El punto dulce de la paternidad existe, estoy en ello ahora mismo

El punto dulce de la paternidad existe, estoy en ello ahora mismo

Me golpe√≥ como una tonelada de ladrillos la semana pasada. Estaba en la piscina comunitaria, mirando a mi alrededor para ver qu√© estaban haciendo mis hijos. Entonces realmente los mir√©. La grande estaba jugando con sus amigas, sus largos brazos y piernas chapoteando. La peque√Īa se estaba tirando del trampol√≠n como un jefe. El ni√Īo estaba a la sombra, bromeando con sus amigos. Mientras estaba sentado all√≠ bebiendo caf√© tibio, me di cuenta, Oh Dios m√≠o. Aqu√≠ estoy.

Déjame retroceder por un segundo. El día anterior había sido duro. Me había despertado determinado que iba a ser genial. Que no me acostaría esa noche repitiendo todos mis errores de crianza, como siempre. Y pasé todo el día siendo una muy buena madre. Estaba comprometido y entendiendo. Yo era firme pero amable. No le grité a nadie ni me distraje con mi teléfono. Yo era asi todo el dia y se estaba volviendo agotador.

Y, por supuesto, fue el mismo día en que mis hijos decidieron convertir nuestra casa en Thunderdome, peleando entre ellos constantemente. Pensé que pedir una pizza para la cena ayudaría a darle la vuelta. Entonces esto sucedió:

© Rants de Mommyland

¬ŅAlguna vez has tenido un d√≠a as√≠? ¬ŅD√≥nde todo degenera en un gran rodeo de cabras? Fue horrible. As√≠ que all√≠ estaba a la ma√Īana siguiente en la piscina, realmente mirando a mis hijos. Y aunque todav√≠a est√°bamos todos frescos del rodeo de cabras, me di cuenta:

РEsos son mis hijos allí: natación, salud y belleza.

РEspere. Sostener. No estoy sentado en la piscina para bebés demasiado cálida, tratando de fingir que no es asqueroso.

– Y no estoy cambiando los pa√Īales en el sofocante calor del verano porque todos en mi familia pueden limpiar sus propias redes.

– No he tenido que decirle a nadie que no tome el agua de la piscina este verano.

– No he usado una carriola en m√°s de un a√Īo.

– Todos estamos (principalmente) durmiendo toda la noche.

– Casi nunca gritan “mami mami mami MOMMMYYY !!!” cada dos minutos m√°s.

– Puedo orinar solo (casi el 40 por ciento de las veces).

– Son independientes y (algo) √ļtiles √ļltimamente.

РSin embargo, todavía me necesitan y quieren que esté con ellos.

– Puedo recibir abrazos, besos y acurrucarse cuando quiera.

РPero también pueden sacar la basura.

– Son grandes, pero a√ļn son peque√Īos.

Estoy en el punto ideal.

Me sent√© all√≠ por un momento y dej√© que se hundiera. He estado tan profundamente en The Blur durante tantos a√Īos. Sin dormir, comiendo macarrones fr√≠os y queso en los platos de Winnie the Pooh. Todos los d√≠as determinados por horarios de siesta, lactancia, cambio de pa√Īales y recogida preescolar. Pero eso ha cambiado durante el a√Īo pasado m√°s o menos, sin que yo lo note.

The Blur te hará eso, aunque está empezando a suavizarse en los bordes. No. Esa es una mala analogía. No se está suavizando en absoluto, de hecho, es todo lo contrario. Se está afilando alrededor de los bordes. Las cosas se están enfocando y estoy empezando a ver con claridad.

Ahora lo entiendo. Ten√≠an raz√≥n Todos los que dijeron que pasar√≠a tan r√°pido. Me est√° pasando a m√≠. Est√° zumbando por. Cuando mis tres hijos eran muy peque√Īos, los d√≠as eran muy largos y mi mundo se sent√≠a muy peque√Īo y, a veces, muy solitario. Si los d√≠as eran largos, las noches eran m√°s largas. ¬ŅLa hora antes de que mi esposo llegara a casa del trabajo? Tom√≥ tres d√≠as pasar esa hora. Pero tambi√©n ol√≠a la parte superior de sus cabezas de beb√©. Y los pies regordetes y besables, que ahora son grandes y apestosos. Sus cuerpos que sol√≠an ser parte de m√≠, ahora son completamente propios. Ya no son peque√Īos. Esa parte de mi vida ha terminado. Y me encuentro aqu√≠, con tres ni√Īos de tama√Īo mediano, en el punto √≥ptimo. Estoy a partes iguales agradecido y aterrorizado.

Oh Dios, por favor, deja que esta vez dure. Por favor, reduzca la velocidad un poco. Ni siquiera me di cuenta de que est√°bamos aqu√≠ hasta que el momento hab√≠a terminado. ¬ŅY qu√© viene despu√©s? Snapchat? Granos, sostenes, toques de queda, presi√≥n para tomar las mismas malas decisiones que hice y solo … todo. Puedo esperar por eso. ¬ŅPuedo quedarme aqu√≠ con ellos un poco m√°s? ¬ŅPuedes por favor mantenerlos seguros, hermosos y j√≥venes un poco m√°s?

Pas√© todo el d√≠a reflexionando sobre el punto √≥ptimo, mi perspectiva sobre los desastres de ayer cambi√≥. En retrospectiva, la pizza en el camino de entrada era algo graciosa. Esa noche tuve una larga conversaci√≥n con mis hijos sobre c√≥mo pensaban que iba nuestro verano. En un momento, mi hijo de 8 a√Īos comenz√≥ a hablar sobre algo que hab√≠a aprendido durante el equipo de nataci√≥n. Algo sobre empujar la pared y deslizarse antes de dar el primer golpe. Estaba agitando los brazos y girando su torso bronceado y flaco alrededor de la cocina para demostrar. Luego se detuvo, quieto como una estatua, con un brazo curvado muy por encima de √©l, con la cara vuelta y levantada hacia arriba.

Luego reanud√≥ su aleteo y dijo: “¬ŅViste eso? Ese fue el lugar dulce. Cuando te vuelves y miras y respiras muy profundo. SI HACE EL SWEET SPOT JUSTO CORRECTO, SE CONFIGURA PARA SER COMPLETAMENTE INCRE√ćBLE ‚ÄĚ (Mi hijo tiene problemas para usar una voz interna. Estoy bastante seguro de que en realidad no tiene una.) “MAM√Ā, ¬ŅQU√Č PASA CON TU CARA? ¬ŅEST√ĀS LLORANDO? Te ves consagrado. HAW HAW HAW !! NO EN SERIO, ¬ŅQU√Č?

Y le expliqué que acababa de pensar en el punto óptimo. Y cómo había descubierto que estábamos en uno ahora, como familia. Me miró con lástima en sus ojos. Es delicioso ser patrocinado por un alumno de tercer grado. Se encogió de hombros y miró a sus hermanas.

“Sabes que tambi√©n hay un punto dulce en el b√©isbol”, dije.

El chico se anim√≥. Le encanta el beisbol. ‚ÄúEs cuando un bateador se balancea y la pelota hace contacto con el bate en el lugar perfecto. Es cuando todo se alinea correctamente y todo est√° donde se supone que debe estar. Y la pelota vuela. Simplemente se dispara. Hace un ruido ¬ŅSabes de lo que est√≥y hablando?”

√Čl asinti√≥ y las chicas tambi√©n. Hab√≠an escuchado el ruido antes. Hab√≠an visto la pelota saltar del bate y volar lejos. Lejos de la persona que lo golpe√≥ perfectamente.

Supongo que la mirada de estre√Īimiento volvi√≥ a mi cara, pero esta vez mis hijos simplemente sacudieron la cabeza y entraron a la otra habitaci√≥n para ver Llamada del hombre salvaje. Me dejaron solo en la cocina, trag√°ndose torpemente las l√°grimas.

Supongo que está bien que el punto dulce sea fugaz. Se supone que debe ser. Tiene que ser. Como con todo lo demás, tiene un tiempo y un propósito. Creo que se supone que debemos usar el punto óptimo para alinearnos con lo que sea que venga después. Para juntar todas las piezas lo mejor que podamos, durante el mayor tiempo posible. De modo que si tenemos mucha suerte, nuestros hijos pueden deslizarse hacia adelante y saber cuándo girar y cuándo respirar y cuándo comenzar a patear.

Si criar ni√Īos es como jugar b√©isbol o nadar, hacerlo bien debe ser un c√≥ctel de suerte, fe y presentarse todos los d√≠as para hacer el trabajo. Y, por supuesto, nunca dejar de fumar (incluso cuando todo parece un rodeo de cabras sin esperanza). Y si lo haces bien, no te dejar√°n. Cuando se vayan, se ir√°n volando. Y todo lo que puede esperar es que los configure para SER COMPLETAMENTE IMPRESIONANTES.

Esta pieza apareció por primera vez en Rants From Mommyland.