Felicito el carácter y la ética de trabajo de mis hijos más que su apariencia física

Felicito el carácter y la ética de trabajo de mis hijos más que su apariencia física

Hace unas noches, estaba hojeando los canales y encontr√© un viejo episodio de Todo el mundo quiere a Raymond. Como soy un fan√°tico de las frases ingeniosas del viejo abuelo, me instal√© para mirar sin pensar mientras desplazaba mi tel√©fono. El episodio fue sobre los personajes principales, Debra y la hija mayor de Ray, que asumieron m√°s responsabilidades en el hogar, y caus√≥ que Marie, la madre de Ray, se enredara cuando escuch√≥ que su nieta estaba haciendo tareas como lavar la ropa, cocinar y cuidar ni√Īos. Naturalmente, la hilaridad se produjo y result√≥ en que la ni√Īa inici√≥ una huelga, dirigida por su abuelo.

Si bien el episodio fue humorístico, me puse a pensar en nuestra casa.

Mis hijos hacen un mont√≥n de tareas en nuestra casa y no les pagamos por hacerlo. Son responsables de cosas como cortar el c√©sped, preparar sus propios almuerzos durante el a√Īo escolar y vaciar el lavavajillas. Se espera que se mantengan al d√≠a con sus horarios de tareas, y saben que no pueden pasar el rato con sus amigos si sus habitaciones parecen una explosi√≥n en una f√°brica de colchones.

Siguen la l√≠nea por aqu√≠ no solo porque se espera, sino tambi√©n porque los recompensamos con elogios generosos por su √©tica de trabajo. Y seamos claros: no siempre hacen sus tareas con una sonrisa y alegr√≠a en sus corazones. Son adolescentes normales, exigentes y exigentes, pero en su mayor parte, nuestros hijos son bastante √ļtiles con nuestra rutina diaria.

Y les digo que estoy tan agradecido por su arduo trabajo tan a menudo como puedo.

No puedo decirte la √ļltima vez que felicit√© a mis hijos por su apariencia f√≠sica, pero puedo decirte la √ļltima vez que les dije que apreci√© lo duro que trabajaron cuando limpiaron sus habitaciones y cu√°nto los apreci√©, porque mi Hace mucho tiempo, mi esposo y yo decidimos que nuestros hijos son m√°s que ropa bonita y cortes de pelo modernos.

Eso no quiere decir que no les hagamos saber lo guapos, hermosos y lindos que son. Hacemos. Ese no es nuestro defecto. Queremos que se sientan exitosos desde adentro, no por sus apariencias externas.

En esta era de las redes sociales, estamos bombardeados con im√°genes de perfecci√≥n social todo el tiempo. Los ni√Īos de hoy ven a las celebridades perder peso del beb√© en un abrir y cerrar de ojos, y ven modelos con aer√≥grafo a cada paso. Es muy f√°cil para un ni√Īo simplemente asumir que si se ven bien, saldr√°n adelante en el mundo, y no queremos que nuestros hijos caigan bajo ese hechizo.

Ser exitoso requiere trabajo duro y motivaci√≥n honesto. Quiero que mis hijos sepan que Hugh Jackman era un maestro de educaci√≥n f√≠sica. antes de √©l era Wolverine y que Jennifer Hudson trabaj√≥ en Burger King antes de ella golpe√≥ grande en la escena musical. Quiero que sepan que una carrera exitosa se construye a lo largo de a√Īos de arduo trabajo, perseverancia y disposici√≥n para aprender del fracaso.

Y puedo hacer mi parte para fomentar esa ética de trabajo en mis hijos felicitándolos por un trabajo bien hecho y otras cualidades de carácter, tanto como sea posible.

Esto no quiere decir que me suscribo al estilo de crianza “todos los ni√Īos obtienen un trofeo por participaci√≥n”. Ciertamente no voy a decirle a mi hijo que hizo un buen trabajo si medio lavado el auto, y mi hija no va a escuchar “¬°Un trabajo incre√≠ble!” si ella hizo un trabajo a medias limpiando su ba√Īo.

Pero tampoco los menospreciar√©, porque una √©tica de trabajo no solo se materializa en tus hijos de la noche a la ma√Īana. Al igual que aprender a andar en bicicleta, los ni√Īos deben ser ense√Īados y alentados a terminar bien los proyectos.

Ense√Īar a sus hijos sobre la √©tica y el car√°cter del trabajo significa ayudarlos a ver d√≥nde han cometido errores cuando est√°n realizando una tarea. Tomando el tiempo para decir: “Oye, hijo, veo que tienes la mayor parte del auto, pero te perdiste esta secci√≥n. Arreglemos eso realmente r√°pido “, no solo los alienta a terminar un proyecto correctamente, sino que ayuda a fomentar el orgullo de la mano de obra.

Cuando veo a mis hijos ir a la casa de mi suegra durante una reuni√≥n familiar sin que se lo pidan, o que un vecino les pida que cuiden a una mascota mientras est√°n fuera de la ciudad porque “sus hijos son muy responsables”. significa m√°s para m√≠ que cualquier cumplido que alguien pueda darme acerca de que mis hijos sean guapos o guapos. Y cuando se enorgullecen cuando su padre les dice que se dio cuenta de que limpiaron la cocina despu√©s de la cena, s√© que est√°n aprendiendo habilidades valiosas que los llevar√°n toda la vida.

Por supuesto, creo que mis hijos son adorables, y siempre tendré envidia del cabello largo y lustroso de mi hija y la sonrisa ganadora de mi hijo. Los miro todos los días y me pregunto cómo diablos fui dotado de criaturas tan perfectas, a pesar de la nariz familiar de su madre y la calvicie de su padre. Pero cuando puede mirar más allá de los atributos físicos de sus hijos y ver que se están convirtiendo en adultos jóvenes que se preocupan por su comunidad y su entorno, me llena de orgullo más allá de las palabras.

Y tengo que admitir que hace que los ojos rueden cuando los obligo a limpiar sus habitaciones un poco m√°s.