Mantenga a su hijo en una cuna el mayor tiempo posible

Mantenga a su hijo en una cuna el mayor tiempo posible

Hasta hace solo un par de meses, nuestra hija todavía estaba en una cuna.

Oh … ¬Ņhay alguna pregunta en la parte de atr√°s? S√≠, t√ļ, con el atuendo impecablemente unido.

Cómo antiguo es ella, preguntas?

* mira hacia otro lado, murmura en el dorso de la mano * Ella est√° emocionada.

¬ŅQu√©? M√°s fuerte? ¬ŅNo me oyes?

Ella es … ella tiene 3 1/2.

Ella tiene casi 4 a√Īos, ¬Ņde acuerdo? Ella estaba 3 1/2 a√Īos y todav√≠a en una cuna. Ah√≠ tienes.

Lo sé. Es un milagro que todavía podamos mantenerla. Por favor no nos entreguen.

Pero de alguna manera, la misma ni√Īa que se arroja repetidamente de las estructuras de juego de varios pisos y las ruedas de carro de los sof√°s, nunca pens√≥ en salir de la cuna. Ni siquiera se le ocurri√≥. Y sin un hermano mayor, ella no parec√≠a darse cuenta de que hab√≠a una alternativa de cuna. As√≠ que solo … la mantuvimos all√≠.

No se trataba √ļnicamente de complacencia. Elegimos activamente prolongar este hito el mayor tiempo posible. Muchos amigos agotados con ni√Īos confirmaron: No lo hagas Es terrible. Hemos pasado las √ļltimas tres noches parados afuera de la habitaci√≥n de Jimmy sosteniendo la puerta cerrada mientras trata de escapar. Estamos estudiando la instalaci√≥n de un bloqueo inverso en su pomo de la puerta. Solo mantenla en la c√°rcel de beb√©s para siempre, ¬Ņde acuerdo? Prom√©tenos DEBE PROMETIR

Había tal sensación de comodidad, de seguridad impenetrable, que vino junto con ponerla a dormir en una cuna. Siempre supimos exactamente dónde estaría ella. Nuestras tardes solían verse así: ducharse, cepillarse los dientes, cuento para dormir, en la cuna a las 8 en punto (ish). Doce horas después, la veíamos en el monitor, sacando libros a través de los barrotes de su cuna y leyéndoles a sus peluches, jugando pacientemente hasta que estuviéramos listos para comenzar el día.

Y luego, un fat√≠dico fin de semana hicimos un viaje en el que la √ļnica cama disponible para nuestra hija no era una cuna. De vuelta en casa, nos inform√≥, cort√©s y madura (y tan manipuladoramente) que estaba lista para una cama grande para ni√Īos. Nosotros le cre√≠mos.

Tontos.

Oh, comenz√≥ bastante bien. Estaba tan emocionada con el nuevo arreglo, y tan aterrorizada de perderlo, que al principio se comport√≥ exactamente como sol√≠a hacerlo. ¬ŅPero esa sensaci√≥n segura y segura que sol√≠a tener cada noche? Ido. Instant√°neamente. De repente, me invadieron pesadillas incontrolables cuando sal√≠a por la puerta principal en medio de la noche, entraba a escondidas en la habitaci√≥n de su hermano y causaba estragos, o saltaba escaleras abajo (descifr√≥ el c√≥digo de la puerta del beb√© mucho antes de conocer a un ni√Īo grande). la cama exist√≠a).

Nunca dorm√≠ mucho, pero de inmediato perd√≠ la capacidad de dormir m√°s all√° de un sue√Īo ligero.

¬ŅY una vez que se dio cuenta de que ya no estaba atrapada? Juego terminado.

El beb√© todav√≠a se despierta una o dos veces por noche, y se ha convertido en el m√°s f√°cil. Tal vez podr√≠amos tomar un reci√©n nacido en este punto en realidad. Desaparecidos son las (ciertamente milagrosas) 12 horas del pasado. Su horario de sue√Īo se ha ido completamente fuera de los rieles.

En el momento en que la acostamos, ella se materializa ante nosotros media docena de veces y siempre por varias razones: olvid√© ofrecer un 17¬ļ abrazo. Ella necesita agua Hubo un ruido. Lo que sol√≠a ser un tiempo precioso para mi esposo y para m√≠ se ha convertido en un r√©gimen de ejercicios de dos horas en el que nos turnamos para subir y bajar las escaleras y llevarla de vuelta a la cama.

Finalmente, cuando la casa está oscura y todos se han quedado dormidos durante la noche durante los siguientes 90 minutos, intento descansar un poco, pero solo puedo esperar, anticipando el inevitable crujido de la puerta de nuestra habitación, que por supuesto ocurrirá el segundo Me las arreglo para dejarme llevar.

Nunca has conocido el verdadero terror hasta que te despierta una cara, a 2 nan√≥metros de tu propia cara, respirando √°speramente y mirando profundamente tus ojos salvajes y asustados. No importa cu√°n querub√≠n las mejillas, cuando una mano invisible sacude tu hombro y una voz silba, “Mooommm“Contra los pelos de tus orejas, te arrancan del sue√Īo con una explosi√≥n de adrenalina garantizada para mantenerte despierto durante horas. Y luego, en alg√ļn momento de la noche, entras al ba√Īo para orinar y la encuentras al acecho en un rinc√≥n oscuro como la chica de El anillo.

Repite dos veces. En ocasiones, tres. Anoche eran las cinco.

A pesar de su transformaci√≥n en un ser nocturno, ahora sale con el sol. A las 6:30 a.m., nuestra puerta se abre por √ļltima vez, y descubrimos que ella ha despertado amablemente al beb√© en su camino por el pasillo.

Hemos rogado. Hemos sobornado. Hemos gritado Hemos razonado. Probamos un despertador especial, que tuvo √©xito durante dos ma√Īanas hasta que descubri√≥ que no poseeTase When Disobedient “y que en realidad podr√≠a ignorar todos los colores que cambian con precisi√≥n.

En nuestros momentos m√°s desesperados y de ojos llorosos, incluso hemos fantaseado con volver a ponerla en una cuna, porque, querido se√Īor, hemos cambiado de opini√≥n. Este fue un error horrible. Por qu√© ¬ŅNo la hemos mantenido all√≠ hasta la universidad? Eso hubiera sido perfectamente normal, saludable y socialmente aceptable, ¬Ņverdad?

Lo que sea. En este punto, estoy demasiado exhausto para preocuparme por todo eso.

As√≠ que ahora es mi turno. Aqu√≠ estoy, tu amigo agotado, caf√© en mano, y te imploro: a menos que tu hijo se arroje sobre esos rieles de la cuna en una amenaza abierta de romper cada hueso de su cuerpo, aguanta todo el tiempo que puedas. Hay muchos otros hitos para celebrar. S√© que se est√°n volviendo tan grandes, y este es un momento genial, y no puedes esperar a verles la cara la primera vez que se suban a esa cama grande para ni√Īos, pero no est√°n listos. Tu eres no est√° listo. No me importa si tienen 12 a√Īos. Es una trampa.

Por favor. Por favor, duerma un poco para aquellos de nosotros que ya no lo hacemos.

¬ŅDe acuerdo? Prom√©tenos Debes prometerlo.