Cómo conseguí que mi hijo realmente disfrutara haciendo la tarea

Cómo conseguí que mi hijo realmente disfrutara haciendo la tarea

Perm√≠tanme comenzar diciendo que, en mi opini√≥n, la idea de que los alumnos de primer grado hagan la tarea es una especie de estupidez. Ya es bastante malo que los ni√Īos de hoy tengan mucho menos tiempo de juego que las generaciones pasadas, y que las pruebas y los logros acad√©micos se enfaticen cada vez m√°s temprano.

Entonces, cuando mi hijo de primer grado comenzó a mostrar cierta aversión a la tarea recientemente, no presioné demasiado. Le pedí que al menos tratar hacer algo, pero que si estaba demasiado cansado o solo necesitaba un descanso, no tenía que hacerlo. Hubo varias veces que terminé escribiendo una nota a su maestro diciendo que no estaba haciendo la tarea esa noche, y que nunca fue un problema.

Pero tambi√©n sab√≠a que no iba a ser una gran soluci√≥n a largo plazo. O ten√≠amos que encontrar una manera de hacer la tarea tolerable, o √≠bamos a tener que reunirnos con la maestra para decirle que est√°bamos optando por no participar. Se hab√≠a vuelto tan horrible, mi hijo a menudo volv√≠a a tirar el libro de texto al otro lado de la habitaci√≥n y lloraba hasta que esas peque√Īas manchas se formaron alrededor de sus ojos, que supe alguna cosa Necesitaba cambiar.

Cuando discut√≠ las opciones con mi hijo, me dijo que en realidad hizo quer√≠a hacer la tarea, pero odiaba tener que sentarse en medio de su tiempo de inactividad para hacerlo. Cuando dijo eso, apoy√≥ su dulce y peque√Īa cabeza en m√≠, y tuve uno de esos momentos de “bombilla de mam√°”.

Me di cuenta de que los momentos que estaba reservando para la tarea estaban entre las horas m√°s ca√≥ticas y estresantes de nuestro d√≠a. ¬ŅDe qui√©n es la casa que no es un zool√≥gico total entre las 4 y las 7 pm, verdad? Me pregunt√© qu√© pasar√≠a si, en lugar de sentir la tarea como una tarea m√°s agregada a nuestro estr√©s de “hora de brujas”, se renombr√≥ como un escapar de todo el caos, una oportunidad para que mi hijo y yo nos reconectemos y descansemos juntos.

Suena totalmente loco, ¬Ņverdad? Y pens√© que tal vez lo era. Pero luego lo intent√©, inventando lo que ESO fue lo que hice, y termin√≥ siendo un √©xito rotundo.

Lo que hice fue llevar a mi peque√Īo a mi habitaci√≥n, lejos de la pila de platos de la cena, lejos de su hermano mayor haciendo la tarea de su hermano mayor, y lejos de la constante cacofon√≠a de una casa llena de ni√Īos charlatanes y adultos. En la habitaci√≥n con poca luz, mi hijo y yo, junto con su temida tarea, nos tumbamos c√≥modamente en la cama.

Bueno, en realidad, mi hijo comenz√≥ a saltar en la cama. Y lo dej√© hacer eso. Lo dej√© sacar su energ√≠a. Luego le dije que √≠bamos a hacer la tarea, pero que ser√≠a DIVERTIDO. Afortunadamente, √©l est√° en la edad en que un poco, m√°s o menos me cree cuando digo cosas as√≠. Pero a√ļn ten√≠a que demostrarme a m√≠ mismo.

Comenzamos con la ortografía, que definitivamente era el aspecto más tedioso y más temido de la tarea. Tenía alrededor de 12 palabras que tenía que escribir dos veces enteras cada una. Afortunadamente, escribir y deletrear no es la parte difícil para mi hijo, es realmente el trabajo pesado y aburrido de todo. Así que se me ocurrió un juego en el que cada vez que él escribía una palabra, la actuamos.

Por ejemplo, la primera palabra era “comer”, y fingimos cocinarnos en pizzas y luego engullirnos. La siguiente palabra fue f√°cil: “abrazo”, as√≠ que tuvimos un abrazo festivo. Para “ver”, hicimos un concurso de miradas. Te dan la imagen. Con tantas palabras, tom√≥ un tiempo bastante largo, pero fue much√≠simo m√°s corto que cuando llora durante 20 minutos despu√©s de escribir dos palabras.

Cuando llegamos a las matem√°ticas, √©l estaba bastante relajado, y no ten√≠a que ser tan inventivo. Jugu√© el juego “No recuerdo nada sobre matem√°ticas”, donde miro los problemas con √©l y digo: “S√≠, yo pensar S√© lo que es 16 menos 9, pero dame un minuto aqu√≠. Luego, mientras me siento all√≠ como un tonto fingiendo contar con mis dedos, mi hijo se frustra conmigo y grita: “Son las 7, tonto”, y r√°pidamente llena la respuesta.

Ahora, d√©jenme entrar y decir que el problema de mi hijo con la tarea no es acad√©mico. √Čl conoce todas las respuestas y, si le apetece, √©l mismo podr√≠a hacer toda la tarea. Su problema es la iniciativa y el inter√©s, adem√°s del hecho de que est√° cansado de FA despu√©s de la escuela. Diferentes ni√Īos y diferentes padres tendr√≠an que abordar la parte del “juego” del esfuerzo a su manera, conociendo las fortalezas y debilidades de sus hijos.

Pero dir√© que desde la tarde en que reinventamos la tarea, las cosas han ido incre√≠blemente bien. Cada d√≠a, en realidad, solicita hacer “tarea de dormitorio”, y come con avidez el tiempo conmigo, esperando cada peque√Īo “juego” y la oportunidad de que tengamos ese dulce momento juntos, solo nosotros dos.

Es posible que esta forma de hacer las cosas no funcione para todos y no siempre es factible si tienes m√°s de un ni√Īo que te necesita en ese momento, lo entiendo totalmente. Y en realidad no es algo que los ni√Īos m√°s grandes quieran o incluso necesiten (creo que alentar la independencia a la hora de la tarea es totalmente apropiado para los ni√Īos mayores).

Pero para los peque√Īos renuentes, convertir el tiempo de tarea en tiempo de calidad para padres e hijos es algo que todos podemos hacer a nuestra manera, solo establezca la intenci√≥n y vea a d√≥nde lo lleva. La idea principal es hacer que la tarea sea un momento en el que realmente pueda prestarle atenci√≥n a su hijo y agregarle un elemento de juego.

Sí, puede hacer que la tarea tarde un poco más, pero dado que el 90% de la tarea le pide a su hijo que realmente la haga, tener una actividad que su hijo espera le ahorra un montón de tiempo. Y siempre es algo maravilloso y bienvenido cuando puedes convertir una tarea molesta en una de amor, juego, conexión y abrazos adicionales.