3 razones por las que tuve que ampliar sobre “La conversaci√≥n” con mis adolescentes

3 razones por las que tuve que ampliar sobre

Bromeo diciendo que soy una madre “con eso”. No solo soy madre de dos adolescentes, y no solo fui una vez un adolescente bastante inteligente, sino que tambi√©n escucho la vida interior de los adolescentes todos los d√≠as en mi oficina como terapeuta, lo que me mantiene al d√≠a.

Recuerdo una vez, al principio de mi pr√°ctica, cuando una ni√Īa de 15 a√Īos sali√≥ de mi oficina y se volvi√≥ para decirme con nostalgia: “Apuesto a que eres una madre genial”. Me re√≠ y dije lo que siempre digo a comentarios como este: “No es tan f√°cil practicar lo que predico cuando el coraz√≥n est√° involucrado”.

Tengo ni√Īos de 16 y 13 a√Īos y pens√© que hab√≠a hecho un buen trabajo al hablarles sobre las relaciones, la sexualidad y todo lo dem√°s. Hab√≠a respondido preguntas sobre el consentimiento, sobre las erecciones y sobre el g√©nero. Hice la charla de “de d√≥nde vienen los beb√©s” cuando eran peque√Īos, y nuevamente cuando eran mayores a medida que cambiaban sus l√≠mites de TMI. Tambi√©n soy padre con mucha confianza, lo que significa que hablamos con bastante regularidad para que pueda confiar en ellos.

Mi hijo menor me dijo algo el mes pasado que me hizo darme cuenta de que faltaban tres cosas. Ten√≠a que descubrir c√≥mo llevarlos a la mesa … y r√°pido.

1. Proporcione información ahora o Google lo hará por usted.

Mi hijo menor buscó una letra de la canción. Me dijo que lo hizo y le asustó porque lo que encontró realmente abrumaba su mente adolescente. Dijo que escuchó esta letra durante meses, una y otra vez, y simplemente no entendía qué y cómo funcionaba y sentía que todos los demás debían saberlo, excepto él.

Entonces hizo lo que todos hacemos cuando queremos descubrir algo: lo busc√≥ en Google. Y obtuvo todo tipo de im√°genes e incluso opciones de video sobre sexo oral. Durante nuestra charla posterior al hecho, me dijo que nunca se hab√≠a hablado del sexo oral en sus muchos a√Īos de educaci√≥n sexual y clase de salud, y yo tampoco lo mencion√© durante nuestras conversaciones hasta el momento. Debido a que ahora hab√≠a visto informaci√≥n que no estaba a la altura de c√≥mo habr√≠a explicado este acto √≠ntimo, tambi√©n le habl√© como a mis clientes sobre el respeto y el consentimiento antes del placer, y c√≥mo suena esto en realidad. Hice esto directa y concretamente.

2. Pregunte qué tipo de información busca su hijo (para que no lo busquen ellos mismos).

Sé que hay todo tipo de videos e imágenes en línea. A menudo hablo con mis clientes sobre el porno y los efectos del porno en las relaciones. Sin embargo, acercándolo a casa, aprendí mi lección con el incidente de la letra de la canción y consideré que puede haber más google de lo que había pensado, o que había potencial para más. Me di cuenta de que las presuntas interpretaciones e información no expresadas ahora deben ser pronunciadas. Así que hablé con mis adolescentes acerca de diferenciar entre placer sexual y curiosidad sexual.

Maskot / Getty

Ser curioso es la ruta educativa con la que tengo mucha confianza. Tengo libros y revistas y todo tipo de recursos para ellos. La otra ruta, la estimulaci√≥n sexual en l√≠nea, no es algo como padre que les voy a dar permiso para hacer. Cuando est√°n inundados con menciones de pornograf√≠a y actos sexuales expl√≠citos en la escuela, porque lo son, me guste o no, no les permitir√© y no puedo permitir que normalicen esto como “OK”. Les cuento sobre el poder de la mente, y sobre la fantas√≠a y tambi√©n sobre la vida real frente al entretenimiento … y la explotaci√≥n. Les cuento acerca de apreciar a alguien versus usar a alguien por placer. Les digo que nadie debe ser juzgado o utilizado para su propio placer. Les digo que estas cosas no son negociables.

3. Prever los errores para que no se conviertan en h√°bitos.

S√© por mi trabajo cl√≠nico y por ser madre durante 16 a√Īos que para ser confiable, mis hijos deben sentirse seguros cont√°ndome cosas, y que tienen que sentir que el valor de mi sabidur√≠a vale el riesgo de divulgaci√≥n cuando me dicen cosas No temen las consecuencias de sus acciones en t√©rminos de estar en problemas porque dialogamos m√°s que castigar. Este nuevo territorio de la pornograf√≠a me record√≥ que necesito validar a mis adolescentes que van a preguntarse sobre el sexo, y que se sentir√°n tentados por muchas situaciones, y tambi√©n que cometer√°n errores.

Les recuerdo que si toman decisiones con cuidado y no de manera impulsiva, cuidadosa y respetuosa (tanto hacia s√≠ mismos como hacia los dem√°s), continuar√°n siendo grandes ni√Īos. Han elegido ser amables hasta ahora. Han elegido ser respetuosos y honestos, comunicativos y conscientes de s√≠ mismos. Continuar√© haciendo tiempo para tener estas conversaciones porque es mi responsabilidad parental. Si no lo hago, Internet lo har√°. Y conf√≠o en mi sabidur√≠a m√°s que en Google.

Cuando hablo con los adolescentes como su terapeuta, no soy vago. Si un tema es incómodo para ellos, abordo esa incomodidad y seguimos hablando. A veces, como padres, evitamos empujar temas que son incómodos. Ahora tengo más confianza que nunca de que mis hijos necesitan que yo sea una fuente confiable de información, y continuaré tratando de hacerlo mejor que Google.