Deseando no haber deseado el tiempo del bebé

Deseando no haber deseado el tiempo del bebé

En alg√ļn momento de las seis semanas transcurridas entre el nacimiento de mi hijo y el resurgimiento de las profundidades brumosas del manejo de un reci√©n nacido, mi hija de 2 a√Īos y medio pas√≥ de ser un beb√© a un ni√Īo peque√Īo.

Hubo muchas oportunidades para llorar la p√©rdida de ella cuando era beb√©: cuando cumpli√≥ 1 a√Īo y t√©cnicamente se convirti√≥ en una ni√Īa peque√Īa, cuando la destet√© unos d√≠as despu√©s, cuando la cambiamos de una cuna a un colch√≥n. el piso, cuando colocamos el colch√≥n en el marco de la cama, o cuando ella comenz√≥ a hablar en oraciones con pronombres y adjetivos en lugar de cadenas de sustantivos y verbos.

Ninguno de estos me impact√≥ como pens√© que tendr√≠an. De hecho, con cada transici√≥n, me regocij√© por la poca libertad e independencia que me devolvieron. La elogi√© por su crecimiento y desarrollo, todo el tiempo alent√°ndola a convertirse en una “ni√Īa grande”.

Pero √ļltimamente, he notado cosas que me han puesto un hoyo en el est√≥mago: c√≥mo las palmas de sus manos han perdido la suavidad del beb√© y se han vuelto tan √°speras al revolver el equipo del patio de juegos y atraparse cuando cae, c√≥mo la suavidad de sus piernas ha sido reemplazado por el cabello rubio y fino, c√≥mo las dulces curvas de su rostro comienzan a derretirse a medida que la grasa del beb√© se quema por el correr constante y la conversaci√≥n constante, y c√≥mo ella me dice que va hacer algo sola y no quiere mi ayuda. La gota que colm√≥ el vaso fue cuando comenzamos a entrenarla y me di cuenta de que esto era todo. Este fue el √ļltimo lazo con su beb√©: quitarle los pa√Īales. Una parte de m√≠ est√° encantada, por supuesto, de ahorrar dinero en pa√Īales y de no tener que cambiarla constantemente. Pero siento que el tiempo se ha escapado y contin√ļa desliz√°ndose m√°s y m√°s r√°pido hasta que todos los vestigios de mi beb√© se hayan ido por completo.

Miro a mi hijo, que tiene 2 meses de edad, y es dif√≠cil, muy dif√≠cil, ser padre de un beb√©. Lloran sin raz√≥n alguna. Luchan las siestas por deporte. Son peque√Īos agujeros negros confusos de tiempo, energ√≠a, paciencia y sue√Īo. Cuando mi hija ten√≠a menos de 6 meses, me encontr√© deseando tiempo para acelerar, para que las cosas se hicieran m√°s f√°ciles, para tener un poco m√°s de previsibilidad. Y una vez que ese mantra estuvo en mi cabeza, se qued√≥. Date prisa y gatea, date prisa y camina, date prisa y habla, date prisa y destete. Cualquier cosa para hacerlo un poco menos dif√≠cil, m√°s interesante, menos lento.

El mantra volvi√≥ a mi cabeza con mi hijo. Date prisa y ponte m√°s estable, m√°s entretenido. Los beb√©s para m√≠ no son m√°s que trabajo hasta que puedan comenzar a interactuar contigo, hasta que puedan mostrarte un √°pice del amor que sientes por ellos. Ll√°mame terrible, pero los beb√©s prueban mi √ļltimo nervio y, adem√°s, son bastante aburridos.

Pero ahora he visto todo lo que sucede en la transici√≥n de un beb√© a un beb√© a un ni√Īo peque√Īo. He visto lo r√°pido que va y viene. En dos a√Īos y medio, pasamos de los juguetes para la dentici√≥n a los primeros viajes al patio de recreo, introducimos s√≥lidos para deshacernos de la silla alta, pasamos de la cuna a la cuna a la cama, amamantamos las 24 horas, destetamos a la leche de vaca, nos preocupamos sobre demasiada caca y ahora muy poca caca mientras entrenamos para ir al ba√Īo, y primero arrullos para charlar sin parar. En menos de tres a√Īos, se ha convertido en una peque√Īa persona completamente diferente, y tengo miedo de extra√Īar demasiado de ella siendo un beb√© al esperar siempre la pr√≥xima fase.

Me siento afortunado de tener esta retrospectiva, para poder absorber a mi hijo como un bebé. Sí, hay tanta caca. Hay saliva durante días, llantos interminables y siestas cortas y abrumadoras. Pero hay enormes sonrisas, dulces arrullos y adoración visible en sus ojos cuando nos miramos el uno al otro. Voy a cerrar estos momentos y no dejar que se me escapen de las manos. Tengo que agradecer a mi hija por eso.