Lo que sucedió cuando mi adolescente me bloqueó en las redes sociales

Lo que sucedió cuando mi adolescente me bloqueó en las redes sociales

S√© que mis adolescentes quieren una vida separada de sus vidas conmigo. Lo entiendo. No soy “genial” y no se supone que quieran pasar el rato con su madre porque, admit√°moslo, puedo humillarlos con una sola palabra, mirada o mal d√≠a.

Les doy espacio y privacidad, pero tengo un límite, y ese límite se alcanzó el otro día cuando mi hija me preguntó si vi la publicación de Instagram de mi hijo. Corrí a mi teléfono para comprobarlo porque, por la expresión de su rostro, no podía decir si era una publicación dulce y ella quería que lo supiera, o quería meterlo en problemas porque estaba asustada por algo que él publicó, y ella quería que yo supiera.

Puedes imaginar mi sorpresa y rabia cuando me di cuenta, despu√©s de que no pude encontrar su Instagram a pesar de mi b√ļsqueda febril, que hab√≠a sido bloqueado.

Oh diablos, no. No lo creo, hijo. Mamá no juegues así.

No tengo que ser amigo de mis hijos. No tienen que decirme todo, y trato de no molestarlos por demasiadas cosas porque creo que merecen un poco de privacidad para fastidiar y arreglar las cosas por su cuenta.

Además, es esencial que los adolescentes tengan tiempo a solas no solo, sino con amigos para socializar. Y mis hijos obtienen muchas de esas cosas, pero estaré condenado si voy a dejar que me bloqueen de sus cuentas de redes sociales.

En primer lugar, su razonamiento estaba mal. Dijo que me bloque√≥ despu√©s de que me gustaran 25 de sus publicaciones en menos de 2 minutos una tarde, mientras lo extra√Īaba cuando estaba con sus amigos. Qu√© horrible para √©l que su madre lo ame tanto que le gusten las fotos de √©l y sus amigos en sus patinetas, o andar en bicicleta en la tierra.

Y en segundo lugar, nuestros hijos no tienen idea de lo dif√≠cil que es administrar lo que est√°n haciendo en l√≠nea (y todos sabemos que la mierda debe manejarse duro) cuando bloqueamos sus redes sociales. Si quieren un tel√©fono, deben entender que esto tiene que ser un esfuerzo grupal, su madre necesita ver qu√© est√°n haciendo, as√≠ como comprobar qu√© est√°n haciendo sus amigos. No hay forma de que mi hijo sea salvaje y libre con su tel√©fono a la tierna edad de 14 a√Īos.

Pueden encontrar privacidad en su habitación con la puerta cerrada sin sus teléfonos, eso es algo que los padres pueden dejar atrás. Es como si pensaran que van a salirse con la suya después de haber bloqueado a sus padres, pero lo que no han descubierto es que todo lo que hace es llamar la atención sobre ellos mismos y nos lleva a creer que realmente están haciendo algunos esquemas Mierda.

Por lo tanto, también podrían permitirnos darles todos los gustos y emojis de cara sonriente que queremos y salvar a todos mucho drama y piratería.

Mis hijos pueden bloquearme todo lo que quieran: puedo quitarme el teléfono y agregar exactamente mil selfies de mí a su historia de SnapChat si no pueden seguir mis reglas.

Si quieren un tel√©fono propio, deben decirme cu√°l es su contrase√Īa y no bloquearme en ninguna de sus plataformas.

Además, pago por esa maldita cosa, así que realmente es mía.