CĂłmo vivir en un apartamento cambia las reglas de nuestra casa

CĂłmo vivir en un apartamento cambia las reglas de nuestra casa

Tengo una confesiĂłn que hacer: dejo que mi hijo juegue a la pelota en la casa.

Recordando mi propia infancia, jugar a la pelota en casa era un gran no-no. Jugar a la pelota en la casa es una idea cuestionable por muchas razones. Pero la mayorĂ­a de la gente se centrarĂĄ en el hecho de que las cosas inevitablemente se destruirĂĄn. Lo que tiene mucho sentido, porque duh.

Pero asĂ­ es como lo veo, algo puede destruirse o romperse de muchas otras maneras. Cuando tienes hijos, las cosas se rompen; esa es solo la realidad de vivir con niños. Y en mi casa, hay una mayor probabilidad de que algo se rompa porque alguien tira algo inocentemente que es golpeado con una pelota y destruido. Soy un torpe, no tengo ningĂșn problema en admitirlo. Mi astucia es solo uno de los muchos rasgos menos que deseables que mi hijo obtuvo de mĂ­. Quiero decir, el niño tropieza con sus propios pies mĂĄs veces de las que yo elegirĂ­a contar. Ha pasado mucho tiempo en el que pasa por algo y de repente esa cosa (y a veces Ă©l tambiĂ©n) se cae al suelo.

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Darle la oportunidad de jugar a la pelota en el interior realmente no parece hacer que aumente la cantidad de cosas que se destruyen. Siempre hay una oportunidad, pero honestamente, es una oportunidad que estoy dispuesto a aprovechar si eso significa que se estĂĄ divirtiendo.

Sin embargo, hay advertencias. Si estå jugando con una pelota en la casa, estå jugando con una pelota suave. También tiene que permanecer en un årea designada del apartamento y sabe que no puede ser demasiado rudo o que le quiten la pelota.

A veces prefiere jugar con su balĂłn de fĂștbol. Si bien es un poco mĂĄs duro que la pelota de goma blanda, aĂșn es mejor que, por ejemplo, una pelota de bĂ©isbol. A pesar de que tiene una pierna bastante decente sobre Ă©l para un niño pequeño sin entrenamiento formal, no es PelĂ©. Entonces, la mayorĂ­a de las veces, la pelota no despega del suelo. Y si golpea algo, lo arreglamos. Si algo se derrama, uno de nosotros recibirĂĄ una toalla de papel o el trapeador.

Francamente, las cosas que se rompen o se derraman no es el fin del mundo. Pero mi hijo se sentirĂ­a incĂłmodo en casa lo serĂ­a.

No quiero que mi hijo sienta tanto miedo de estropear las cosas que no pueda sentirse cómodo en su propia casa. Eso no significa que lo deje correr por la casa destrozando cosas. Pero dicho esto, vivimos en una casa, no en un museo. Esta casa es su hogar también. Los accidentes ocurren. Los niños deben sentirse lo suficientemente cómodos en sus propios hogares para que si algo se rompe o se derrama, no les preocupe el pånico. Sí, deberían estar atentos, pero si se divierten y ocurre un accidente, lo solucionamos.

Claro, si tiene cosas que se pueden romper en su casa, tiene todo el derecho de querer que sus hijos tengan cuidado con ellos. Pero, si hay demasiados objetos rompibles preciosos, probablemente estén demasiado ansiosos para realmente divertirse. Si los niños no se sienten cómodos en sus propios hogares, donde lata se sienten cómodos?

Dicho esto, mi hijo sabe que las reglas en nuestra casa solo se aplican en nuestra casa. Nunca soñaría con jugar con su pelota dentro de la casa de la abuela y del abuelo porque su casa, sus reglas. Si estuviéramos en la casa de un amigo, él sabe que las bolas no se lanzan a menos que se le diga específicamente que estå bien. No solo lo dejo correr como un toro en una tienda de porcelana.

Por extraño que parezca, la Ășnica vez que se hizo un daño importante, mi hijo ni siquiera estaba jugando a la pelota. Estaba montando su scooter adentro. SĂ­, yo tambiĂ©n lo permito. Es un ciclista impecable, pero de nuevo, es torpe. Entonces las cosas se sacuden o se rompen de vez en cuando.

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Al final del dĂ­a, las cosas son solo cosas. Claro, tiene valor, y no lo estoy descartando de ninguna manera. Como madre soltera, trabajo duro por todo lo que tenemos, pero prefiero que mi hijo se sienta cĂłmodo en su propia casa y pueda jugar adentro los dĂ­as en que no puede salir. Para nosotros, establecer lĂ­mites aĂșn hace que sea agradable para Ă©l vivir en un departamento en una gran ciudad donde no tenemos acceso inmediato a un espacio al aire libre.

Al final, queremos que nuestros hijos se diviertan y sean niños. Para mĂ­, esa diversiĂłn es dejarlo patear una pelota de fĂștbol o andar en patineta hasta que se aburra. Tal vez algĂșn dĂ­a ya no serĂĄ interesante y se detendrĂĄ. Solo lo estoy alentando a que viva su mejor vida, y si eso significa que algo se rompe, (probablemente) estarĂ© de acuerdo con eso.