Cómo aprendí a hablar el mismo idioma que mi hijo adolescente

Cómo aprendí a hablar el mismo idioma que mi hijo adolescente

© Veer

Mi hijo y yo solíamos hablar el mismo idioma.

Cuando era peque√Īo, lloramos juntos cuando Steve se fue a la universidad el Pistas de blues y cant√≥ el tema de Oso en el azul grande Casa juntos. Inevitablemente, cuando salimos a caminar, tuvimos que parar en cualquier se√Īal de construcci√≥n para que pudiera saludar al M√°quinas poderosas. Hubo momentos en los que dese√© activamente poder fumar un porro para superar lo que parec√≠a el episodio millon√©simo de Los meneos‚ÄĒPero cuando pienso en ello hoy, es imposible no sonre√≠r.

No s√© c√≥mo sucedi√≥, pero mi hijo peque√Īo ahora es m√°s alto que yo, con una voz que se profundiza cada d√≠a. Lo miro con un toque de asombro y tristeza porque ya no hablamos el mismo idioma. En estos d√≠as, lucho por no bostezar mientras habla sobre los juegos en l√≠nea: cataloga Team Fortress II, su colecci√≥n de Unusuals y los art√≠culos en su mochila Steam con un detalle insoportable. Me considero un geek, pero los juegos de computadora no son lo m√≠o.

He tratado de meterlo en Star Trek, M√©dico que y cualquier otra cosa de ciencia ficci√≥n. Pens√© que podr√≠amos tener grandes debates sobre qui√©n interpret√≥ mejor a The Doctor (nota: la respuesta correcta a esa pregunta es David Tennant). Resignado al hecho de que los Daleks gritando “exterminar” no eran lo suyo, cambi√© el enfoque al drama dist√≥pico y encend√≠ los Muertos vivientes. Incluso me prepar√© para la serie leyendo todos los c√≥mics. Se supone que a los ni√Īos les gustan los c√≥mics, ¬Ņverdad? Uno pensar√≠a que la muerte de zombis incre√≠bles cada semana ser√≠a un gran atractivo para un adolescente; Sin embargo, para √©l, ver tutoriales de YouTube sobre c√≥mo jugar Skyrim result√≥ mucho m√°s interesante. Claramente, no hablamos el mismo idioma geek.

Cuando mi hijo cant√≥ “Three Frogs Green and Speckled Frogs” como un ni√Īo en edad preescolar, reconoc√≠ lo hermosa que es su voz. Ahora que ha alcanzado la etapa irritante de rodar los ojos como un adolescente angustiado, pens√© que la m√ļsica podr√≠a ser el camino. Si √©l quer√≠a angustia, bueno, ¬°yo podr√≠a hacerlo! Despu√©s de todo, crec√≠ durante la era del grunge, la definici√≥n misma de la m√ļsica angustiada. Saqu√© Radiohead’s Pablo Honey, seguro de que “Creep” capturar√≠a su atenci√≥n. Cuando se trata del tormento adolescente, creo que “Creep” tiene poca competencia:

Pero yo soy un desgraciado

Soy raro

¬ŅQu√© demonios estoy haciendo aqu√≠?

No pertenezco aquí.

Deber√≠a haberme dado cuenta de que arrancar “Creep”, resucitar mi camisa de franela y cantar en voz alta junto con Thom Yorke no me ganar√≠a la reacci√≥n que esperaba de mi hijo. Nos unimos, de acuerdo, me pregunt√≥, mientras sosten√≠a sus costados y se re√≠a mientras las l√°grimas corr√≠an por su rostro, para nunca volver a hacerlo en p√ļblico. Cuando miro hacia atr√°s en ese intercambio desde su punto de vista, ver a su madre feminista de 40 a√Īos cantando sobre una atracci√≥n no correspondida (y, seamos honestos, acechando) probablemente parec√≠a absurdo en el mejor de los casos.

Me consol√© al darme cuenta de que, si bien no hablamos el mismo idioma, al menos tenemos una buena relaci√≥n. M√°s de una conversaci√≥n entr√≥ en TMI mientras me informaba regularmente sobre su cuerpo cambiante, confirmando que al menos en el departamento de educaci√≥n sexual, hab√≠a mantenido las l√≠neas de comunicaci√≥n abiertas con √©xito. ¬ŅCu√°ntos padres luchan con este mismo tema? Ll√°mame codicioso, pero quer√≠a ense√Īarle c√≥mo poner un cond√≥n en un pl√°tano y c√≥mo el sexo oral todav√≠a constituye sexo.

Consult√© a amigos cuyos hijos hab√≠an alcanzado la edad adulta de una sola vez. Este es un logro importante, porque en alg√ļn momento, criar a un adolescente hace que uno contemple huir de casa o sacudir a su hijo como un mont√≥n de Play-Doh. En repetidas ocasiones, me dijeron que esta es la edad en que los ni√Īos solo necesitan su espacio, pero regresan a los 20 a√Īos cuando se dan cuenta de que puede tener una experiencia de vida de m√°s de dos centavos que vale la pena escuchar.

Me resign√© a otros seis a√Īos de usar un vocabulario diferente al de mi hijo, cuando encontr√© exactamente lo que estaba buscando tan desesperadamente: un lenguaje com√ļn. Ver√°, aparte de estar perpetuamente cansado, perezoso y demasiado emocional, la funci√≥n principal de un adolescente parece ser llevar un camino de ida y vuelta a la cocina. Al igual que los tiburones, est√°n constantemente en busca de alimentos para alimentar su crecimiento masivo. Fue en una de sus incursiones para comernos fuera de casa y en casa que nos encontramos de nuevo.

Mientras preparaba su comida favorita de macarrones con queso, mi hijo se inclin√≥ para robar algo del queso que estaba rallando y robar un beso. De repente, me pregunt√≥ qu√© puse en el macarr√≥n con queso. Dado que solo est√° a cuatro a√Īos de ir a la universidad, esta parec√≠a la oportunidad perfecta para se√Īalar que aprender a cocinar probablemente ser√≠a una buena idea. Estuvo de acuerdo sabiamente en que vivir de ramen sin la cocina de mam√° no ser√≠a muy divertido.

Ahora no se re√ļne conmigo en la cocina todas las noches, pero la mayor√≠a de las veces, juega el papel de sous cocinero para mi. Hablamos de su d√≠a o recordamos eventos divertidos de la familia mientras cocinamos. Mientras explicamos los roles que juegan las diferentes especias y por qu√© es una buena idea no confundir el bicarbonato de sodio y el polvo de hornear, volvimos a estar juntos.

En el camino, aprend√≠ que no ten√≠a que encontrar un truco extra√Īo para mantener nuestra relaci√≥n fuerte y divertida; Simplemente ten√≠a que hacer lo que siempre he hecho: ser su madre.