Carta abierta a los padres de estudiantes de Ășltimo año de secundaria

Carta abierta a los padres de estudiantes de Ășltimo año de secundaria

Estimados padres de estudiantes de Ășltimo año de secundaria:

Esta no es una lista de todas las cosas que debe hacer antes de que su hijo se gradĂșe / se vaya a la universidad. Hay suficientes de esos por ahĂ­ y cada uno de ellos puso un hoyo gigante en mi estĂłmago. Esta es una carta para decirle que todo va a estar bien. Lo prometo.

Hace un año estaba sentado en su asiento (la verdad sea dicha, estaba acurrucado en una bola en mi sofĂĄ). Las Ășltimas semanas del Ășltimo año de mi hijo me llenaron de temor. Miedo al cambio, miedo a que Ă©l estĂ© solo, miedo a lo desconocido y, sinceramente, miedo a que me deje. Temor de lo inevitable: mi hijo creciĂł y siguiĂł adelante.

Todas las listas de cosas que hacer antes de irse me abrumaron. ¿Por qué no había hecho eso? ¿Había hecho lo suficiente? ¿Había experimentado lo suficiente? ¿Le había dado suficiente? ¿Le había dado demasiado? ¿Alguna vez puedes amar demasiado a alguien? ¿Había helicóptero y creado un joven que no podía valerse por sí mismo? Mi hijo fue a pequeñas escuelas privadas. Imagine mi sorpresa cuando me dijo que quería ir al estado de Ohio, una de las escuelas mås grandes del país.

Joylynn Brown

PodrĂ­a seguir y seguir sobre todas las cosas que me preocupaban, pero permĂ­tanme compartir esto: muchas noches del Ășltimo año de mi hijo y antes de que Ă©l se fuera, me acostaba en la cama, paralizado, llorando y rezando para que no permitiera esto. El miedo arruina todos los momentos increĂ­bles por venir. Siempre harĂ­a esto en privado: si sentĂ­a que se me salĂ­an las lĂĄgrimas, saldrĂ­a de la habitaciĂłn para que mi hijo no me viera.

En un abrir y cerrar de ojos, fue la mañana en que se fue a la universidad. Mi hijo confiado se movía como un caracol, acostado en el sofå con los perros, sin decir una palabra. Inmediatamente reconocí la expresión de su rostro porque lo había estado usando durante meses: miedo.

¿Se lo había pasado a él? ¿Todas mis inseguridades y miedos? Lo abracé y le dije que iba a ser genial, que sabía que estaría bien y que teníamos que irnos. Fue en ese momento que me di cuenta de que necesitaba superarlo y ser fuerte. Esto no se trataba de mí. Fue como un interruptor activado. No quería que él sintiera nada de mi temor, así que lo apagué. Solo fuimos nosotros dos en el corto viaje hasta allí y lo siguiente que sabes es que estamos en él. Y disfrutamos cada segundo.

Lo mantuve unido y realmente me encantĂł todo sobre ese dĂ­a: conocer a sus compañeros de cuarto y sus familias, recoger sus boletos de fĂștbol, ​​ver a su padre y su padrastro armar muebles juntos, todo. Cuando lo vi alejarse, hubo lĂĄgrimas, pero tambiĂ©n hubo un cambio. Un nuevo capĂ­tulo de su vida, y nuestra relaciĂłn, habĂ­a comenzado.

Él toma su Ășltima final esta noche y estarĂĄ en casa para el verano. AquĂ­ hay algunas cosas que aprendĂ­ este año sobre mi hijo y yo:

– El es un adulto. Ya no puedo tomar decisiones por Ă©l. Él es mucho mĂĄs independiente de lo que nunca pensĂ© que podrĂ­a o serĂ­a. Maneja su negocio y no aprecia que le recuerde que haga cosas. Esto es difĂ­cil, pero necesita encontrar su propio camino y, a veces, aprender de la manera difĂ­cil.

Joylynn Brown

– Nuestra relaciĂłn es diferente, pero mĂĄs fuerte. He cambiado mi forma de comunicarme con Ă©l. En lugar de preguntar “ÂżEstĂĄ usted? (Complete el espacio en blanco: beber, ir de fiesta, etc.)”, pregunto “ÂżCon quĂ© frecuencia estĂĄ? (Complete el espacio en blanco)”. Esto fue un cambio de juego. Él me responde honestamente desde que entrĂ© suponiendo que ya lo estĂĄ haciendo. No estaba preparado para algunas de sus respuestas, pero no reaccionĂ©. PreferirĂ­a saber la verdad, y si algo realmente me preocupara, lo abordarĂ­a en privado en otro momento. Debido a esto, nos hemos acercado mucho mĂĄs y Ă©l confĂ­a en mĂ­.

Hay una cosa que recomiendo (¥agréguela a su lista de tareas!): Escriba una carta. La noche antes de llevarlo a la universidad, le escribí una carta y compartí cosas con él que nunca antes había compartido. Lo guardé en sus cosas donde él lo vería cuando me fuera. Lo mencionó por teléfono y dijo que realmente le gustaba (un gran elogio de este), y me sentí bien escribiéndolo. No dejes nada sin decir.

Joylynn Brown

En pocas palabras: la vida es muy diferente. Diferente no equivale a malo. Algunos dĂ­as son mĂĄs difĂ­ciles que otros y me abruman los pensamientos sobre cĂłmo solĂ­an ser las cosas. Los mejores dĂ­as son cuando tengo conversaciones honestas y reales con mi hijo adulto y me doy cuenta de que hice un muy buen trabajo.

Joylynn Brown