Brett Favre hablĂł sobre fĂștbol y lesiones en la cabeza

Brett Favre hablĂł sobre fĂștbol y lesiones en la cabeza

Gran parte de la conversaciĂłn sobre el fĂștbol Ășltimamente se centra en las lesiones en la cabeza y el alto nivel de conmociones cerebrales a las que estĂĄn expuestos los jugadores de fĂștbol. Pero la verdad es que los riesgos de lesiones en la cabeza van mucho mĂĄs allĂĄ del fĂștbol.

Trabajo en el ĂĄrea acadĂ©mica de un departamento deportivo de la DivisiĂłn I, e independientemente del deporte, las lesiones en la cabeza son comunes. Parte de mi trabajo es coordinar la sala de estudio obligatoria y la tutorĂ­a. Si un estudiante sufre una lesiĂłn en la cabeza, recibo un informe. Dependiendo de la Ă©poca del año y de quĂ© deporte es en la temporada, recibo mĂșltiples informes de fĂștbol, ​​fĂștbol, ​​gimnasia y lucha libre. Incluso los recibo de lo que se considerarĂ­a deportes de bajo impacto, como la pista y la nataciĂłn. De hecho, uno de nuestros saltadores de pĂ©rtiga estĂĄ en su cuarta conmociĂłn cerebral y recientemente fue retirado mĂ©dicamente. Ella tiene 21 años.

Mi hijo tiene 11 años, es un ĂĄvido jugador de fĂștbol y no puedo evitar pensar en todos estos informes y preguntarme cuĂĄndo sufrirĂĄ su primera conmociĂłn cerebral. Honestamente, no sĂ© quĂ© harĂ© si Ă©l decide tomar el fĂștbol. El hecho es que las lesiones en la cabeza son increĂ­blemente comunes en todos los deportes, pero la mayor parte que veo proviene del fĂștbol, ​​y eso deberĂ­a hacer que cualquier padre con un niño que estĂ© considerando practicar el deporte piense un segundo.

Y si no quieres creer lo que digo, escucha a Brett Favre. El hombre es la imagen de la dureza. ComenzĂł en 297 juegos consecutivos de la NFL, ganĂł tres premios consecutivos de MVP AP, jugĂł en dos Super Bowls y ganĂł el Super Bowl XXXI.

Favre apareciĂł recientemente en el Hoy es el show para discutir sus propias luchas con heridas en la cabeza. “He hablado con varios mĂ©dicos, preguntĂĄndoles acerca de los sĂ­ntomas, y uno de ellos no puede terminar una oraciĂłn”, dijo Favre en una exclusiva de HOY. DiscutiĂł las brechas en su memoria, particularmente la memoria a corto plazo.

“Creo que la llamada de atenciĂłn fue [wife] Deanna y yo estĂĄbamos hablando recientemente, y ella estaba hablando de Breleigh, nuestra mĂĄs joven, jugando fĂștbol. He hecho casi todos los juegos que ha jugado (en) baloncesto, voleibol. Ella jugĂł softball un año; ella jugĂł baloncesto un par de años. Como descubrĂ­, ella jugaba al fĂștbol. No la recuerdo jugando fĂștbol … esa fue probablemente mi primera inclinaciĂłn de que algo no estĂĄ bien “.

Como padre que trata de aferrarse a cada momento con mis hijos, puedo apreciar cuån preocupante sería perder partes enteras de la vida de un niño. Y claro, algunos de ustedes que lean esto podrían estar pensando que esto podría ser solo un signo de vejez. Quiero decir, honestamente, tengo 35 años y no puedo encontrar mis llaves la mayoría de las mañanas. Pero cuando consideras que Farve tiene solo 48 años, parece extraño que se pierda partes enteras de su vida y comente problemas diarios con su propia memoria.

Sin embargo, la parte de su entrevista que realmente me hizo hacer una pausa como padre fue cuando dijo que alejarĂ­a a sus propios hijos de jugar al fĂștbol. Favre no tiene un hijo, pero si lo tuviera, le dijo a HOY: “SerĂ­a realmente receloso de Ă©l jugando al fĂștbol” y dijo que la mayor parte de esto tiene que ver con el potencial de lesiones en la cabeza.

La realidad es que todo lo que dice es parte de una discusiĂłn mĂ©dica mĂĄs amplia sobre lesiones en la cabeza en los deportes, particularmente en el fĂștbol. Y el hecho es que su hijo ni siquiera tiene que sufrir una conmociĂłn cerebral para experimentar daño cerebral a largo plazo. Un nuevo estudio publicado en PsiquiatrĂ­a Traslacional estĂĄ mirando lo que pasa antes de La conmociĂłn cerebral. Los mĂ©dicos de la Universidad de Boston observaron lo que sucede al principio cuando un niño comienza a jugar fĂștbol americano antes de los 12 años. Lo que encontraron es preocupante para cualquier persona con un niño pequeño interesado o que ya estĂ© jugando el juego.

Los investigadores tomaron una muestra de 214 ex jugadores de fĂștbol americano. Estos hombres jugaron en todos los niveles diferentes. Algunos solo jugaban de niños mientras que otros solo jugaban en la escuela secundaria. Varios jugaban en la universidad e incluso a nivel profesional. La edad promedio era de 51 años. Los mĂ©dicos e investigadores realizaron entrevistas telefĂłnicas y enviaron interrogatorios, y no observaron tomografĂ­as computarizadas. Simplemente querĂ­an saber sobre el comportamiento.

Lo que descubrieron fue que los hombres que comenzaron a jugar fĂștbol americano antes de los 12 años tenĂ­an tres veces mĂĄs probabilidades de sufrir depresiĂłn clĂ­nica, y dos veces mĂĄs probabilidades de sufrir apatĂ­a clĂ­nica y desregulaciĂłn conductual. Muchos tambiĂ©n lucharon con la funciĂłn ejecutiva y el control de los impulsos.

AquĂ­ estĂĄ la cosa, porque siempre hay una cosa, practicar deportes puede y tendrĂĄ un costo para el cuerpo de una persona, independientemente del deporte. Tengo las rodillas de 50 años de snowboard en mi adolescencia. Ese es el hecho. Pero el fĂștbol tambiĂ©n puede causar daños a largo plazo en el cerebro que nadie, ni siquiera Brett Farve puede abandonar. Como padres, debemos preguntarnos si queremos aceptar ese riesgo. TambiĂ©n necesitamos discutir los riesgos con nuestros hijos, para que ellos lo entiendan. Y, sobre todo, tenemos que echar un vistazo a la forma en que practicamos y participamos en los deportes, especialmente el fĂștbol, ​​para asegurarnos de que las lesiones en la cabeza se minimicen tanto como sea posible.

Hay muchas cosas buenas que pueden venir de participar en deportes. Al trabajar en un programa universitario de atletismo, puedo decir sin lugar a dudas que algunos de los estudiantes mĂĄs motivados con los que he trabajado han sido estudiantes atletas. Pero en Ășltima instancia, debemos intentar minimizar el riesgo y hacer todo lo posible para asegurarnos de que nuestro objetivo a corto plazo de la gloria deportiva no cause una enfermedad a largo plazo y perjudicial.