Esto es lo que debemos recordar sobre los adolescentes

Esto es lo que debemos recordar sobre los adolescentes

No hay duda de que dentro de nuestra cultura parental, lo que todos los padres parecen temer m√°s son “los a√Īos de la adolescencia”. No es dif√≠cil entender por qu√©. Las hormonas est√°n furiosas a toda velocidad, los cambios de humor pueden inducir latigazo cervical y los padres se preocupan por el sexo, las drogas y los iPhones.

Pero ¬Ņqu√© pasa con estas criaturas que son tan temidas entre nosotros? ¬ŅTodos hemos olvidado lo que era ser adolescente? ¬ŅHemos olvidado lo que es levantarse dos horas antes de la escuela para tratar desesperadamente de cubrir las espinillas con corrector o usar la √ļltima tendencia en atuendos para que no nos molesten? ¬ŅHemos olvidado lo que es tener nuestro coraz√≥n roto por primera vez, o sentirnos tan abrumados por las emociones que se siente como si pudieras estallar?

Aunque muchos padres sienten que apenas sobrevivieron a los a√Īos de beb√©s y ni√Īos peque√Īos, todav√≠a lamentamos e idolatramos ese momento en la vida de nuestros hijos. Pero rara vez escucho a los padres lamentarse por la adolescencia. Los padres generalmente se compadecen de c√≥mo apenas est√°n lidiando con sus hijos adolescentes en casa.

Lo entiendo, y tambi√©n soy culpable. Ahora tengo un hijastro adolescente y he hecho todos los comentarios sarc√°sticos habituales acerca de que se haya convertido en un adolescente. Tambi√©n brome√© sobre lo horrible que probablemente ser√°n los a√Īos de la adolescencia con mi hija. Todos lo hacemos

Pero quiero tomarme un minuto y ver realmente c√≥mo vemos a los adolescentes. ¬ŅRealmente no son m√°s que monstruos hormonales que inevitablemente nos odiar√°n hasta que tengan 30 a√Īos?

No, no lo son. Son jóvenes que están creciendo en un mundo confuso lleno de caos e incertidumbre. Están observando a los adultos en sus propias vidas, así como en las noticias nocturnas, comportarse de muchas maneras desagradables.

Tal vez si dej√°ramos de hablar tanto sobre c√≥mo todos extra√Īamos los d√≠as en que eran peque√Īos y nos centramos en qui√©nes son ahora, podr√≠amos agregar un poco m√°s de compasi√≥n y comprensi√≥n a la vida de un adolescente que conocemos y amamos. Tal vez si dej√°ramos de demonizar a los adolescentes tanto que estar√≠an m√°s dispuestos a abrirse o escucharnos.

Podr√≠a estar equivocado, y definitivamente me he equivocado antes, pero siento que es casi una profec√≠a autocumplida tener constantemente una ret√≥rica en torno a nuestros hijos de que se convertir√°n en monstruos una vez que lleguen a la pubertad. Casi les hace bien comenzar a cerrar puertas e ignorar las reglas porque, ¬Ņno es esto lo que esper√°bamos de ellos todo el tiempo?

Tal vez deberíamos celebrar el papel de la pubertad en la vida de nuestros hijos en lugar de tratarla como una especie de destino inminente. Por mi parte, tengo una agridulce esperanza para la próxima generación de adultos jóvenes que crecen en nuestro clima actual. He conocido a algunos adolescentes increíblemente brillantes, compasivos e indudablemente agudos que me dan esa sensación de esperanza para el futuro. Los admiro y deberíamos estar orgullosos de que estén en el planeta.

Llegar a la pubertad y ser un adulto joven es lo suficientemente aterrador sin que los adultos en tu vida se vuelvan locos, especialmente antes de que haya sucedido. Y no digo que todos los padres hagan esto. Pero muchos de nosotros tenemos o tenemos, incluido yo mismo.

Estoy comprometido a hacer un mayor esfuerzo en cuanto a cómo veo a mi familia adolescente, vecinos y conciudadanos. Cada vez que veo a un adolescente haciendo o diciendo algo digno de mirar, pienso en mi pasado. Recuerdo cuán absorto estaba, lo inseguro que estaba y cómo dije e hice cosas que molestaron a los adultos que me rodeaban. Y también recuerdo a aquellos adultos en mi vida que me trataron como una persona, no como un bicho raro.

Si se trata de empat√≠a, muchos de nosotros podemos sentir que los adolescentes carecen, tal vez nosotros como adultos que sobrevivimos a la adolescencia deber√≠amos dar un paso adelante y darles un buen ejemplo de c√≥mo se ve la empat√≠a. Despu√©s de todo, un adolescente sigue siendo ese ni√Īo peque√Īo que una vez conocimos, sostuvimos y amamos. Y todos estuvimos all√≠ una vez tambi√©n.