Perd√≠ mi temperamento a lo grande esta ma√Īana

Perd√≠ mi temperamento a lo grande esta ma√Īana

Esta ma√Īana le grit√© a mi adolescente. Quiero decir, realmente grit√©. Lost-my-shit-and-golpeed-on-the-table grit√≥. Mientras llora.

Ya estaba frustrado con √©l porque est√°bamos teniendo una ma√Īana dif√≠cil y √©l estaba malhumorado y lento y ten√≠a que repetirme y estaba cansado y solo quer√≠a que la ma√Īana transcurriera sin problemas por una vezmaldita sea Pero, m√°s que eso, mi hijo, que es generoso de coraz√≥n y generalmente no es problem√°tico o desafiante, √ļltimamente se hab√≠a estado comportando de una manera que indicaba que ten√≠a derecho. Quiz√°s incluso mimado. Y estaba harto de eso.

Mi hijo trabaja duro en la escuela y hace su tarea, practica su guitarra y hace sus tareas. Cuando se hace eso, ansía sus noches discretas jugando videojuegos interactivos con sus amigos en línea. No me importa que haga eso siempre que se hagan todas las demás cosas y siempre que mezcle las cosas leyendo un libro o sacando una pelota de baloncesto de vez en cuando.

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Pero anoche tuvimos que ir a la casa abierta de mi hija en la escuela, y mi hijo se vio obligado a venir ya que no tuve tiempo de dejarlo en casa entre la recogida y la casa abierta. √Čl se quej√≥ durante toda la noche, sin molestarse en agradecerme la merienda que le traje. Al menos se entreten√≠a con la tarea para no tener que hacerlo m√°s tarde en casa, pero estaba gru√Īendo y enojado todo el tiempo. Lo mismo sucedi√≥ en su casa abierta la noche anterior. Tanto quej√°ndose a pesar de cada una de estas noches, todav√≠a ten√≠a tiempo para videojuegos, pero no tanto como de costumbre. As√≠ que ya estaba molesto con su actitud autoritaria.

Esta ma√Īana fue la gota que colm√≥ el vaso de mi mam√° camello. Me acerqu√© a √©l para hacerle saber que ten√≠a una cita con el m√©dico por la tarde, por lo que tendr√≠a que recogerlo temprano de la escuela. Se volvi√≥ en espiral hacia la misma respuesta de rostro retorcido, hombros encorvados y gimiendo que se hab√≠a convertido en su favorito en los √ļltimos d√≠as. Cuando trat√© de explicar que no hab√≠a habido otro tiempo disponible para la cita, que hab√≠a hecho lo mejor que pude, me interrumpi√≥, gritando un poco sobre c√≥mo nunca puede hacer lo que quiere y nunca tiene nada gratis. hora. Me hab√≠a interrumpido antes de que llegara a la parte en la que no se perder√≠a ning√ļn momento en casa: lo estaba revisando temprano de la escuela.

Esta ma√Īana fue la gota que colm√≥ el vaso de mi mam√° camello.

La interrupción es lo que lo hizo. Lo perdí. Realmente lo perdí. Como, fui a un universo paralelo donde todo lo que normalmente embotellaría sale en una tormenta de fuego perfecta y articulada, pero mientras lloro. Puede que haya estado furioso como un sollozo sollozante fuera de control, pero por Dios mis palabras fueron acertadas. Le recordé a mi hijo que todas estas diligencias que él consideraba una imposición su El tiempo libre tampoco es una experiencia religiosa para mí. Cada hora que paso llevándolo a él y a su hermana a varias actividades, citas con el médico y reuniones con amigos son horas que no puedo trabajar, horas durante las cuales estoy atendiendo a los dos, asegurándome de que tengan la mejor oportunidad de éxito en escuela, que tienen vidas sociales, que pueden participar en actividades que significan algo para ellos.

Le record√© que la cita de su m√©dico era en realidad una reprogramaci√≥n porque hab√≠amos perdido la cita original debido al hurac√°n Dorian, una tormenta que ya me hab√≠a hecho perder varios d√≠as de trabajo, sin mencionar que me cost√≥ en t√©rminos de alimentos y suministros. Hab√≠a tenido que comprar en caso de que perdi√©ramos el poder por Dios, solo sabe cu√°ntos d√≠as. Le dije que todav√≠a estaba recuperando todo el trabajo que me perd√≠ y que llevarlo al m√©dico era una hora y media m√°s de trabajo perdido que tendr√≠a que recuperar. alg√ļn tiempo. Que el objetivo de la cita con el m√©dico era conseguirle sus medicamentos para el TDAH para que pudiera funcionar lo mejor posible en la escuela. Que muchas de las cosas que hago son para que √©l puede funcionar en su mejor momento.


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“Soy entonces lo siento “, grit√©,” que no tuve tiempo para conducir los 30 minutos adicionales a casa entre carloop y open house para que pudieras jugar tus jodidos videojuegos “.

Fui de lleno con la bomba F arrojando culpabilidad banshee. Lo √ļltimo que le grit√© antes de salir de la habitaci√≥n fue: “SOLO SOY UNA PERSONA QUE HACE LO MEJOR QUE PUEDO PARA HACER A TODOS FELICES”.

¬ŅInfantil? Tal vez. ¬ŅUn poco exagerado? Probablemente. Y, sin embargo, tengo que admitir que hubo una catarsis al dejar salir todo eso, especialmente porque todo era cierto, y especialmente porque mi hijo era claramente ajeno a todo eso. A√ļn as√≠, en el fondo de mi mente, me preocupaba poner demasiado estr√©s adulto en los hombros de mi hijo. No necesita saber que estoy abrumado por d√≠as que son demasiado cortos y una lista de tareas pendientes que es demasiado larga. No necesita saber que, como profesional independiente, faltar unos d√≠as al trabajo realmente golpea mi presupuesto en el intestino.

¬ŅO √©l? Unos minutos m√°s tarde, mientras me sentaba en mi cama para calmarme, mi hijo entr√≥ en mi habitaci√≥n y se sent√≥ a mi lado, bajando la cabeza. “Mam√°, tienes raz√≥n. No lo entend√≠ antes, y estaba siendo muy ego√≠sta. Trabajas muy duro y haces mucho por nosotros. Ahora entiendo, y lo siento mucho “. Nos dimos un fuerte abrazo.

No fue mi momento de crianza más gracioso, pero rompió la incapacidad de mi hijo para ver los intereses de nadie más que los suyos.

Se sinti√≥ bien tener esa validaci√≥n de √©l, no solo porque hab√≠a admitido que se hab√≠a comportado como un imb√©cil en ese caso, sino porque, despu√©s de todo, necesita ser consciente y consciente del esfuerzo que hice para mantener nuestro vive funcionando sin problemas. √Čl deber√≠a estar agradecido por lo duro que trabajo. S√≠, las cosas que hago por mis hijos son solo parte de ser padres, se espera, y estoy m√°s que feliz de hacerlo porque amo a mis hijos y quiero lo mejor para ellos. Pero eso no significa que mis hijos deber√≠an darlo por sentado.

Entonces, al final, me alegro de haber perdido la mierda. No fue mi momento de crianza más gracioso, pero rompió la incapacidad de mi hijo para ver los intereses de nadie más que los suyos. Todo lo que dije durante mi diatriba era cierto, y él lo sabía porque lo había visto todo. Mis palabras y mis lágrimas lograron que finalmente tuviera algo de empatía para poder ver que sus quejas no solo eran irrespetuosas e ingratas, sino también increíblemente hirientes.

Porque maldita sea, realmente estoy haciendo lo mejor que puedo.