Lo que estoy haciendo ahora para asegurarme de que mis hijos tengan un verano abierto

Lo que estoy haciendo ahora para asegurarme de que mis hijos tengan un verano abierto

Quiero tratar de darles a mis hijos un verano como el que tuve cuando era niño. Llámame nostálgico Llamame ingenua No me importa Quiero que mis hijos tengan un verano relajado como el mío en el pasado.

ÂżSabes, del tipo en el que huimos desde el sol hasta la puesta del sol? Del tipo en el que montamos bicicletas, nadamos en la piscina sobre el nivel del suelo del vecino, nos zambullimos en el Slip n ‘Slide y corrimos por los aspersores. Del tipo en que las paletas gotearon por nuestras barbillas, escuchamos el camiĂłn de helados y dejamos toda nuestra energĂ­a en el cĂ©sped. SĂ­, ese tipo de veranos. Pero la Ăşnica forma en que puedo asegurarme de que mis hijos tengan ese tipo de verano es asegurándome de no programarlos en exceso con actividades.

¿Conoces todos los folletos del campamento que recibimos por correo? Los estoy lanzando. O bien, ¿qué pasa con los interminables folletos de actividades de verano que se envían a casa desde la escuela de sus hijos? Sí, también los arrojo a la basura. ¿Qué tipo de verano les daré a mis hijos si constantemente los programo para cosas? Conozco a muchos padres que inscriben a sus hijos para el fútbol de los lunes por la noche, una clase de arte los martes, gimnasia los jueves y cuatro, es decir, cuatro, campamentos de una semana completa. No gracias.

Los veranos se crean para dar un descanso a los niños y, sinceramente, a los padres también. Al sobrepasar a nuestros hijos, no les damos la libertad que anhelan todo el año escolar. Seamos realistas, con el rigor de las escuelas en estos días, nuestros hijos ciertamente se lo han ganado. Y padres, también nos lo hemos ganado. Date un respiro a ti y a tu auto taxi para dejar a tus hijos de práctica en práctica.

El verano de mis hijos estará abierto de par en par, igual que el año pasado. Mi hijo hará un campamento inspirado en la naturaleza durante una semana, y su hermana pequeña pasará el rato con mamá. Aparte de eso, es gratis para todos. Por las mañanas, corren a la casa del vecino, todavía en pijama, y ​​juegan a Legos o House. Los vecinos vendrán por la noche a hacer una hoguera y asaremos algunos malvaviscos. Durante el día, esos niños pasarán a los que están en traje de baño corriendo entre los patios chillando.

Si anhelas darle a tus hijos un verano como el tuyo, tira esos volantes a la basura. Resista el impulso que la sociedad nos impone de sobreprogramar a nuestros hijos poniéndolos en cada maldita actividad que se presente. Estarán bien sin todo ese sobre-enriquecimiento. No lo necesitan, y lo que es más importante, no lo recordarán. Pero recordarán los veranos que pasaron con amigos y familiares, sin preocupaciones, alimentando sus relaciones y tomando el sol en verano.

Entonces, para prepararme para este verano, estoy tirando esos folletos de campamento y actividades en la basura para que mis hijos puedan tener recuerdos de lo que se supone que debe ser una infancia: gotear paletas de hielo, correr por los aspersores y sumergirme en el Slip n ‘Slide.