Cuando mi hijo adolescente estaba luchando, esto fue lo sorprendente que ayudó

Cuando mi hijo adolescente estaba luchando, esto fue lo sorprendente que ayudó

Mi hijo adolescente pas√≥ por un a√Īo dif√≠cil despu√©s de que mi ex y yo nos separamos. Cambi√≥ a su grupo de amigos, se neg√≥ a participar en todos los deportes de equipo que alguna vez am√≥, y luego fue atrapado fumando marihuana en la escuela m√°s de una vez y se enfrentaba a la expulsi√≥n.

Ni siquiera reconoc√≠ al ni√Īo al que hab√≠a dado a luz. Me excluy√≥ por completo, se retir√≥ a su habitaci√≥n y nunca quiso discutir por qu√© parec√≠a estar tan enojado todo el tiempo.

Estaba buscando desesperadamente atenci√≥n y ayuda. Intent√© lo mejor que pude d√°rselo: fui duro con los castigos, haci√©ndole saber que me preocupaba demasiado por √©l para permitir este comportamiento. Pas√© tiempo extra con √©l. Trat√© de involucrarlo nuevamente en los deportes de equipo y lo anim√© a que invitara a sus viejos amigos. Esto continu√≥ durante casi un a√Īo y estaba claro que necesitaba m√°s de lo que yo pod√≠a darle.

Nada de lo que intenté con mi ex marido y yo funcionó, y cayó en un estado de depresión y ansiedad. Mi ex y yo nos dimos cuenta de que necesitaba ayuda externa, así que lo metimos en la terapia cognitivo-conductual.

Si no est√° familiarizado con la TCC, es un enfoque pr√°ctico para ayudarlo a hacer cambios en su forma de sentir al brindarle herramientas para ayudarlo a sobrellevar su tristeza, enojo, ansiedad o lo que sea que est√© enfrentando. Si bien no es para todos, fue el √ļnico tipo de terapia a la que accedi√≥ a asistir porque sab√≠a que no tendr√≠a que hablar mucho sobre sus sentimientos y funcion√≥ de maravilla para √©l.

A las pocas semanas de terapia, mi hijo quer√≠a ir al gimnasio despu√©s de que su terapeuta le explicara los beneficios del ejercicio y no pude inscribirlo lo suficientemente r√°pido: era la primera vez en m√°s de un a√Īo que parec√≠a entusiasmado con algo.

Se enamor√≥ de levantar pesas y quer√≠a ir al gimnasio 6 d√≠as a la semana. Comenz√≥ a tomar medidas de sus b√≠ceps y piernas. Comenz√≥ a cortar el az√ļcar y tiene muchas fotos para documentar su progreso. A veces los publica en Instagram, pero sobre todo los guarda para s√≠ mismo.

Vi a mi hijo volver a s√≠ mismo durante esas sesiones de gimnasia. Est√° atrapado con eso. √Čl es mucho m√°s feliz ahora. Ha encontrado una manera saludable de hacer frente cuando se siente triste o ansioso. Y tomar y publicar sus fotos de progreso ha sido parte de ese viaje.

Soy consciente de que las imágenes de antes y después pueden ser factores desencadenantes para personas que han tenido trastornos alimentarios en el pasado (como yo), están en proceso de recuperación de un trastorno alimentario o padecen afecciones médicas. Y, por supuesto, si estas imágenes reducen su autoestima o le hacen sentir algo menos que saludable sobre su cuerpo, no necesitan forzarlo y usted tiene todo el derecho de no mirarlas.

Pero creemos que debemos darnos cuenta de que la intención detrás de muchas de esas tomas es no hacer que nadie se sienta más delgado o que los cuerpos más en forma sean mejores. No se trata de decirle a otra persona que deberían cambiar sus cuerpos tampoco.

Mi hijo mira sus fotos y est√° orgulloso, como deber√≠a estar. Ha trabajado duro para lograr esos m√ļsculos, pero a√ļn m√°s que eso, su arduo trabajo lo ayud√≥ a superar un momento realmente dif√≠cil en su vida. Pero de ninguna manera est√° promoviendo el hecho de que su cuerpo es como todos deber√≠an verse.

Algunos de mis amigos y familiares pusieron los ojos en blanco despu√©s de ver las fotos de sus m√ļsculos diciendo c√≥mo se presentaba como un “Knucklehead”.

Tengo problemas con esta actitud por varias razones: una, ese es mi hijo con quien estás hablando, así que cállate.

Dos: constantemente publicamos fotos o videos de nuestros ni√Īos marcando un gol, haciendo una canasta o cantando el solo en el concierto de coro, ¬Ņverdad? ¬ŅEs esa la √ļnica forma aceptable de compartir ciertos logros?

NO.

No les estoy ense√Īando a mis hijos a encogerse en una caja y que solo deber√≠an estar orgullosos de ciertas metas que se alcanzan; animo esas fotos de progreso.

Pero la razón más importante por la que se debe descartar una imagen de progreso es porque no tenemos idea de lo que la persona ha tenido que luchar para llegar a donde está ahora.

No sabemos si los pilates los ayudaron a dejar de beber.

No sabemos si correr los salvó durante su divorcio.

No sabemos lo que les ha ayudado a trabajar y alabarse a sí mismos, y al deseo de difundir esa energía.

Podemos pensar que es narcisista o engreído a primera vista, pero tomemos un segundo para rebobinar aquí.

Un físico cincelado es solo uno de los beneficios aquí, amigos. Cuando alguien publica una foto de progreso, es porque están orgullosos de los avances que han hecho, y se necesita valor para estar orgulloso de ti mismo. Especialmente después de que hayas pasado por algo difícil y hayas trabajado en ello.

Así que piénselo dos veces antes de dejar un comentario grosero o ponga los ojos en blanco ante lo que ve: probablemente no esté entendiendo toda la historia.

Las personas trabajan y documentan su progreso por muchas razones: para verse y sentirse mejor, para difundir la energía a otros que esperan sean contagiosos.

O, tal vez, podrían ser como mi hijo y querer compartir una versión más feliz de sí mismos después de pasar por un mal momento y verlo al otro lado.