La paternidad suave no siempre es f√°cil, pero es gratificante

La paternidad suave no siempre es f√°cil, pero es gratificante

Creo que a todos los padres se les ha dicho que están arruinando a sus hijos de una forma u otra. Ya sea que esto sucediera cara a cara, a través de alguna forma pasiva agresiva en las redes sociales, o incluso un grupo de madres que nos hizo hundirnos un poco más en nuestro asiento mientras muchos globos oculares apuntaban en nuestra dirección, todos hemos estado allí.

A√ļn as√≠, incluso si estamos todos juntos en esta desafortunada verg√ľenza para los padres por la que atravesamos, eso no significa que la presi√≥n externa de cada Susan y Karen no se meta debajo de nuestra piel, porque lo hace. Es dif√≠cil ser padre cuando todo lo que haces es criticado por al menos una persona, especialmente cuando lo que m√°s te critican es ser el cuidador y el cuidador que tu hijo necesita que seas.

Estoy hablando del juicio que nos dice que no debemos acurrucar a nuestros beb√©s para dormir. Ya sabes, por miedo a que se “apeguen demasiado” a su nueva mam√° o pap√°. Se nos dice que amamantar a nuestro beb√© a pedido en lugar de apegarse a un estricto horario de bloque de tres horas har√° que nuestro beb√© “se eche a perder” (como si eso fuera algo as√≠). Si nos despertamos por quinta vez en una noche y decidimos sacudir a nuestro beb√© para que vuelva a dormir, estamos creando “malos h√°bitos”.

ni√Īos durmiendo Cortes√≠a de Caila Smith.

Incluso cuando esta gentil paternidad proviene de un lugar de amor y una necesidad imperiosa de hacer todo lo que est√° en nuestro poder “bien”, los nuevos padres a√ļn no pueden ganar contra la sociedad. Pero, ¬Ņqu√© pasar√≠a si tuvi√©ramos que cambiar un poco la narrativa para que se ajuste a la perspectiva de un adulto?

Cuando los adultos est√°n molestos y derraman una l√°grima o dos, a veces es muy necesario el toque suave o el abrazo fuerte de un ser querido. En esas noches cuando estamos demasiado inquietos para dormir, disfrutamos y apreciamos la cercan√≠a de nuestro compa√Īero para hacernos compa√Ī√≠a. Si nos despertamos doloridos y deprimidos por el conteo con fiebre, es reconfortante cuando alguien est√° a nuestro lado y ansioso por cuidarnos hasta que estemos mejor.

Ninguna de estas cosas est√° mal vista cuando se trata de adultos, entonces, ¬Ņpor qu√© somos tan incre√≠blemente duros con los ni√Īos: beb√©s, ni√Īos peque√Īos y ni√Īos en edad preescolar?

madre e hijo Cortesía de Caila Smith.

No puedo creer que tenga que reiterar esto, pero la √ļnica forma en que un beb√© puede comunicarse es a trav√©s del llanto y el llanto. Podemos adivinar lo que quieren, y s√≠, como sus padres, probablemente evaluamos sus necesidades correctamente el 99% del tiempo, pero solo un tonto admitir√≠a saberlo todo.

En esos momentos en que nos sentimos inseguros y nuestro coraz√≥n se rompe por nuestros hijos, hacemos lo √ļnico que queda por hacer y extender nuestros brazos hacia ellos. Los sostenemos mientras resuelven los problemas estomacales, los apretamos con m√°s fuerza, ya que est√°n cortando un diente medio grande, y los balanceamos para dormir diez veces por noche con los p√°rpados ca√≠dos cuando es necesario.

Esto no est√° mal. Estas son las cosas que los padres deber√≠a hacer – las cosas que nuestras chicas necesitar que debemos hacer para crear un v√≠nculo saludable, duradero y amoroso. La necesidad de nuestros hijos por nosotros no tiene l√≠mites (dice la madre que estaba despierta cada hora, a la hora con su hijo de cinco a√Īos esta semana). Nunca estamos fuera de peligro cuando se trata de las altas demandas puestas sobre nuestros hombros como padres de una persona peque√Īa, y realmente es muy ef√≠mera.

¬ŅPodemos normalizar esto ya por el bien de nuestros beb√©s?

No hay un n√ļmero m√°gico en la edad en que nuestros hijos dejen de necesitarnos, ni deber√≠an sentir que son “demasiado grandes” para que sus padres dejen de ser intencionales con la forma en que son atendidos.

Los ni√Īos peque√Īos todav√≠a no pueden manejar sus emociones, e incluso algunos (casi todos) adultos luchan con eso de vez en cuando. Lleva a√Īos y a√Īos ense√Īar a nuestros hijos c√≥mo vivir en este mundo tan grande que puede ser bastante intimidante incluso para los m√°s valientes. Y como padres, es nuestra responsabilidad ayudarlos a navegarlo. No para decir: “Lo siento, chico. Est√°s solo para este “.

¬ŅC√≥mo debemos ense√Īarles las cuerdas adecuadamente con una mentalidad tan constante de “amor duro”?

madre e hijos Cortesía de Caila Smith.

Ninguno de nuestros hijos es id√©ntico, y eso requiere una amplia gama de madres y padres que lo utilicen de todas maneras. Todos creamos de manera √ļnica, creando un enorme caleidoscopio de crianza juntos generaci√≥n tras generaci√≥n, y es algo hermoso para este mundo. Al mismo tiempo, no deber√≠amos ser tan intolerantes con los seres m√°s preciados y valiosos de la tierra, porque vivimos en una sociedad que no ahorra espacio para que los ni√Īos tengan emociones, inseguridades, miedos y necesidades aut√©nticas.

Seré el primero en admitir que no siempre es divertido despertarse con un bebé que grita muchas veces durante la noche. Pero por mucho que no siempre sea divertido para mí, tengo que considerar lo divertido que es para mi hijo al mismo tiempo. Nadie quiere gritar hasta que su garganta esté seca, rasposa y dolorida. Nadie quiere ser mal entendido, y por lo tanto solo, por eso. Y esto también incluye un bebé.

madre e hijo Cortesía de Caila Smith.

A veces estoy gritando internamente: “¬°¬ŅME EST√ĀS ACOPLANDO ?!” cuando uno de mis cinco a√Īos insiste en necesitar otra bebida en medio de la noche. Entonces recuerdo cu√°ntas veces lleno mi taza desde el anochecer hasta el amanecer, y lo poco que me cuesta llenar el vaso de mi hijo Congelados 2 botella de agua por √ļltima vez.

Estas son las cosas que hago por mis hijos que algunas personas podr√≠an considerar “exageradas”, pero no me disculpo por la forma en que elijo ser padre.

Si no es por nada más, no quiero mirar hacia atrás en estos breves y fugaces días que he recibido con mis hijos con profundo pesar. Creo que nunca deseará haber pasado menos tiempo cuidando y siendo intencional con su hijo.

La paternidad suave no siempre es la ruta m√°s f√°cil, pero no se equivoque, es entonces gratificante.