Estoy en el punto óptimo de la crianza de los hijos, y no quiero que termine

Estoy en el punto óptimo de la crianza de los hijos, y no quiero que termine

Hace un par de semanas almorc√© con un colega de escritura y hablamos sobre nuestros hijos. Mencion√© algo sobre mis hijos limpiando su propio ba√Īo, y que me encant√≥ lo independientes que se han vuelto, aunque en muchos sentidos todav√≠a me siento poco. “Ah, s√≠”, dijo ella a sabiendas. “Est√°s en el punto √≥ptimo”.

El punto dulce, me dijo, es el per√≠odo encantado de que un ni√Īo crezca cuando ya no necesitan que les limpies el trasero, les ates los zapatos y empaques sus almuerzos, pero a√ļn no se han vuelto tan independientes que han decidido que no te necesito en absoluto En medio de bolsas de pa√Īales, reventones de papilla y agotamiento insondable por un lado y actitud, escabull√©ndose y alej√°ndose por el otro, el punto dulce es la edad de oro de la paternidad.

Mi hermana dio a luz a su tercer hijo hace un par de a√Īos despu√©s de una brecha prolongada. Hay nueve a√Īos entre su segundo y tercer hijo. Ese ni√Īo es el √°ngel m√°s preciado que jam√°s haya adornado la superficie de la tierra, pero todav√≠a es un beb√©, y los beb√©s son un mont√≥n de trabajo. Mi hermana tuvo que retroceder su estilo de vida para programar sus d√≠as con siestas, siempre teniendo pa√Īales adicionales y un refrigerio donde quiera que fuera, y planeando arreglos para dormir en las vacaciones alrededor de un beb√© que se acuesta cuatro horas antes que el resto de la familia. Y alguien siempre tiene que levantarse temprano, porque los beb√©s se despiertan muy temprano.

Tambi√©n tengo amigos al otro lado del punto ideal, amigos cuyos hijos est√°n firmemente arraigados en su adolescencia. Mi presi√≥n arterial aumenta cuando transmiten sus historias de intercambios expl√≠citos en las redes sociales, drogas y alcohol y escabullirse, ansiedad por las calificaciones y entrar a la universidad. Todav√≠a tengo control total sobre lo que mis hijos ven en Internet, si se hace su tarea, con qui√©n hablan, a d√≥nde van y por cu√°nto tiempo y a qu√© hora vuelven a casa … ¬ŅC√≥mo voy a renunciar a este control?

En serio, estoy preguntando. ¬Ņ¬ŅC√≥mo lo haces?? Creo que la adolescencia podr√≠a matarme.

Mis hijos tienen raz√≥n en el hermoso y relativamente tranquilo medio de estos dos extremos. Son capaces de niveles impresionantes de pensamiento cr√≠tico, y aun as√≠ asumen que s√© mucho m√°s que ellos. Justo hoy mi hijo y yo tuvimos una conversaci√≥n sobre la velocidad terminal. No ten√≠a idea de que se me pas√≥ por la cabeza hablar de c√≥mo la atm√≥sfera y la gravedad limitan la velocidad m√°xima de un objeto que cae. Todav√≠a cree que lo s√© todo, y a√ļn no he podido corregirlo.

Mi hija de 8 a√Īos es independiente, prepara su propio desayuno, limpia su propia habitaci√≥n, monta su bicicleta sola en la casa de la vecina calle abajo. Pero ella todav√≠a necesita que haga algunas cosas peque√Īas, como cepillar su cabello en la ma√Īana antes de la escuela o leer ese libro de im√°genes especial solo porque s√≠. Cuando llora, sigo siendo la primera persona a la que corre. Me encanta que ella todav√≠a me necesita as√≠. Ella sigue siendo mi beb√©, pero sin el trabajo de un beb√© real.

Es lo mismo con mi hijo de 12 a√Īos. Ha llegado a donde puede cocinar con bastante confianza (y sin prender fuego a la casa), y cuando hace las tareas dom√©sticas, es una ayuda genuina. √Čl limpia el ba√Īo tan a fondo como yo e incluso corta el c√©sped. Y sin embargo, a menudo todav√≠a se sube a mi regazo para acurrucarse. Todav√≠a le gusta que me acueste a su lado a la hora de dormir mientras lee su libro. Ya no es un beb√©, pero todav√≠a le gusta salir conmigo.

Aqu√≠, en el punto √≥ptimo, podemos quedarnos fuera hasta tarde, pero a√ļn podemos vigilar a nuestros hijos. Ya no temo el colapso nuclear que suceder√° a las 8:01 porque mi beb√© no est√° en la cama exactamente a la hora indicada. La pasada Nochevieja nos quedamos en una fiesta de amigos hasta las 3:00 a.m. Mi hija se estrell√≥ en el sof√° con otros ni√Īos alrededor de la 1:00, y mi hijo se qued√≥ de fiesta con los otros ni√Īos grandes hasta las 3:00.

Y sin embargo, mis hijos no tienen la edad suficiente para salir solos y meterse en problemas. No puedo imaginar el miedo y la frustraci√≥n de esperar a un ni√Īo que est√° rompiendo el toque de queda. ¬ŅQu√© pasa si no responden a los mensajes de texto? ¬ŅQu√© pasa si est√°n heridos? ¬ŅO peor? ¬ŅC√≥mo pasan los padres en esta etapa?

Voy a apreciar cada momento de este punto dulce. Los a√Īos de la adolescencia se acercan r√°pidamente y, seg√ļn las historias que cuentan mis amigos, tengo una seria monta√Īa rusa por delante. Por ahora, sin embargo, me pondr√© las anteojeras y disfrutar√© el tiempo que me queda con estos dulces beb√©s que, gracias a Dios, no son beb√©s reales.