Nueva investigación confirma nuevamente: los comportamientos exasperantes de su hijo adolescente son normales

Nueva investigación confirma nuevamente: los comportamientos exasperantes de su hijo adolescente son normales

Hab√≠a muchas cosas sobre la adolescencia que esperaba y anticipaba: actitudes, ojos, refrigeradores vac√≠os y sesiones de sue√Īo de 18 horas.

Y aunque todas esas cosas ciertamente sucedieron en abundancia frecuente, lo que no anticip√© fueron los cambios radicales e impactantes que tuvieron lugar en el cerebro de mi hijo, que alguna vez fue sensato. Hubo a√Īos enteros entre los 13 y los 19 a√Īos en los que sent√≠ que alguien se hab√≠a apoderado del cerebro de mi hijo adolescente y lo reemplaz√≥ por uno que no solo olvid√≥ c√≥mo procesar y completar incluso las tareas m√°s simples (¬Ņtomar una ducha?) Sino una que parec√≠a hacer todo lo contrario de todo lo que hab√≠a planteado para hacer.

En realidad, este nuevo cerebro adolescente era un verdadero dolor en el trasero, y mientras luchaba por comprender lo que realmente estaba sucediendo entre los o√≠dos, sab√≠a que ten√≠a que ser algo m√°s que las “hormonas” que trajeron en esta etapa y su acompa√Īamiento. comportamiento. Y seg√ļn la √ļltima investigaci√≥n neurol√≥gica sobre el cerebro del adolescente (que en realidad abarca las edades de 12 a 24), ten√≠a raz√≥n.

Conocemos la biolog√≠a b√°sica, que siempre nos ha ense√Īado que los l√≥bulos frontales (o l√≥bulo prefrontal) del cerebro de un adolescente no est√°n completamente desarrollados y no completar√°n la maduraci√≥n hasta alrededor de los 25 a√Īos. Por esta raz√≥n, los cient√≠ficos explican el hecho de que “Quince -los a√Īos a√ļn no han desarrollado completamente la capacidad de comprender las consecuencias de sus acciones y actuar en consecuencia. Tienen dificultades para planificar y organizar, y para aprender de sus errores. A menudo act√ļan de manera impulsiva o inapropiada, tienen emociones de monta√Īa rusa y trabajar para alcanzar objetivos distantes en lugar de verse influenciados indebidamente por recompensas inmediatas es una exageraci√≥n para ellos “.

Los padres y los m√©dicos han estado satisfechos por mucho tiempo con este hecho y se les ha dicho que simplemente esperen. Pero una nueva investigaci√≥n sostiene que lo que estamos viendo en el cerebro de un adolescente (y sus comportamientos a menudo incomprensibles) no se debe simplemente a un proceso de maduraci√≥n del cerebro. M√°s bien, ahora se cree que es una “parte vital y necesaria de nuestra vida individual y colectiva. La adolescencia no es una etapa para simplemente superar; Es una etapa de la vida cultivar bien ‚ÄĚ.

¬ŅCultivar bien? Preg√ļntele a cualquier padre de un adolescente c√≥mo se debe cultivar bien este momento estresante de crianza de los hijos, y probablemente responder√°n que ese cultivo requiere la paciencia de un maldito santo y un vicio realmente bueno (grandes cantidades de vino, caf√©, chocolate )

Pero cuando sabemos lo que realmente est√° ocurriendo en el cerebro durante estos a√Īos, y por qu√© tiene que ocurrir, puede ayudar a aliviar los altos niveles de duda y ansiedad que experimentan los padres de los adolescentes, debido a los conceptos err√≥neos de lo que est√° sucediendo y Por qu√© es necesario. Algunos de los mitos del cerebro adolescente que la ciencia ha desmentido incluyen:

1. Las hormonas son la razón de todos los comportamientos nuevos e irregulares.

Si bien las hormonas juegan un papel importante en los cambios físicos y emocionales, en realidad es el proceso de maduración del cerebro el que está relacionado con estos comportamientos.

2. Su comportamiento inmaduro y sin sentido no necesita suceder.

Bueno, en una palabra, s√≠. Ahora se cree que cuando los adolescentes hacen cosas como superar los l√≠mites y participar en comportamientos desconocidos, sus cerebros son “laicos[ing] el escenario para el desarrollo de rasgos de car√°cter b√°sicos que permitir√°n a los adolescentes llevar una gran vida de aventura y prop√≥sito “. Entonces, obviamente, no tenemos que dejar que se salgan con la suya en aras del “desarrollo”, pero ayuda a entender el proceso detr√°s de su comportamiento.

3. Todos los comportamientos riesgosos en los que se involucran cuando son adolescentes no son algo malo.

Todos sabemos que los adolescentes buscan actos emocionantes y arriesgados, actuando m√°s por impulso que por experiencia. Pero son exactamente esas experiencias en el cerebro las que sientan las bases de lo que la ciencia llama una edad adulta con “una fascinaci√≥n por la vida y un impulso para dise√Īar nuevas formas de hacer las cosas y vivir con un sentido de aventura”.

Cuando somos muy conscientes de que los cambios fisiol√≥gicos que ocurren en los cerebros de nuestros adolescentes son reflejos del desarrollo cerebral natural y normal, nos ayuda a relajarnos un poco y a dudar menos de pensar que algo est√° mal o funciona mal. Consu√©lese sabiendo que toda la angustia que le est√° dando su adolescente es realmente una gran cosa y que alg√ļn d√≠a producir√° un adulto incre√≠ble. Uno que puedes decir con orgullo que criaste.