Por qué mi hijo todavía va a la guardería cuando trabajo desde casa

Por qué mi hijo todavía va a la guardería cuando trabajo desde casa

De hecho, nunca pensé en esto dos veces hasta que otras madres con las que hablé hablaron sobre el juicio que sintieron.

Cuando decidimos inscribir a Parker en una escuela, comenzamos a investigar. Como ex maestra de arte, apoyo firmemente el sistema educativo y los beneficios que las escuelas brindan tanto social como acad√©micamente, pero por un tiempo nunca hab√≠amos encontrado una escuela con la que estuvi√©ramos lo suficientemente felices como para satisfacer esas necesidades y nuestro presupuesto. Observamos un pu√Īado, pero ni mi esposo ni yo salimos de nuestras giras con la sensaci√≥n de “yay”. Y con el precio de la guarder√≠a siendo rid√≠culo, est√°bamos siendo decididamente quisquillosos sabiendo que una inversi√≥n en la educaci√≥n de nuestro hijo tuvo un alto precio financiero y un cambio en el estilo de vida.

La otra noche estuvimos so√Īando despiertos en Groupon mirando todo, todas las vacaciones, pate√°ndonos por nunca aprovechar ninguna de estas oportunidades de viaje antes de tener beb√©s: el costo de la matr√≠cula mensual realmente pone las cosas en perspectiva.

Afortunadamente, mi mejor amigo encontr√≥ una escuela Montessori en la que su hija hab√≠a estado durante unos meses, la misma escuela a la que asist√≠a su esposo cuando era ni√Īo. Ella se entusiasm√≥ con el nuevo programa para ni√Īos peque√Īos que comenzaron este a√Īo, el tama√Īo de clase m√°s peque√Īo y las excelentes actividades que hicieron los ni√Īos.

Adem√°s, no te voy a mentir: despu√©s de que mi hijo estuvo en casa conmigo d√≠a tras d√≠a durante 2 a√Īos y medio, mi ansiedad por la separaci√≥n fue por las nubes. Pero cuando lo llevamos a la escuela con anticipaci√≥n una ma√Īana para presentarle a la sala, a su maestro y a todos sus nuevos amigos, √©l absolutamente amado eso. Lo vi brillar no solo como mi hijo, sino como un ni√Īo peque√Īo en el mundo que se convertir√° en la persona en la que se convertir√°. Al ver lo feliz que estaba, la decisi√≥n fue obvia: lo inscribimos de inmediato.

El primer día fue duro. Lloré todo el camino a casa mientras mi hija gritaba en el asiento trasero (odia el auto) y rápidamente subimos a su habitación y lloré oliendo todas sus sábanas. Mientras me alejaba, con la escuela en el espejo retrovisor, algo se sentía mal por todo el asunto. Pero debo decirles, después de lo que sucedió en las próximas horas, que el pánico inicial se convirtió en lo que se convertiría en nuestra nueva normalidad feliz.

Por primera vez en meses, pude prestarle atenci√≥n personalizada a mi hija no solo por unos minutos aqu√≠ y all√°, sino por horas. Mientras dorm√≠a, pude concentrarme en mi trabajo y en los compa√Īeros de equipo que dependen de m√≠. Pude tomar un caf√© y terminarlo mientras a√ļn estaba caliente. Pude tener unos momentos para relajarme (¬°jadear!).

Por supuesto, eso no me impidi√≥ recogerlo temprano porque lo extra√Īaba mucho. Y al ver su sonrisa feliz mientras corr√≠a hacia m√≠ con los brazos abiertos y su primer proyecto de arte hizo que todo valiera la pena.

Tambi√©n hice malabares con un poco de culpa de mam√°. Durante las horas tranquilas, mi hija durmi√≥ la siesta. No pude evitar preguntarme: ¬ŅNo deber√≠a ser esto m√°s dif√≠cil? ¬ŅPor qu√© no estoy corriendo sudando? ¬ŅNo deber√≠an los ni√Īos llorar y rodear mis pies como peque√Īos tiburones?

Pero eso es lo que significa ser una mami que ha sido una de las lecciones más difíciles para mí: aceptar la ayuda, dar la bienvenida al apoyo y ser consciente y disfrutar de esos momentos tranquilos durante el día cuando llegan. Estar estresado no significa que esté haciendo un buen trabajo, significa que necesita un descanso.

Cuando hablé con algunas de mis otras amigas de mamá sobre el hecho de que Parker se matriculó en la guardería / escuela, lamentablemente me sorprendió ver cómo algunas personas han sido criticadas por otros por comenzar a sus hijos en la escuela antes del jardín de infantes. Aunque no estaba sujeto a lo que algunos de mis amigos han descrito, todavía me inquieta. Otras personas les dirían cosas como:

  • ¬ŅPor qu√© pondr√≠a a su hijo en la guarder√≠a cuando ya est√° en casa?
  • ¬ŅNo es lo mejor para ellos estar en casa contigo que tener un mont√≥n de extra√Īos mir√°ndolos?
  • Si est√° de baja por maternidad, ¬Ņno preferir√≠a llevarlos a casa con usted?

Me entristece que otras madres que conozco se sintieran juzgadas por otros. El viaje de todos en la maternidad es diferente, y nadie tiene un lugar para “tsk-tsk” a otra persona. Lo que es m√°s, un tema sobre el que puede sentirse fuertemente podr√≠a cambiar por completo cuando realmente se encuentra en la situaci√≥n.

Además, algunas de mis amigas trabajan a tiempo completo y me hablaron sobre la culpabilidad de la madre sabiendo que no tenían otras opciones cuando tuvieron que volver a trabajar inmediatamente después de las terriblemente cortas licencias de maternidad que nos otorgan. La culpa de algunas madres incluye no estar con sus bebés las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y algunas provienen de que les gusta tener sus carreras y sentir que no deberían. La culpa de la madre es real en todos los sentidos, y puede ser difícil de superar independientemente de su punto de vista.

Hablando solo desde mi experiencia personal, en realidad deseo Ten√≠amos esta escuela como una posibilidad cuando estaba en licencia de maternidad con mi segundo. Fue extremadamente dif√≠cil para m√≠ hacer malabarismos con un reci√©n nacido y un joven de 18 meses mientras amamantaba. Mi elecci√≥n, pero dif√≠cil de todos modos. Ech√© de menos el tiempo uno a uno que tuve con el primero, y estaba exhausto por no tener la oportunidad de descansar m√°s durante el d√≠a. Como Parker ha estado en la escuela, tambi√©n me encanta que tenga su propio peque√Īo universo y experiencias de vida fuera de nuestra casa. Es social por naturaleza, por lo que la transici√≥n fue natural para √©l (no estoy tan seguro de c√≥mo ser√° mi hija).

Para nosotros, Parker ir a la escuela en este momento fue perfecto y la decisi√≥n correcta para nosotros. La escuela es incre√≠ble, nos encanta el estilo de aprendizaje Montessori al que est√° expuesto, y ama tanto a su maestro y a sus amigos que corre directamente a la sala, y le he rogado un beso de despedida. √Čl va unos d√≠as a la semana, y es el equilibrio perfecto para nuestra familia. Otras decisiones pueden funcionar mejor para otras familias, y eso tambi√©n est√° bien.

Al final del día, creo que todos podemos ser un poco más amables el uno con el otro. A menos que una madre le pida específicamente su opinión sobre un tema, no la dé. A menos que estén pidiendo ayuda, no recomienden lo que deberían o no deberían estar haciendo. En su lugar, intentemos brindar un apoyo interminable, un oído disponible para escuchar y brazos para abrazarlos si lo necesitan.