10 razones por las cuales los años Tween son lo mejor de ambos mundos

10 razones por las cuales los años Tween son lo mejor de ambos mundos

Hace unas semanas, durante un lluvioso domingo por la tarde, mi casa estuvo completamente en silencio durante casi tres horas. Mis hijos, que tienen 10, 11 y 13 años, prepararon sus propios bocadillos, se limpiaron y se sentaron a mirar. Historia del juguete. Me puse de pie y fui de puntillas a la cocina. Temía que cualquier movimiento repentino perturbara su estado catatónico hasta que me di cuenta de algo: ya no tengo que hacer eso. Han pasado la edad en la que hacer contacto visual o caminar hacia la habitación contigua les alerta y perturba lo que sea que estén involucrados.

Y puedo decirte que ahora mismo, estoy experimentando lo mejor de ambos mundos, y es glorioso. AquĂ­ hay 10 razones por las cuales esta etapa es la mejor hasta ahora:

1. TodavĂ­a se acuestan conmigo y se acurrucan.

A veces es temprano en la mañana. A veces deambulan durante la mitad de la noche. Pero aquí está la cosa: en realidad se quedan dormidos en dos batidos. Si no lo hacen, les digo que vuelvan a su propia cama y lo hacen. Por ellos mismos.

2. No creen en personajes inventados.

Saben que el Hada de los Dientes no existe, así que si me olvido de poner dinero debajo de su almohada, no habrá sollozos ni pensarán que fue porque fueron traviesos ese día. Puede darles unos cuantos dólares, decirles que lamenta haberlo olvidado y llamarlo bueno. Además, mover al maldito elfo todas las noches es cosa del pasado. Ahora mi hijo y mi hija lo hacen el uno por el otro. No más ataques de pánico a la 1 a.m. porque olvidé mover el pequeño dolor en el culo.

3. Comer fuera es agradable nuevamente.

Puedes ir a un restaurante y comer porque realmente querer comer. Tienen hambre todo el tiempo y nunca hay suficiente comida en la casa, no importa cuánto dinero gastes en la tienda de comestibles. Finalmente arrojaste esas cinco libras de comer sus sobras de sándwiches de queso a la parrilla, perritos calientes y macarrones con queso porque no hay sobras.

4. Te gustan algunas de las mismas pelĂ­culas.

Y en realidad puedes verlos en su totalidad porque no los llevas al baño todo el tiempo. Y cuando tienes que ir a la habitación de las niñas para beber ese refresco enorme, puedes levantarte e ir solo sin despegarlas.

5. Correr hacia la tienda se aligera rápidamente.

O al menos asĂ­ es como te sientes cuando corres allĂ­ con los brazos libres. No se pelea por desabrocharse los cinturones de seguridad. Pueden abrir la puerta y seguirte sin supervisiĂłn, y ahora tienes ayuda para llevar todas esas bolsas. O, si realmente te sientes salvaje, puedes dejarlos en casa.

6. Todavía están en casa los viernes y sábados por la noche.

Su vida social aún no los ha consumido por completo. Son demasiado jóvenes para estar con amigos todo el tiempo. Todavía están a salvo con usted, pero son lo suficientemente mayores como para entablar excelentes conversaciones, a veces sobre política y otras sobre su animal de peluche favorito.

7. Aún eres más inteligente que ellos.

Si intentan salirse con la suya con algo como pasar tiempo extra en un videojuego o sumergirse en sus tesoros ocultos de chocolate, los atrapa con bastante facilidad. No han dominado el arte de salirse con la suya. TodavĂ­a.

8. TodavĂ­a les gusta salir contigo.

Si bien haces algunas cosas para avergonzarlos, todavía te necesitan y lo demuestran. Todavía anhelan bastante tiempo contigo, especialmente si te atraen para sí mismos. Además, todavía se ríen de tus chistes y piensan que eres algo gracioso. Sientes que se escapa, pero de vez en cuando, sacas a relucir su lado tonto.

9. TodavĂ­a te dicen cosas.

No han alcanzado la edad en la que sientes que estás intentando romper un coco con un cuchillo de goma cuando les preguntas sobre su día. Puede leer sus estados de ánimo, e incluso si al principio son tranquilos, generalmente puede hacer que hablen, especialmente si los soborna.

10. Son capaces de expresar cĂłmo se sienten.

Usan sus palabras todo el tiempo ahora. Si bien todavĂ­a hay lágrimas, no hay berrinches. Puede razonar con ellos en un nivel diferente. No tiene que dejar su carrito lleno en la tienda de comestibles porque se volvieron balĂ­sticos en el pasillo dos porque querĂ­an todos los saleros. Ahora conocen todos los diferentes sabores de Oreos, y cuando respondes con: “Puedes elegir uno“, Pueden poner mala cara, pero eso es todo. Ahora saben que volverás a poner a esos tontos si dicen algo más al respecto.

Esta vez es fugaz, lo sé. Así que lo sumerjo todo lo que puedo, durante el tiempo que pueda. Llegará el momento demasiado pronto donde mis hijos estarán fuera la mayoría de los viernes y sábados por la noche. Mejorarán a escondidas y no irán al cine y a comer afuera con tanta frecuencia. Así que por ahora, disfrutaré lo mejor de ambos mundos y espero que el tiempo se ralentice, aunque sea un poco.