Confesiones de un pediatra: compartí cama con mi recién nacido

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Recuerdo estar acostada en mi cama despu√©s de mi segundo parto con dolor severo. Con mi primer parto, ya hab√≠a sufrido una ces√°rea. Cuatro a√Īos despu√©s, quer√≠a experimentar una entrega “natural”. Opt√© por un VBAC (parto vaginal despu√©s de una ces√°rea).

El VBAC se convirtió rápidamente en una emergencia donde el médico de medicina materno-fetal me dio dos opciones: sacar a este bebé ahora o someterse a una cesárea de emergencia. Mi mente regresó a la ardua recuperación de la cesárea. Tenía muchas ganas de evitar ese camino. Con la ayuda de fórceps y un par de empujones, nació mi bebé. Drogado de felicidad y medicamentos, no me di cuenta de que las pinzas literalmente me habían desgarrado abajo, y había sufrido lágrimas vaginales de grado tres y cuatro.

Ahora, de vuelta a casa, el dolor lleg√≥ en oleadas. Tratar de equilibrar la lactancia materna, los analg√©sicos, tratar una infecci√≥n uterina y simplemente usar el ba√Īo sin sentir cada punto fue completamente abrumador.

Mi posici√≥n favorita para amamantar con mi ces√°rea era acostada de lado, una posici√≥n en la que mam√° y beb√© se acuestan y se miran cara a cara. R√°pidamente tambi√©n le ense√Ī√© a mi segundo hijo esta posici√≥n. Aunque los partos de mi tercer y cuarto hijo fueron m√°s f√°ciles, emple√© este m√©todo de enfermer√≠a. Acostarse de lado me permiti√≥ descansar, recuperarme y sanar en mi per√≠odo posparto. Acurrucado con mi beb√©, me dorm√≠a y compart√≠a la cama.

Soy un pediatra certificado por la junta con capacitación adicional en neonatología y un especialista en lactancia materna con una designación CLE (Educadora de lactancia certificada). En mi entrenamiento, personalmente he estado involucrado en dos resucitaciones fallidas de recién nacidos que compartieron cama.

Entonces, ¬Ņc√≥mo podr√≠a siquiera entender compartir la cama? La respuesta necesita una visi√≥n m√°s amplia, pero primero, veamos la controversia de compartir la cama.

Hay dos palabras que a menudo se entrelazan con respecto a dormir junto a los recién nacidos. Dormir y compartir la cama. Dormir juntos es dormir cerca de su recién nacido que incluye compartir la habitación y compartir la cama. Compartir cama es físicamente compartir el mismo espacio en el que duerme su recién nacido, incluyendo una cama o un sofá.

Dormir juntos es un comportamiento humano natural que promueve la lactancia materna y el desarrollo infantil, y la Academia Estadounidense de Pediatr√≠a recomienda compartir la habitaci√≥n con su beb√© durante al menos los primeros seis meses, pero preferiblemente durante el primer a√Īo.

Compartir la cama puede conducir a un mayor riesgo de muertes neonatales y SUDS (S√≠ndrome de muerte s√ļbita inexplicada, anteriormente conocido como SIDS: S√≠ndrome de muerte s√ļbita infantil).

La controversia de compartir la cama est√° polarizada. Ambas partes citan investigaciones y cuentas personales.

Madre e hijo bebé durmiendo en la cama JGI / Jamie Grill / Getty

Recientemente, en enero de 2020, la Academia de Medicina de la Lactancia (ABM) revisó su protocolo sobre compartir la cama. En las circunstancias adecuadas (no fumadores, no prematuros, sin sofá, cama en el piso y lactancia). El ABM admite el uso de camas que aumenta la duración de la lactancia. Esto es una gran diferencia para la AAP, que todavía denuncia la cama compartida. (Nota al margen: ambas organizaciones consisten en pediatras certificados por la junta).

Entonces, con todo el ruido, ¬Ņc√≥mo resolv√≠ mi entrenamiento m√©dico, mi curaci√≥n posparto y la lactancia exitosa con mi agotamiento?

Mi pueblo.

En mi cultura india, es estándar que las madres den a luz en su hogar materno y descansen. Un híbrido de este proceso de pensamiento también es evidente en otras culturas del mundo.

Aquí en los Estados Unidos, mi madre, una médica de familia, siempre tomaba dos semanas de descanso después de mi parto. Mi suegra seguiría con otras dos semanas. Mi esposo dispersaría sus días libres en consecuencia. La importancia de mi curación también fue el centro del escenario.

Antes de amamantar de lado, informaría a mi pueblo. Me revisarían en incrementos de cinco a diez minutos. Si mi bebé y yo estuviéramos dormidos, se lo llevarían y lo colocarían en el moisés. En medio de la noche, puse temporizadores de 30 minutos en mi teléfono y desperté a mi esposo. Mi pueblo apoyó mi transición posparto. Se me permitió sanar, amamantar y recuperarme.

La carga no estaba solo en yo para mantener a este delicado reci√©n nacido sano y seguro. La responsabilidad se difundi√≥ a mi esposo, mi madre, mi suegra, mi padre, mis hermanos y, m√°s adelante, en los a√Īos en que mi hijo de 13 a√Īos incluso ayud√≥. ¬°Mi pueblo reconoci√≥ que acababa de tener un beb√©!

Esto lleva a una conversación más amplia con respecto a las fallas con la atención posparto de los Estados Unidos, las elevadas demandas impuestas a las madres con poco apoyo, en términos de cosas como el tratamiento para la depresión posparto y la falta de licencia familiar remunerada.

Todos estos temas se pueden separar, pero el hilo conductor es la falta subyacente de apoyo que enfrentan las madres posparto y la importancia de este período para garantizar una transición saludable no solo para los bebés, sino también para las madres.

Ni√Īa en el dormitorio junto a la cama de los padres encrier / Getty

La controversia sobre el sue√Īo de los reci√©n nacidos agrega nuevamente toda la responsabilidad de la madre. Una madre que se est√° curando, intentando amamantar, con falta de sue√Īo y simplemente exhausta.

Entonces, ¬Ņqu√© se puede lograr y se puede lograr para apoyar una transici√≥n posparto saludable?

A nivel estatal y federal, se est√°n construyendo pol√≠ticas para abordar la salud mental posparto y el permiso familiar remunerado. Te animo a que est√©s informado. A nivel comunitario, las iglesias y organizaciones tienen ropa de reci√©n nacidos y pa√Īales; donar a grupos locales. A nivel de amigos y familiares, renuncie al lindo atuendo y, en su lugar, invierta en doulas posparto, consultores de lactancia y servicios de comidas. Durante su visita, permita que su madre tome una siesta.

Por √ļltimo, en los Estados Unidos, si se ve obligado a compartir la cama, sea abierto con su pediatra. Puede haber problemas que no haya podido identificar, como la depresi√≥n posparto, que su pediatra, como parte objetiva, puede detectar.

Para practicar compartir la cama de manera m√°s segura, debe amamantar, no fumar ni exponerse al humo, sin alcohol, y su beb√© no puede ser prematuro o tener bajo peso al nacer. Si cumple con todos estos criterios importantes y a√ļn quiere compartir la cama, las pautas basadas en la investigaci√≥n seg√ļn el ABM son:

1. Coloque el colchón firme en el piso y lejos de las paredes para evitar que el bebé se enrede.

2. El orden de sue√Īo es beb√© y mam√°. Mam√° necesita estar en una posici√≥n C-curva llamada “abrazo de rizo”. Pap√° puede dormir en otro lado.

3. Los beb√©s a√ļn deben practicar t√©cnicas de sue√Īo seguras, como dormir boca arriba, saco de dormir, sin mantas, peluches o almohadas alrededor del beb√© o colch√≥n.

Si quieres practicar de esta manera, entonces debes seguir TODAS estas pautas, absolutamente no hay atajos.

En realidad, pocas personas realmente ejecutan todas estas pautas, y aquí es donde nos metemos en problemas. Las personas están dispuestas a citar trabajos de investigación que respaldan su argumento, pero no siguen las pautas escritas.

Compartir cama es sigue siendo un riesgo en los Estados Unidos.

Sin embargo, en el futuro, con suerte habr√° una discusi√≥n m√°s abierta con respecto a las decisiones individuales del sue√Īo del reci√©n nacido, identificando un mejor apoyo posparto y sin pasar por alto la salud y el bienestar del jugador principal en el √©xito infantil: la madre.