Enviar mensajes de texto a su hijo adolescente, una lección de lo que NO debe hacer

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Estaba guiando a un amigo a trav√©s del proceso de configuraci√≥n de una cuenta de Facebook y acababa de decir: “Lo m√°s importante que debes saber es que todo lo que publicas en tu muro o en el de cualquier otra persona puede ser visto por todos a los que les gustas”, cuando un poco apareci√≥ una ventana emergente notific√°ndome que mi hijo Keenan, de 13 a√Īos, hab√≠a actualizado su estado.

“Keenan est√° cachondo”.

“Te devolver√© la llamada”, le dije.

Volv√≠ a leer el estado de Keenan y vi que el amigo de su hermano menor ya hab√≠a le√≠do y comentado sobre el estado de Keenan con “Wow”. El p√°nico comenz√≥ cuando imagin√© a todos los padres de los amigos de nuestros hijos leyendo sobre el deseo de mi hijo de 13 a√Īos de tener relaciones sexuales con sus hijas. Comenc√© a escribir un comentario propio que dec√≠a algo como esto: “Est√°s muuuucho castigado …”, pero record√© haber le√≠do un art√≠culo sobre no-nos de Facebook si quieres que tus hijos no te oculten su cuenta y decidiste no hacerlo. .

En cambio, formulé un plan brillante. Uno que mortificaría a mi hijo más allá de las palabras. Uno que lo haría pensar en estas cosas en el futuro y NUNCA avergonzaría a sí mismo ni a su amada madre en Facebook nuevamente.

Cog√≠ mi tel√©fono celular y con una sonrisa que hace que el Joker se vea bonito, le envi√© un mensaje de texto con estas cuatro palabras: “¬ŅQu√© tan caliente est√°s?”

Apenas pude contener mis risitas.

Ese es el ni√Īo correcto. Nunca subestimes el alcance de los ojos de una madre.

En cuesti√≥n de segundos, Quick Draw Mcgraw me respondi√≥ con un “¬ŅQU√Č ????????”

Como si. Ahora estaba furioso. ¬ŅC√≥mo se atrevi√≥ ese peque√Īo imb√©cil a actuar como si no supiera nada al respecto? Pude ver su cara circular en mi cabeza. Ese es el lugar donde sus ojos y su boca est√°n abiertos en proporciones perfectamente abiertas, lo que hace que parezca que tiene tres c√≠rculos en la cara. Esa es su cara mentirosa. Cada. Soltero. Hora.

Sinti√©ndome bastante satisfecho, le respond√≠: “Vi lo que publicaste en Facebook”.

√Čl respondi√≥ con, “¬ŅDe qu√© HABLAS ???????????????????????”

Fue en este punto cuando comenc√© a sentir un poco de opresi√≥n en mi pecho y mi respiraci√≥n comenz√≥ a ser m√°s dif√≠cil que el d√≠a que lo entregu√© porque este peque√Īo pensamiento apareci√≥ en mi peque√Īo cerebro. ¬ŅEs posible que no lo haya publicado?

T√≠midamente le envi√© un mensaje de texto, “Ummmmmm. Ver√°s, tu actualizaci√≥n de Facebook dice que est√°s … bueno, mmm, ya sabes … cachondo “.

Entonces hay una espera mortificantemente larga y recibo este texto. “DIOS MIO. NUNCA pondr√≠a eso en mi Facebook. Mi amigo lo hizo. Revis√© mi Facebook en su tel√©fono y olvid√© cerrar sesi√≥n. DIOS MIO. No puedo creer que me hayas enviado un mensaje de texto “.

Dulce ceguera causando textos maternos. Mi adolescente desprevenido caminaba inocentemente con sus amigos, todos sonrientes y felices de estar vivos, cuando mir√≥ hacia abajo y sin ninguna provocaci√≥n o advertencia, recibi√≥ un mensaje de texto de su madre preguntando: “¬ŅQu√© tan caliente est√°s?”

Pas√© el resto de la tarde pregunt√°ndome c√≥mo, en nombre de Dios, mi hijo podr√≠a volver a mirarme a la cara sin tener que correr al ba√Īo y vaciar el contenido de su comida m√°s reciente. Lo recog√≠ en su parada de autob√ļs y me anim√© a ver que hizo contacto visual conmigo sin girar tres tonos de verde cuando sali√≥ del autob√ļs.

Arroj√≥ su mochila a la parte trasera del auto, dio la vuelta al frente, abri√≥ la puerta, ech√≥ un vistazo a mi cara de “Soy un idiota” y se ech√≥ a re√≠r hasta que las l√°grimas cayeron por su rostro. Me un√≠ y nos quedamos all√≠ sentados varios minutos ri√©ndonos tanto que apenas pod√≠amos respirar. Lo cual era claramente una risa falsa destinada a garantizar que no tuvi√©ramos que hablarnos. No lo hicimos

Mientras me dorm√≠a esa noche, segu√≠a pensando lo mismo una y otra vez: “Ning√ļn ni√Īo de 13 a√Īos NUNCA deber√≠a recibir un mensaje de texto de su madre que diga:” ¬ŅQu√© tan cachondo est√°s? “

Esta publicación es la publicación que inició Ooph. Bueno, más precisamente, es el momento en que me di cuenta de que criar a los adolescentes no era algo en lo que iba a ser naturalmente bueno. Tendría que estudiar, hacer la tarea y, lo más importante, repensar cada mensaje de texto que alguna vez enviaría a mis hijos adolescentes.