Por qué odio los portales escolares y los registros de educación digital

Por qué odio los portales escolares y los registros de educación digital

Los ni√Īos los odian.

Los padres los odian.

Incluso los maestros los odian.

No, no se trata de nuevos est√°ndares b√°sicos comunes de matem√°ticas u otro proyecto temido de ciencias. Es el temido sistema de portal escolar para padres que todos tenemos que usar para realizar un seguimiento del progreso escolar de nuestros hijos.

La tecnología ha traído innumerables avances a la educación y, con ella, ha hecho que muchas tareas para maestros y padres sean mucho más fáciles y eficientes. Sin duda, cosas como el correo electrónico han simplificado la comunicación entre los maestros y los padres, y la capacidad de recibir tareas en línea y mantenerse conectado y al tanto de los eventos escolares a través de los sitios web del distrito escolar son cosas sin las que probablemente nos perderíamos.

Por otro lado, tambi√©n nos han presentado portales acad√©micos en l√≠nea para padres –– software que permite el seguimiento del progreso educativo de nuestro hijo y el nuevo hogar permanente de todos los registros educativos de nuestro hijo. Hace mucho tiempo que abandonamos las boletas de calificaciones en papel para la versi√≥n digital, y aunque estamos salvando √°rboles y una tonelada de tinta roja, tambi√©n estamos de puntillas en territorio peligroso.

¬ŅC√≥mo es eso? Bueno, debido a que estos portales en l√≠nea tienen la capacidad de notificar a los padres de algo que nuestro hijo hace solo segundos despu√©s de que suceda, nos estamos acostumbrando lentamente a recibir notificaciones de cada peque√Īa cosa que nuestro hijo hace en la escuela, casi todos los d√≠as. Esto no es un buen augurio para cualquier intento de reducir nuestra intervenci√≥n obsesiva en las minucias de la vida de nuestros hijos, y tambi√©n fomenta una gran participaci√≥n de los padres.

Solo porque tenemos el capacidad averiguar lo que Johnny anot√≥ en su examen de ortograf√≠a hoy, no significa que necesitar descubrir ese d√≠a, para que no nos digamos que no saber nos hace padres terribles. Nuestro enamoramiento con el progreso escolar de nuestro hijo ahora se perpet√ļa mediante actualizaciones diarias autom√°ticas sobre todo, desde el comportamiento hasta la cantidad de minutos que su hoja de trabajo de multiplicaci√≥n matem√°tica tard√≥ en completarse. ¬ŅQu√© pas√≥ con la espera paciente de varios d√≠as para que volviera un examen de ortograf√≠a para ver cu√°l era nuestra calificaci√≥n?

No solo los padres hacen esa pregunta, sino también los maestros. En lugar de pasar sus períodos de planificación realmente planeando, ingresan frenéticamente datos de calificaciones y comportamiento en portales para mantenerse al día con las demandas de esa información. Demandas que provienen de los padres y su propia administración. Y cuando no tienen calificaciones cargadas en el sistema a la velocidad irrazonable a la que se les pide que las carguen, hay padres furiosos que llaman y envían un correo electrónico a la escuela, quejándose de que no se les mantiene al tanto de los de sus hijos. progresar con suficiente frecuencia o con la suficiente rapidez.

Todo esto hace que los maestros est√©n muy ansiosos. y ni√Īos. Recientemente, mi hijo se encontr√≥ paseando nerviosamente por nuestra casa porque hab√≠a olvidado el inicio de sesi√≥n del portal y no pod√≠a decirle cu√°l era su calificaci√≥n actual en ciencias. (Olvidada, porque actualmente tengo tres diferentes para hacer un seguimiento). ¬ŅEstaba este estudiante de secundaria preocupado por un programa de Qu√≠mica AP a mitad de per√≠odo y las posibles ramificaciones universitarias? No Era mi quinto estudiante de grado, con l√°grimas en los ojos porque tem√≠a haber reprobado su √ļltimo examen de ciencias y quer√≠a verificar su progreso y ver cu√°nto afectar√≠a su calificaci√≥n trimestral. D√©jame repetir eso. Un ni√Īo de diez a√Īos ni√Īo estaba experimentando s√≠ntomas importantes de ansiedad porque no pudo iniciar sesi√≥n en un portal para padres para evaluar el progreso de su escuela.

¬ŅY los profesores? Simplemente preg√ļnteles cu√°les son sus pensamientos, y apostar√≠a a que el dolor en el factor trasero supera el factor de conveniencia en gran medida. Preg√ļnteles qu√© sucede cuando el Internet de la escuela se cae, y pasan una gran parte de sus tardes y fines de semana escribiendo planes y calificando documentos, y luego tienen que repetir todo el proceso nuevamente cargando la misma informaci√≥n en un programa de software.

Sol√≠a ‚Äč‚Äčser un gran problema esperar hasta que se devolviera la prueba de ortograf√≠a, luego ver el peque√Īo rasgu√Īo y olfatear “¬°Bien hecho!” pegue la pegatina en la parte superior, luego guarde con seguridad la prueba en su mochila para que pueda presentarla con orgullo a su madre cuando llegue a casa. Luego se pegar√≠a a la nevera con todos sus otros papeles calificados: la escritura perfecta de su maestro que le dice lo bien que lo hizo o lo que necesita para trabajar la pr√≥xima vez.

Todo eso ha sido reemplazado por hojas de c√°lculo de portal est√©riles e impersonales que nadie tiene tiempo de imprimir de todos modos, y mucho menos querer mostrar en las puertas del refrigerador. Si hab√≠a alguna forma de reducir un poco la locura de la tecnolog√≠a del portal para padres, todo al tiempo que facilitaba las tareas de los maestros y manten√≠a a los padres al d√≠a sobre el progreso de sus hijos, ¬Ņalguien puede inventarlo?

Si no, solo traiga de vuelta las etiquetas adhesivas para rascar y oler y los bolígrafos rojos, por favor.