10 maneras de saber si tu angelito se ha convertido en un adolescente

10 maneras de saber si tu angelito se ha convertido en un adolescente

¿No está seguro de si su niña, la que solía reírse con risa, chasquear los labios en agradecimiento por lo que le dio de comer y acostarse en sus brazos escuchando historias, ha cruzado el umbral de una niña angelical a una adolescente diabólica? Bueno, hemos vivido los años infernales entre nuestra hija durante mucho tiempo antes de que ella se convirtiera en una adolescente (nos gusta pensar que es un tipo especial de precocidad), y aquí hay algunas señales de que las hormonas se están movilizando con toda su fuerza. Es posible que desee prepararse empacando una linterna, una radio de transistores y 10 años de barras de granola en la cajuela de su automóvil.

1) Ella te dice que te gustaba más cuando tenías 39 años (acabas de cumplir 40 años).

2) Ella te dice que te verías como un adolescente, si no fuera por tu cara. (Lamentablemente, estás un poco halagado).

3) Ella discute contigo como un abogado real. No me refiero a la forma en que muchas madres dicen falsamente: “¡Mi hija crecerá para ser abogada, porque siempre está discutiendo!” mientras secretamente esperan que su hijo crezca y se convierta en abogado. Estoy hablando de discutir sobre cosas como las peleas entre hermanos y la hora de acostarse, en la forma lenta, detallada y muy considerada de un abogado legĂ­timo que tiene la tenacidad de un bulldog. Piensa en algo ambicioso de 20 años atrapado en la oficina del fiscal en el Bronx, a la Hoguera de las vanidades. AlgĂşn dĂ­a, apreciarás su minuciosidad inquebrantable, pero ahora quieres sacar los ojos de encima. Ese es el tipo de abogado que suena tu preadolescente.

4) Con frecuencia te llama “la peor” y “una madre horrible”, por lo general cuando le pides que se ponga los zapatos o se cepille el pelo.

5) Ella te dice que otras mamás son más amables, presumiblemente porque no les piden a sus hijas que se vistan o se cepillen el cabello.

6) Mientras visitas amigos durante el fin de semana, le pides que se vista y se cepille el pelo. Esto la enfurece hasta el punto en que comienza a tirar tus cosas al suelo, luego toma tu sostén y lo tira en el pasillo para que tus anfitriones lo encuentren más tarde.

7) Ella encuentra el libro que ordenĂł sobre criar a una adolescente y grita: “ÂżEstás preocupado por mĂ­? ÂżEstás PREOCUPADO por mĂ­? “

8) Ella te grita por no verla hacer una patada “alta” con una pelota de fĂştbol porque te escapas de verla practicar, no su juego, su práctica-durante cinco minutos para ir al baño (despuĂ©s de todo, tienes 40). Cuando te disculpas, ella reitera cĂłmo eres el peor y se va, dejándote saludando tĂ­midamente a todos los padres boquiabiertos y disculpándose por el comportamiento imbĂ©cil de tu hijo.

9) Cuando no está enojada contigo por decirle que se cepille el pelo o se ponga los zapatos, en realidad es tu persona favorita para pasar el rato, porque es increíblemente perspicaz, descaradamente creativa e inequívocamente comprensiva (esto se extiende incluso a ti en los días buenos ) y absolutamente gracioso. Y ella es tu bebé. Estás teniendo vislumbres más claros de la mujer en la que se convertirá algún día, y estás encantado con este descubrimiento.

10) Pero, ella llora casi todos los días, porque sus hormonas están acelerando, los implacables bastardos. Y ella no puede articular cosas como una adolescente en toda regla, porque todavía es parte del bebé. Usted ve que es tímida acerca de sumergir su dedo del pie figurativo en el agua de la edad adulta, y si tuvo otros 8 o 10 años de educación, se daría cuenta de que todo esto es solo la incertidumbre de crecer, manifestándose en sus interacciones con usted, su mamá, la que realmente conoce los secretos de su corazón. Sin embargo, al ser el completo imbécil que eres sobre todas las cosas relacionadas con la crianza de los hijos, optas por abrazarla con fuerza, darle un beso de buenas noches y acordar que juntos intentarán mejorar el mañana. (Y date cuenta de que, dado que tiene 9 años, estás viendo alrededor de 9 años multiplicado por 365 mañanas).

Aquí está a tener una hija adolescente. Vívelo, ámalo y sé que termina. Lo extrañaremos algún día, ¿verdad?