Dormitorio Compras Dos y no hacer

Dormitorio Compras Dos y no hacer

Ayer marqué otro gran evento de la vida de la lista. Algo que escuchas sobre otras personas que hacen, pero realmente no pienses en hacerlo tú mismo hasta que estés en el medio.

Botox? Colonoscopia?

No, llevé a mi hija de compras para la universidad.

Ya sabes, el viaje anticipado a Bed, Bath & Beyond y Target para obtener todas las cosas lindas del dormitorio que nunca encajarán en su nueva habitación y / o cosas que nunca se verán debajo de todas las pilas de basura que ensucian el piso a mediados de septiembre.

Y aunque fue un día emocionante y divertido, no llegó sin algunas lecciones. Como sé que algunos de ustedes abordarán este trabajo en las próximas semanas o años, quería compartir algunos de ellos con ustedes.

Si quieres agradecerme, envía dinero en efectivo.

Lo necesitaré ahora para pagar su matrícula.

Hacer conseguirle la funda del colchón que protege contra las chinches, los alérgenos y otros contaminantes.

No piense en lo que podría significar “otros contaminantes”.

Hacer anímala a conseguir la linda pizarra de borrado en seco para la puerta de su dormitorio.

No dígale que para el final de la semana alguien habrá dibujado un pene en Sharpie.

Hacer consigue sus dos juegos de sábanas para que pueda cambiar sus sábanas mientras uno está en la lavadora.

No piense en el hecho de que el segundo probablemente nunca se abrirá.

Hacer conseguirle al menos 25 buenas perchas.

No dile que solo caben 10 en su armario.

Hacer compre muchos ganchos y adhesivos de pared Command Damage-Free.

No Mencione que nada se adhiere a las paredes de bloques de hormigón, precisamente por eso las usan en las celdas de la prisión.

Hacer cómprale toallas lindas y coloridas.

No piense en el hecho de que los niños la verán envuelta en ellos mientras camina de regreso a su habitación desde los baños comunes.

Hacer ¡Dígale que tener un baño comunitario no será tan malo como cree que será!

No vomita en tu boca cuando le dices esto.

Hacer invítala a un buen almuerzo.

No hágale saber que es la última vez que comerá comida real hasta el Día de Acción de Gracias.

Hacer escucha cuando ella admite que está un poco asustada de irse de casa.

No abrázala, enciérrala en su habitación y Google “Home-Colleging”.

Hacer asegúrate de conseguirle un frasco de spray de pimienta para poner en su llavero.

No incluso imagina una situación en la que necesitará usarlo.

Hacer prepárate para un buen colchón de espuma con memoria.

No obtenga uno que pueda sostener cómodamente más que su peso corporal.

Hacer dale un microondas.

No creo que alguna vez lo usará para otra cosa que no sean palomitas de maíz.

Hacer déjala derrochar en un artículo o dos.

No hágale saber que será la última vez que lo pague.

Hacer ¡Dile cuán querida es la mini nevera!

No Señale que no contendrá más de dos botellas de agua y un palito de queso.

Hacer mete un par de sorpresas en sus bolsos.

No considérate una “sorpresa”.

Hacer dale un paraguas.

No Mencione que ningún paraguas en el mundo la mantendrá seca cuando camine media milla hacia la clase bajo la lluvia torrencial.

Hacer junte una caja de analgésicos necesarios, curitas, un termómetro y cualquier otro medicamento que tome regularmente.

No ponga una alerta en su teléfono para verificar que se los haya llevado.

Hacer recuérdele que planifique el espacio para el millón de cosas que actualmente ensucian los pisos y las superficies planas de su habitación que debe llevar consigo.

No entra en pánico cuando se da cuenta de que ella lo dejará todo atrás.

Hacer comprenda cuando ella es contradictoria con sus muchas sugerencias útiles.

No Ríete en seis semanas cuando te llame para decirte que tenías razón.

Hacer diviértete y recuerda el día juntos.

No Míralo como un final. Míralo como un comienzo.