Por qué era tan importante un viaje en automóvil con mi hija: para los dos

Por qué era tan importante un viaje en automóvil con mi hija: para los dos

Hoy, finalmente sucedi√≥. Mi fuerte, resistente, autosuficiente, independiente, amoroso, fuerte, cari√Īoso, de 10 (casi 11) a√Īos de edad, quinto grado finalmente se vino abajo.

Todo este tiempo (¬°67 D√ćAS!), Desde que ella, sin saberlo, sali√≥ de su aula de primaria por √ļltima vez el 13 de marzo, hasta esta novena semana de estar en cuarentena y aislarse f√≠sicamente de cada persona que conoce (aparte de nuestra peque√Īa familia de cinco); mi beb√© finalmente permiti√≥ que sus emociones brotaran de su dulce alma y realmente sintiera todos los sentimientos que su joven mente ha estado abrumada con las √ļltimas semanas.

Temprano en la tarde, despu√©s de otra discusi√≥n sin sentido con sus hermanos, y tener que ser reprendida m√°s de una vez, esta peque√Īa mini-yo reparti√≥ esa cantidad perfecta de sass y actitud con un poco de una voz elevada que se necesita para tener √©xito. activa ese interruptor en m√≠ que me convierte de una mam√° semi-tranquila a una m√°quina semi-furiosa, lo que resulta en a√ļn m√°s gritos (cero puntos de mam√° otorgados).

Unos momentos despu√©s, ella vino y me encontr√≥ en la cocina mientras preparaba el almuerzo. Esta incre√≠ble chica m√≠a me hab√≠a pedido disculpas (se√Īal de amor desgarrador corriendo por mis venas) y hacer las cosas bien. La mir√©, sabiendo que la discusi√≥n anterior era m√°s profunda de lo que parec√≠a y le pregunt√© por qu√© hab√≠a perdido la calma.

Hoy fue el día que finalmente rompió mi quinto grado Cortesía de Kristen Day.

Me mir√≥ y, con l√°grimas en los ojos, me dijo: “Es solo que normalmente estar√≠a jugando con todos mis amigos en este momento”. Y me dol√≠a el coraz√≥n.

La atraje para abrazarla, envolviendo sus brazos alrededor de mí para un abrazo más fuerte y le dije que está bien sentir esto. Está bien llorar. Está bien tener dolor. Y estar triste. Está bien lastimar y no estar bien. Y ella tuvo un buen sollozo en mis brazos, luego suspiró y dio un paso atrás.

“Ahora, ¬Ņno te sientes mucho mejor despu√©s de decirme qu√© estaba mal?” Yo pregunt√©. “Est√° bien darse cuenta de que esto apesta en este momento y que las cosas no son como deber√≠an ser”. Pero lo estar√°n, alg√ļn d√≠a. Y podemos esperar eso. Y mientras tanto, podemos continuar Zoom con nuestros amigos y realizar visitas socialmente distantes con sus abuelos. Y todos estaremos bien, porque hicimos lo correcto “.

Ella asintió, secándose los ojos y me preguntó si podíamos salir a dar un paseo en solitario más tarde en el día, solo nosotros dos. Estuve de acuerdo rápidamente, esperando una salida rara a solas con mi primogénito.

Despu√©s de terminar el almuerzo y mi hija recuperando todos los suministros de arte para la artesan√≠a de sus hermanos con pap√° (nuestra √ļnica forma de liberarnos de los miembros m√°s j√≥venes de nuestra “Quaranteam”), nos subimos al auto. Ella eligi√≥ su lista de reproducci√≥n de m√ļsica y nos dirigimos a uno de sus primeros viajes a una tienda en los √ļltimos meses para poder elegir un atuendo especial de cumplea√Īos para la pr√≥xima semana.Hoy fue el d√≠a que finalmente rompi√≥ mi quinto grado

Durante nuestro viaje, conversamos, cantamos, bailamos, nos re√≠mos y nos sentimos despreocupados. Hablamos sobre el d√≠a anterior, cuando los ni√Īos pudieron venir para su primer viaje a la casa de Nana y Papa para entregar suministros. Ella me dijo que era agradable poder estar cerca de sus abuelos y estar en su casa, incluso si no era lo mismo de lo normal. Que solo su presencia la hab√≠a aliviado.

Mientras conducíamos, pensé en todos los eventos especiales que los estudiantes se están perdiendo, especialmente mi hijo de 5to grado, que esperaba graduarse de la escuela primaria. Y una vez más me sorprendió que le tomara tanto tiempo abrirse completamente y permitir que sus emociones se mostraran.

En el auto, con nuestros mandados completos, le pregunté cómo se sentía. Le pregunté si se sentía rejuvenecida, tranquila. Si se sentía lista para volver a casa. Y, al igual que yo, ella lo era. Los dos lo sentimos, una ligereza serena. Una carga descargada.

Intentar expresar con palabras el orgullo que siento en mi hija por el crecimiento y el potencial que vi en ella hoy sería imposible. Hoy, por un rato, mi hija fue la guía y yo, la seguidora. Presté mucha atención a sus sutiles relatos y miré por debajo de la superficie del problema para encontrar un enfoque más exitoso para ayudarla a lidiar con tanto cambio y las emociones que todo este cambio ha infligido.

Mientras lentamente comenzamos a hacer la transición a reaperturas, nuevos protocolos, diferentes estándares y alteraciones en el procedimiento, recuerde mantenerse diligentemente consciente de cómo estos cambios y ajustes sociales están afectando la psique de nuestros hijos. Mantenga un ojo y un corazón abierto en sus bebés en todo momento, y hágales saber que está disponible para preguntas y conversaciones en cualquier momento.

Las mentes de nuestros hijos están bajo mucho estrés en este momento, nosotros, como padres, debemos ayudar a descargar esa carga.