No estoy seguro de si voy a sobrevivir los a√Īos de la interpolaci√≥n

No estoy seguro de si voy a sobrevivir los a√Īos de la interpolaci√≥n

Recientemente, las ma√Īanas se han vuelto un poco m√°s oscuras. Y por m√°s oscuro, me refiero a las cosas de las que est√°n hechas las pel√≠culas de terror. Estoy hablando de darme la vuelta para encontrar una figura inquietante que se avecina all√≠; uno que parece ser al principio esa cosita poltergeist de El anillo pero qui√©n es en realidad mi hijo del medio (una ni√Īa de 9 a√Īos que antes era dulce y tierno).

A veces esta figura aterradora hace gemidos. A veces camina o pisa fuerte gritando quejas como: es todav√≠a noche, la alarma es ENTONCES malo, y las ma√Īanas son las ¬°peor!

Oh ya entiendo. ¬°Hago! Las ma√Īanas, por su propia naturaleza, son un golpe para el agujero de la tarta. Y la verdad es que, durante los primeros quince minutos de cada d√≠a, me parezco mucho a un perezoso, y no a cualquier otro perezoso, sino a uno que est√° drogado con esteroides o alguna otra droga que induce la ira. Es por eso que hago mis cosas principales de la ma√Īana (como uniformes, mochilas y almuerzos) la noche anterior. No puedo funcionar y estoy malhumorado por la ma√Īana, as√≠ que los comienzos simples son para m√≠.

Pero, dado que comparto mi vida con tres ni√Īos, mi plan de inicio simple no siempre funciona. Y en las √ļltimas semanas, mi hijo de 9 a√Īos, anteriormente dulce y tierno, ha estado poniendo a prueba a esta madre descuidada.

Un d√≠a, la semana pasada, las cosas se pusieron realmente f√≠sicas entre ella y su hermana peque√Īa. Hab√≠a estado despierto por menos de un minuto en ese momento. B√°sicamente, mi hija menor no estaba al tanto de la nueva regla (creada en ese momento): pararse en la puerta del ba√Īo mientras el hermano mayor est√° dentro ahora es un acto prohibido. Entonces, al elegir hacerlo, el pobre ni√Īo (que se sabe que molesta, pero que actualmente no estaba tratando de hacerlo) termin√≥ recibiendo una patada r√°pida en el isquiotibial, como lo entreg√≥ mi hijo de 9 a√Īos (a quien, enfatizo , realmente tiene un coraz√≥n de oro).

Me sent√© aturdido, impotente, en el inodoro, viendo c√≥mo bajaba. Ni siquiera pude reunir un sonido y mucho menos comenzar a arbitrar. Mi hijo m√°s peque√Īo tom√≥ represalias y luego cay√≥ al piso del ba√Īo con l√°grimas exageradas. Yo, sinti√©ndome atrapado y aturdido, despegu√© las mejillas de mi culo atontado y sal√≠ del ba√Īo … cerrando la puerta con firmeza, y con intenci√≥n, detr√°s de m√≠. (Solo pretendamos que eso no sucedi√≥).

Por supuesto, estallaron gritos m√°s grandes y el poltergeist se enfureci√≥ con toda su fuerza. La puerta se abri√≥ y … lo intent√©. Intent√© guardar silencio. Trat√© de alejarme, sabiendo que no estaba equipado para esta escena de confrontaci√≥n (antes del caf√©, nada menos). PERO ella persisti√≥ y luego … Solt√© a mi bestia interior y le di a mi hija el tratamiento completo del secador de pelo, completo con spray de drag√≥n para terminar el aliento.

Ella estaba molesta.

Yo tambien.

Y cuando tom√© el caf√©, ella tom√≥ mi tel√©fono. Mi peque√Īo petardo luego busc√≥ en el carrete de mi c√°mara, encontr√≥ una foto de ella y sus dos hermanas, y procedi√≥ a editar su rostro fuera de la imagen. Mir√© por encima de su hombro justo cuando ella seleccion√≥ la foto de ahora dos ni√Īos como mi nuevo fondo de pantalla.

El mensaje fue claro. Mi dulce y amable hija hab√≠a dejado el edificio. Ah, y ahora era madre de dos en lugar de tres …

M√°s tarde, despu√©s de la escuela, me pidi√≥ mi tel√©fono. Se la pas√© y ella volvi√≥ a cambiar la imagen. Fui oficialmente su madre otra vez y ella mi dulce ni√Īa. Luego nos re√≠mos de lo rid√≠culos que ambos hab√≠amos sido esa ma√Īana.

Al día siguiente, a las 7:00 a.m., era una escena de El anillo ¡de nuevo! Solo que esta vez se lo contó a su padre.

Intentamos combatir el estado de ánimo enviándola a la cama más temprano durante algunas noches, lo que ayudó un poco, pero todavía estábamos experimentando despertares bastante groseros. Y luego, anoche, todas se hizo claro.

Mi hija me llam√≥, muy emocionada, podr√≠a agregar, a su habitaci√≥n. “¬°Mam√°! ¬°MAM√Ā! Huele mi pozo, mam√°. ¬°Apesta!” Met√≠ mi nariz en su suave y peque√Īa axila y, efectivamente, era brocheta de eau du lamb con cebollas adicionales all√≠.

*mordaza*

As√≠ que hoy me reservar√© un viaje de una d√©cada a Hawai. ¬ŅQuieres venir?