Por qué este maestro está ganando el juego de la vida

Por qué este maestro está ganando el juego de la vida

Cuando comenc√© mi carrera en educaci√≥n, mi supervisor me dijo que una de las mejores cosas que pod√≠a hacer es no tener los problemas de un estudiante. Bueno, en realidad, dijo que no deber√≠a ser due√Īo de los monos de los estudiantes. La frase me tom√≥ por sorpresa, en realidad. No sab√≠a qu√© hacer con √©l, pero finalmente lo descubr√≠. Como profesor, no puede ser due√Īo de las dificultades de lectura de sus alumnos, no puede ser due√Īo de su problem√°tica vida hogare√Īa, no puede ser due√Īo de sus discapacidades de aprendizaje. Puede ense√Īarles a evitarlos, puede darles habilidades para manejar sus preocupaciones y puede validar sus sentimientos, pero no puede culparse a s√≠ mismo cuando los estudiantes luchan.

Supongo que esta es una manera de dejar las preocupaciones de tus estudiantes en la puerta cuando regreses a casa. Pero también es la parte más difícil de la educación. CON MUCHO.

He estado ense√Īando y trabajando en apoyo estudiantil a nivel universitario durante 10 a√Īos, y no puedo decirte cu√°ntas veces me he dejado ese d√≠a sinti√©ndome desinflado porque mis alumnos no se desempe√Īaron tan bien como sab√≠a que podr√≠an hacerlo.

No pude evitar pensar en esto mientras le√≠a la publicaci√≥n viral de Katie Pearson sobre lo que realmente importa en educaci√≥n. Ella es maestra de primer grado en Blue Haze Elementary en Fort Worth, Texas, y comenz√≥ su publicaci√≥n con algo que todos los maestros tambi√©n pueden relacionar: “¬ŅQuieres que sea honesto? Hoy fue duro. Como si no llorara y llor√© 5 veces hoy “.

Es bastante f√°cil de conseguir realmente, y quiero decir De Verdad – invertido en sus estudiantes y su desarrollo y bienestar general. No te enga√Īes, ning√ļn educador est√° en esto por el dinero.

Existen muchas m√©tricas para ayudar a evaluar qu√© tan bien un estudiante est√° aprendiendo a leer, escribir y comprender, y es f√°cil quedar atrapado en todos esos n√ļmeros y sentir que son un reflejo de su desempe√Īo como maestro. Pero pocas de esas pruebas tienen en cuenta los antecedentes de un estudiante o sus diferentes habilidades, y a veces puede parecer que, sin importar lo que haga, sus estudiantes no se est√°n desempe√Īando tan bien como los estudiantes del otro lado del pasillo.

Y esto, aquí, es con lo que Pearson estaba luchando hasta que un estudiante le trajo una caja de bolsas Ziploc que la hizo llorar una vez más por el día, pero por una razón muy diferente.

Naturalmente, se detuvo, confundida, igual que yo cuando le√≠ esta publicaci√≥n. ¬ŅPor qu√© un estudiante trajo sus bolsas Ziploc?

Luego, el estudiante dijo lo m√°s dulce: ‚ÄúTe escuch√© decir que no ten√≠as bolsas Ziploc en casa. Vi tu s√°ndwich y papas fritas en la misma bolsa. Nadie necesita eso. Eso es bruto. Adem√°s, cuando necesitamos algo, lo obtienes “.

El ni√Īo continu√≥, discutiendo c√≥mo Pearson siempre tiene pegamento cuando lo necesitan, junto con animarlos cuando est√°n abajo o aconsejarles que no mastiquen sus l√°pices. Luego, el ni√Īo dijo esta l√≠nea que realmente golpe√≥ a casa: ‚ÄúNos dijiste que si amamos a las personas, les mostramos. Dijiste que los verdaderos l√≠deres muestran a la gente. Solo quiero mostrarte.

¬°AUGE! ¬ŅLo escuchaste? Porque lo sent√≠ en mi coraz√≥n. Este momento, aqu√≠ mismo, es lo que hace que los maestros contin√ļen. Claro, era solo una bolsa de bolsas Ziploc, un regalo bastante pr√°ctico. Pero este ni√Īo not√≥ una necesidad en su maestro, y luego trat√≥ de satisfacer esa necesidad de la misma manera que hab√≠a aprendido al observar a su maestro.

Ahora, amigos míos, de eso se trata realmente la educación. Y esto va para el hogar y la escuela.

Ya sea que usted sea un educador profesional o no, todos hemos vivido momentos como este con nuestros hijos. De hecho, el fin de semana pasado arrastr√© a mi hijo de 11 a√Īos al patio trasero para que me ayudara a meter la tierra en las cajas de flores de su madre. Se quej√≥ porque, ya sabes, los preadolescentes. Y le dije que esto es lo que hacemos por nuestra familia y amigos. Ayudamos a los que amamos. Al d√≠a siguiente, mi esposa me envi√≥ una foto de mi hijo poniendo tierra en las cajas de flores por su cuenta. Y cuando mi esposa le pregunt√≥ por qu√© lo estaba haciendo, √©l dijo: “Porque te amo”.

Tuve un auge momento entonces, tambi√©n. Claro, mi hijo puede no ser el mejor de su clase, pero santo humo, est√° descubriendo c√≥mo ser un buen humano. Y ese es realmente el factor decisivo con el ensayo de Pearson. ‚ÄúNuestro mundo necesita ni√Īos que observen m√°s y aprendan de √©l. Nuestro mundo necesita m√°s compasi√≥n. Por lo tanto, es posible que no todos mis hijos est√©n al mismo nivel cuando me dejen … pero todos me dejar√°n sabiendo que pueden ser mejores y que tienen el potencial interno para mejorar este mundo “.

Claro, necesitamos m√©dicos, ingenieros y cient√≠ficos. Siempre lo haremos. Eso es maravilloso, pero ¬Ņsabes lo que tambi√©n necesitamos desesperadamente? ¬ŅSabes de lo que nunca podemos tener demasiado? Gente buena y cari√Īosa. Gente amable. Esto es lo que no aparece en esas pruebas estandarizadas. Estas son las habilidades blandas que hacen del mundo un lugar mejor. Las habilidades que durar√°n para siempre.

Y d√©jenme decir, gracias Katie Pearson por ense√Īarlo a su clase de primer grado. Est√°s haciendo del mundo un lugar mejor, y nos vemos.