Lo que quiero decirles a los maestros de sexto grado de mi hijo Esta semana de agradecimiento a los maestros

Lo que quiero decirles a los maestros de sexto grado de mi hijo Esta semana de agradecimiento a los maestros

Puedo decir honestamente que enviar a mi hijo mayor a la escuela secundaria el oto√Īo pasado fue una de las tareas m√°s desalentadoras que he encontrado como madre. Lo s√©, lo s√©: los ni√Īos sobreviven al sexto grado todos los d√≠as, estoy siendo dram√°tico y rid√≠culo, y ya necesito superarme. Pero desde el d√≠a en que naci√≥, tem√≠a enviarlo a la escuela secundaria. No creo que hable solo por m√≠ mismo cuando digo que la escuela secundaria fue casi un desfile de horribles, ya que de repente todo el mundo necesitaba un sost√©n, frenillos, crema de zit y maxi pads, las camarillas y la popularidad y las tonter√≠as del coraz√≥n roto, y la inseguridad sin fin que defini√≥ mi vida durante esos tres a√Īos desde los grados 6-8.

Incluso con todo eso, tuve suerte, porque no era genial, pero tampoco lo menos genial. Eso parec√≠a limitar el alcance de mis terribles experiencias en la escuela secundaria. Sin embargo, desde que me convert√≠ en padre, todo lo que he escuchado es c√≥mo ahora, la escuela intermedia es b√°sicamente una gran org√≠a aterradora: los ba√Īos designados para el sexo oral, los bailes conocidos por sus bustos de bote, los autobuses escolares equivalen a enviar a su hijo a una prisi√≥n de hombres del condado desnuda. Mi propio hijo lleg√≥ a casa desde su primer d√≠a de secundaria y me dijo que “ahora conoce la inspiraci√≥n para Guns N ‘Roses”. Bienvenido a la jungla “. Gulp.

La buena noticia es que su impresi√≥n mejor√≥ mucho despu√©s de ese primer d√≠a, y ahora que estamos al final de su primer a√Īo de secundaria y es la Semana Nacional de Apreciaci√≥n de los Maestros, tengo algunas cosas que me gustar√≠a decirle a su sexto maestros de grado:

No te conozco, pero todavía te aprecio.

Este es nuestro primer a√Īo que tengo un hijo que tiene ocho maestros diferentes cada semestre, y debido a sus tres hermanos menores, no he podido involucrarme en la escuela. Es la primera vez que no conozco personalmente a los maestros de mi hijo; No podr√≠a elegir a algunos de ellos de una lista de polic√≠as si tuviera que hacerlo. Estoy seguro de que esta es la raz√≥n por la cual la mayor√≠a de los maestros de secundaria y preparatoria reciben muy pocos obsequios individuales de la Semana de Apreciaci√≥n del Maestro: es abrumador comprar para ocho maestros, especialmente si no los conoce en absoluto. Pero quiero que sepas que, aunque no necesariamente s√© c√≥mo te ves, estoy agradecido contigo por cuidar a mi primer beb√© todos los d√≠as que est√° en tu clase. Ha tenido un a√Īo mejor de lo que podr√≠a haber imaginado, y s√© que se debe en gran parte a usted.

Puede que no me haya dado cuenta hasta este a√Īo de lo importante que eres.

Este a√Īo, mi hijo fue presentado a Shakespeare. √Čl construy√≥ una manta raya solo con fieltro y limpiapipas. Comenz√≥ a aprender √°lgebra. Investig√≥ y pronunci√≥ sus primeros discursos y gan√≥ sus primeros debates. √Čl construy√≥ un motor. Aprendi√≥ a jugar voleibol (y le encanta). Se dio cuenta de que tiene un don y un amor por los idiomas. No estoy seguro de haber recordado cu√°nto la escuela intermedia cambia el juego en t√©rminos de aprendizaje y pasar a temas que desaf√≠an, enriquecen y empujan a los estudiantes hacia el futuro de su educaci√≥n. S√© lo importante que es el maestro que te presenta a Shakespeare, y como no lo odia, creo que ganaste. Mi coraz√≥n mayor ingl√©s te ama por eso.

Creo que eres un rudo por hacer este trabajo.

Como padre de dos preadolescentes, no quiero imaginar tener una carrera que me env√≠e directamente a la mand√≠bula de la bestia, es decir, a un sal√≥n de clases rodeado de hordas de su ser hormonal, todos los d√≠as de mi vida laboral. No me malinterpretes; S√© que la edad tiene sus m√©ritos, y los ni√Īos son interesantes estudios de car√°cter, y tal vez el trabajo incluso se cumpla algunos d√≠as. Pero … vaya. Agregue la inequidad de su cheque de pago en comparaci√≥n con la importancia y la carga de trabajo involucrada, y ustedes son m√°s o menos mis h√©roes. Realmente creo que Superman usa pijamas con los rostros de los maestros de secundaria.

Hoy, envié un pastel para agregar a un buffet patrocinado por la PTA en honor de la semana. No tuve el tiempo ni los medios para firmar mi nombre ni para que ninguno de ustedes supiera que era de mí y de mi hijo. Pero tal vez eso sea mejor: espero que el anonimato del regalo te haga sentir amado y apreciado por más personas. Como algunas otras vacaciones que conozco (tos * Día de la Madre * tos), casi parece que no deberíamos necesitar una semana especialmente designada para apreciar a los maestros. Pero me alegra que lo hagamos, aunque solo sea para darme la oportunidad de hacer una pausa y decir gracias. Sé que lo que haces no es fácil, y es uno de esos trabajos que si lo haces mal, todos hablan. Si lo haces bien, menos lo haces.

Esta es mi forma de hablar.

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