Mujeres embarazadas, dejen de esperar que alguien les ofrezca un asiento

Mujeres embarazadas, dejen de esperar que alguien les ofrezca un asiento

No me puedo imaginar a un hombre evitando torpemente el contacto visual con una fila de viajeros sentados mientras secretamente est√° hirviendo por su propia incomodidad. Entonces, ¬Ņpor qu√© las futuras mam√°s son tan educadas?

Una de las grandes iron√≠as de mi segundo embarazo es que las √ļnicas veces que me han ofrecido un asiento en el metro son cuando realmente no quiero uno. A veces solo hago una parada o dos, otras salgo de un d√≠a de trabajo de escritorio y necesito estirarme un poco. Y vienen en r√°pida sucesi√≥n, forzando una cabalgata de “no gracias” y permitiendo que un autom√≥vil lleno de gente piense que quiz√°s las mujeres embarazadas no necesitan asientos despu√©s de todo.

¡Pero lo hacemos! Y siempre parece estar en medio de la hora pico, con mi ocho meses y medio de embarazo Con la barriga sobresaliendo en toda su gloria opresiva, que todos los ojos se desvían a las pantallas de los teléfonos celulares y me quedo furiosa mientras trato de mantener mi equilibrio cada vez más tenue y espero que alguien, cualquiera, me ofrezca un respiro.

Pero el problema no son ellos. Soy yo.

Porque, seamos honestos: todos bromeamos que los hombres nunca podr√≠an soportar estar embarazadas, y olvidarse del dolor y intensidad de trabajo. Pero en un frente, seguramente nos har√≠an ganar: pregunta y recibir√°s. No me puedo imaginar a un hombre evitando torpemente el contacto visual con una fila de viajeros sentados mientras secretamente est√° hirviendo por su propia incomodidad. Porque los hombres piden lo que quieren, desde la oficina hasta el dormitorio, y esto definitivamente se extender√≠a al transporte p√ļblico.

¬ŅPor qu√© somos tan educados, tan asustados de hablar cuando estamos en necesidad, tan cautelosos de ocupar espacio? Quiero decir, no hay forma de evitarlo cuando faltan unas pocas semanas para dar a luz, ¬°el espacio est√° ocupado! Entonces, ¬Ņpor qu√© no ir un paso m√°s all√° para su propio bienestar?

En Tokio en 2017, incluso hubo un aplicaci√≥n para eso, haciendo coincidir a las mujeres embarazadas con pasajeros cercanos que deseen abandonar sus perchas. Ese mismo a√Īo, el sistema de tr√°nsito de Nueva York sigui√≥ el liderazgo de Londres pilotando alfileres Baby on Board (hecho famoso por Kate Middleton, quien us√≥ uno en el tubo en 2013 mientras gestaba al Pr√≠ncipe George).

Cerca de la mujer embarazada con la mano sobre su vientre, a punto de hacer ejercicio
Mujeres embarazadas, oficialmente son atletas de alto nivel.Pero aparte de todas las aplicaciones y accesorios, es hora de que la gente expectante sea m√°s asertiva: este problema es uno de la disminuci√≥n del n√ļmero de problemas restantes que no podemos resolver con mensajes de texto o chat en vivo. No fue hasta que estuve literalmente dilatada 2 cm, en el camino a casa desde un chequeo de 39 semanas, que pens√© que podr√≠a reunir el coraje para pedir un asiento.

Y esto no significa ser agresivo o grosero. Hay algunas cosas a tener en cuenta antes de caminar hacia el extremo opuesto del espectro e iluminar un metro o autob√ļs lleno de personas. Muchos de ellos son retirados mientras viajan a casa despu√©s de un largo d√≠a de trabajo. No solo eso, sino que tambi√©n son pegado a sus tel√©fonos, muchos no notar√°n esa protuberancia incipiente debajo de su abrigo que no es de maternidad.

Incluso menos conocer√°n las pruebas y tribulaciones de la maternidad (fatiga extrema, tobillos hinchados, un par de docenas de libras adicionales para llevar, ya sabes, hacer crecer a un ser humano dentro de tu cuerpo). Y si alguna vez has pasado por alto inc√≥modamente el hecho de que una mujer con la que est√°s hablando est√° descaradamente embarazada por miedo a insultarla, suponga que otros se preocupan de la misma manera. Nos ense√Īan a nunca asumir que alguien est√° esperando.

Hablando de suposiciones, m√°s all√° de sus propias necesidades, hay personas con discapacidades invisibles a las que les puede gustar que no necesiten ese asiento.

Pues bien, ¬Ņc√≥mo proceder? En realidad, es bastante simple: recurrir a un grupo de personas en asientos prioritarios y preguntar cort√©smente si alguien puede renunciar a ellos. No asumas que te han ignorado a prop√≥sito porque te hacen sentir inc√≥modo o que no necesitan los asientos. No apunte a personas espec√≠ficas que considere m√°s aptas. Simplemente env√≠e su solicitud y espere que, como en todas las negociaciones, es posible que no obtenga lo que desea.

En la mayoría de los casos, las mujeres han informado que alguien estaba dispuesto a ofrecer su preciada publicación y el proceso de preguntar no fue gran cosa.

Pero en la extra√Īa posibilidad de que su solicitud sea ignorada o recibida con un coro de “no”, no dude en desatar todo el ojo lateral que desee, mam√°.

Lee mas:
Esta mujer embarazada √©ramos todos nosotros cuando una agresiva ‘abuela’ tir√≥ su caf√©
¬ŅPor qu√© las mujeres embarazadas comienzan a ver a otras mujeres embarazadas en todas partes?