Perder Wi-Fi durante 12 horas fue una crítica humillante de mi paternidad

Perder Wi-Fi durante 12 horas fue una crítica humillante de mi paternidad

Sucedió mientras escribía un correo electrónico para el trabajo; el correo electrónico no se estaba guardando. Intenté actualizar y la página no se cargó. Parecía estar teniendo un problema de conectividad con mi Wi-Fi. Presioné el botón de reinicio en mi enrutador. No dados. Seguro que fue una casualidad que se resolvería momentáneamente, me ocupé de algunas tareas domésticas. Una hora después, volví e intenté nuevamente. Todavía no hay internet.

Trabajo desde casa y necesito internet para hacer mi trabajo, pero no me entr√≥ el p√°nico. Est√° bien, estaba un poco aterrado; Mi coraz√≥n estaba acelerado. Pero yo estaba narraci√≥n yo todo estaba bien, y no estaba en p√°nico exterior, y eso es lo que realmente importa, ¬Ņverdad?

Llam√© a mi proveedor de servicios de Internet y recib√≠ un mensaje pregrabado que me informaba que el servicio estaba fuera de mi √°rea debido a un cable de fibra √≥ptica da√Īado y que no sab√≠an cu√°ndo se restablecer√≠a el servicio. Pues mierda.

Tengo un punto caliente con mi proveedor de telefonía celular, pero no recibo un excelente servicio desde el interior de la casa. A menos que fuera a otro lugar a trabajar, no tendría suerte hasta que recupere mi servicio. Sin embargo, no es gran cosa, me dije a mí mismo cuando el miedo comprimió los órganos de mi pecho en una bola apretada. Es solo internet, está bien, está bien, TODO ES BUENO.

Thomas Quinn / Pixabay

Recog√≠ a mis hijos de la escuela y les di la noticia de que est√°bamos temporalmente sin Wi-Fi. Mi hija de 9 a√Īos lo tom√≥ con bastante facilidad, con un “Aw, hombre”, pero a mi hijo de 13 a√Īos tambi√©n le acaban de decir que nuestra casa fue allanada y alguien realmente rob√≥ todos nuestros dispositivos electr√≥nicos. Se ofendi√≥ personalmente, como si el cable de fibra √≥ptica da√Īado fuera un asalto intencional a sus juegos y planes de socializaci√≥n para la noche. Como si alguien hubiera llevado un hacha al cable por la √ļnica raz√≥n de hacerlo enojar.

Se desplom√≥ en el asiento del pasajero y murmur√≥ entre dientes sobre el servicio de Internet horrible hasta que le di el discurso “Eres un adolescente estadounidense malcriado y necesitas arreglar tu mierda” y dej√© en claro que si √©l continuaba. se quejan, cuando el Wi-Fi volvi√≥ a funcionar, √©l no lo estar√≠a usando.

Despu√©s de eso, logr√≥ controlar sus quejas en su mayor parte. Mientras tanto, segu√≠ en p√°nico en silencio sobre lo que √≠bamos a hacer por el resto de la noche si el Wi-Fi no volv√≠a a funcionar. Tambi√©n entr√© en p√°nico por el hecho de que estaba en p√°nico. ¬ŅEstoy realmente en p√°nico por la puta conexi√≥n Wi-Fi? ¬ŅQui√©n entra en p√°nico por el wifi? ¬ŅEn qu√© me he convertido?

En casa, dejamos caer nuestras cosas, nos quitamos los zapatos y nos quedamos all√≠ en la cocina, los tres mirando a nuestra casa con nuevos ojos. Estaba inquietantemente tranquilo, como la ma√Īana despu√©s de una batalla prolongada y mortal. El refrigerador emiti√≥ un zumbido, pero la energ√≠a tranquilizadora de los humanos potencialmente entretenidos por Internet obviamente estaba ausente. Mi hijo fue a su computadora de juego y lo intent√≥ de todos modos, solo para ver. “Es todo el vecindario”, le record√©. “No sirve de nada.”

Durante la primera hora, alternamos entre pasear por la casa y sentarnos y mirar sin descanso las cosas. Ninguno de nosotros sabía qué hacer, incluyéndome a mí. No podía creer lo dependientes que éramos de Internet para funcionar.

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Antes de que me juzgues demasiado (de todos modos ya me estoy juzgando a m√≠ mismo el doble que t√ļ, gracias): hago cumplir los descansos de la electr√≥nica con mis hijos. Mi hijo tiene que hacer sus deberes y tareas y practicar guitarra. Mi hija se entretiene con obras de arte y lectura durante su tiempo libre. Pero un completar La p√©rdida de Wi-Fi se sinti√≥ diferente. Una extensi√≥n desconocida de tiempo libre de internet ahora se extend√≠a ante nosotros. ¬ŅC√≥mo cocinar√≠a la cena? Oh, espera, era solo el Wi-Fi que estaba fuera, no la electricidad. Pero as√≠ de perdido me sent√≠a. No tener acceso a la herramienta que necesitaba para trabajar, y no tener acceso a un televisor, me hizo sentir como nada trabaj√≥.

“¬ŅMe leer√°s, mami?” Mi hija me trajo el libro que hab√≠amos estado leyendo juntos antes de dormir, y nos acurrucamos en el sof√° de la terraza y le√≠mos juntos. Mi hijo entr√≥ con su cuaderno de dibujo y un l√°piz en una mano y un cubo de Rubik en la otra y se dej√≥ caer en el otro extremo del sof√°. Esa voz de p√°nico dentro de m√≠ advirti√≥ que me retrasar√≠a peligrosamente en mi trabajo si no encontraba la manera de conectarme a Wi-Fi, pero realmente me gustaba la sensaci√≥n de tener un ni√Īo a cada lado de m√≠ en el sof√° como El sol se dirigi√≥ hacia las copas de los √°rboles en el oeste y convirti√≥ la atm√≥sfera en un hermoso amarillo dorado. Entonces le dije a esa voz que se callara.

¬ŅQui√©n soy yo, incluso? ¬ŅQui√©nes son estos ni√Īos que no conocen la vida sin internet?

Leí algunos capítulos en voz alta mientras mi hijo completaba un hermoso boceto. Cerré el libro, mi voz estaba cansada, y mi hijo sugirió que llevaramos al perro al patio trasero a jugar a buscar. No había estado en mi patio trasero excepto por el recorrido con el agente inmobiliario unos meses antes, antes de mudarnos. Mi patio trasero. Aprendí que es un bonito patio trasero. Pasamos un buen rato ahí fuera gritando de risa porque el perro tuvo dificultades para recoger su pelota porque la hierba le hacía cosquillas en la nariz. Además, descubrimos que la cerca del patio trasero tiene una puerta que conduce al canal que corre detrás de mi casa. Tenía vides creciendo sobre él, y la cerradura estaba oxidada. Acordamos que se sentía muy Jardín secreto.

Despu√©s de la cena, mi hijo tocaba la guitarra mientras yo me sentaba con mi hija y hac√≠a unas hojas para colorear. M√°s tarde, despu√©s de que la guitarra estuvo en silencio por un rato, revis√© a mi hijo y lo encontr√© dormido en su cama con el tel√©fono en la mano. Creo que hab√≠a estado recorriendo sus videos guardados para entretenerse. Como un adicto que toma los restos que puede conseguir. Ugh Hace 15 a√Īos ni siquiera ten√≠a un tel√©fono celular. ¬ŅQui√©n soy yo, incluso? ¬ŅQui√©nes son estos ni√Īos que no conocen la vida sin internet?

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Mi hija y yo terminamos en la terraza acristalada leyendo de nuevo, aunque ya estaba oscuro, y mi hijo se despert√≥ de su siesta y se uni√≥ a nosotros, nuevamente con su cuaderno de dibujo y l√°piz. La tarde se hab√≠a arrastrado positivamente. Pero lo hab√≠amos pasado juntos. Cuando lleg√≥ la hora de acostarse, los tres nos acurrucamos y hablamos de lo extra√Īo que era no tener Wi-Fi, y pens√© en lo extra√Īo que era encontrar algo as√≠ de extra√Īo. Soy yo quien dej√≥ que eso sucediera.

‚ÄúSin embargo, tengo que admitirlo‚ÄĚ, dijo mi hijo, ‚ÄúMe divert√≠ mucho saliendo con ustedes. Especialmente jugando fetch en el patio con Gizmo. Deber√≠amos hacer eso m√°s “.

“Me gusta cuando me lees en voz alta”, dijo mi hija.

El wifi regres√≥ a la ma√Īana siguiente. Me sent√≠ aliviado porque pod√≠a trabajar, pero tambi√©n estaba triste. Una noche sin wifi me hab√≠a hecho sentir tan cerca de mis hijos. La falta de conexi√≥n con el mundo exterior hab√≠a profundizado el nuestro.

Estoy agradecido por internet. Tengo tantos seres queridos que est√°n tan lejos, tantos amigos que he hecho a trav√©s de Internet a trav√©s de mis escritos. Aprecio estas conexiones. Pero, despu√©s de pasar una sola noche sin internet, tambi√©n me averg√ľenzo de lo mucho que he confiado en esa conectividad para entretenerme y en qu√© medida ese entretenimiento ha impactado mi conexi√≥n con el mundo inmediato que me rodea. Me ha hecho moverme demasiado r√°pido. Se ha acortado mi paciencia. Se ha encajado entre mis hijos y yo.

El wifi regres√≥ a la ma√Īana siguiente. Me sent√≠ aliviado porque pod√≠a trabajar, pero tambi√©n estaba triste.

Internet es lo suficientemente √ļtil como para saber que no puedo abandonarlo por completo. Pero tambi√©n s√© que tengo necesidad de equilibrio. El a√Īo pasado ha sido dif√≠cil y no he impuesto tantas restricciones al uso de Internet de mis hijos como probablemente deber√≠a. A veces es m√°s f√°cil dejarlos jugar que lidiar con sus quejas de aburrimiento cuando los obligo.

Y mis hijos no son los √ļnicos que necesitan l√≠mites con Internet. Yo tampoco me he restringido. Ese d√≠a sin internet probablemente fue a√ļn m√°s reparador para m√≠ que para mis hijos. Me demostr√≥ que no estoy viviendo el momento con ellos lo suficiente. Su infancia ya pas√≥ tan r√°pido, y solo tengo unos pocos a√Īos m√°s con mi hijo antes de que √©l se vaya a vivir su propia vida, y menos de una d√©cada con mi hija. Tengo que hacerlo mejor

Entonces, de aqu√≠ en adelante, instituir√© una noche de Wi-Fi gratuita una vez por semana. Aburrimiento intencional, conectividad intencional en persona. Para mis hijos, pero igual para m√≠. Es posible que mis hijos se quejen y hagan pucheros, y yo pueda sentir esa peque√Īa r√°faga de p√°nico en mis entra√Īas, pero los lazos a largo plazo que construimos entre nosotros superar√°n con creces la falta de conexi√≥n a corto plazo con el resto del mundo.