Por qué optar por no participar en las actividades después de la escuela fue la mejor decisión de la historia

Por qué optar por no participar en las actividades después de la escuela fue la mejor decisión de la historia

En los √ļltimos d√≠as de agosto de este a√Īo, comet√≠ el error de encender mi iPhone mientras estaba sentado en una silla Adirondack mirando a mis hijos saltar desde un pintoresco muelle al lago Cayuga. Mi sensaci√≥n de calma en el verano se agot√≥ r√°pidamente cuando me enfrent√© a la media docena “¬°REG√ćSTRATE AHORA!” correos electr√≥nicos a todo volumen desde mi bandeja de entrada.

¬°No pierdas tu lugar para las lecciones de piano!

¬°Los formularios de inscripci√≥n de f√ļtbol de AYSO est√°n por llegar!

¡En este club después de la escuela, su hijo podría construir un volcán de chocolate en funcionamiento!

Así que hice lo que cualquier madre respetuosa del siglo XXI haría: entré en pánico.

Salt√© de mi percha relajada y corr√≠ hacia el muelle donde mi esposo estaba preparando algunos aparejos de pesca, “¬°No m√°s pesca!” Grit√©: ‚Äú¬°Necesitamos llegar a un punto de acceso WiFi! ¬°Se abren las inscripciones para actividades extracurriculares! ‚ÄĚ

Mi esposo no comparti√≥ mi sentido de urgencia. De hecho, puso su pie en cancelar un d√≠a de diversi√≥n veraniega a favor de sacar la chequera y llenar formularios. √Čl (y el bote en el muelle esperando para sacarnos los tubos) me convencieron de que, solo por esta vez, pod√≠amos dejarlo ir.

Entonces lo hicimos. Nosotros pescamos; nosotros nadamos; participamos en m√ļltiples formas de retozar en verano. Ignoramos los correos electr√≥nicos y, por primera vez desde que mis hijos comenzaron la escuela primaria, no cumplimos con la fecha l√≠mite para inscribirse en los clubes despu√©s de la escuela.

Luego las vacaciones terminaron y llegamos a casa. Las inscripciones de f√ļtbol se vencen y luego se vencieron y todav√≠a no pod√≠a obligarme a escribir los cheques.

Entonces no lo hice. Por primera vez desde que mis hijos fueron equipados para sus peque√Īos tacos de preescolar, no nos registramos para el f√ļtbol.

Luego vinieron los correos electr√≥nicos de STEAM. Las actividades extracurriculares centradas en ciencia, tecnolog√≠a, ingenier√≠a, artes y matem√°ticas fueron, de acuerdo con esta avalancha de mensajes, la ¬°La clave para la realizaci√≥n del estudiante y el futuro √©xito de ingreso a la universidad! Quiero decir, no podr√≠a decir que no al registro de STEM y relegar a mis hijos a una vida de fatalidad libre de STEAM, ¬Ņpodr√≠a? (ALERTA DE SPOILER: lo hice)

Estaba en racha! Lo siguiente que sabes es que estaba rescatando lecciones de piano y violín. No me inscribí en equitación terapéutica. Clases de ballet? Entrenamiento ninja? Yo solo. dijo. No.

Y estoy aquí para decirte: nuestra caída ha sido increíble.

No m√°s tardes de tratar desesperadamente de mantener entretenida a mi hija menor en la parte trasera de un auto fr√≠o mientras su hermano mayor termina en el club de dinosaurios. No m√°s arrastrar a mi descendencia no inclinada al atletismo fuera de la cama en las ma√Īanas de oto√Īo para practicar f√ļtbol. No m√°s peleas por horas forzadas de pr√°ctica de instrumentos.

Y s√© lo que est√°s haciendo ahora. Est√°s en p√°nico. Est√°s pensando: “¬°Pero todos los otros ni√Īos est√°n haciendo esas cosas y tus hijos se est√°n quedando atr√°s! Aprender un instrumento musical puede ser dif√≠cil ahora, ¬°pero es muy satisfactorio m√°s adelante! ¬ŅQu√© eres, simplemente sentado y sin hacer nada?

No eran. Mi gran chico est√° en la obra de teatro de la escuela y ensaya despu√©s de la escuela unos d√≠as a la semana. Todos los ni√Īos siguen haciendo Scouts, lo que nos encanta (excepto cuando se trata de la talla fren√©tica de las barras de jab√≥n la noche anterior a la reuni√≥n o el temido Pinewood Derby). Un ni√Īo todav√≠a juega hockey y otro est√° en la banda de la escuela. Todav√≠a somos tres por tres en educaci√≥n religiosa. clases cada jueves y hay, como siempre, una gran rotaci√≥n de fiestas de cumplea√Īos en la escuela primaria a la que asistimos la mayor√≠a de los fines de semana.

Todav√≠a estamos muy ocupados, simplemente no estamos rid√≠culamente ocupados. Pasamos mucho tiempo jugando, y no solo jugando en las pantallas. Los ni√Īos juegan juntos. Est√°n jugando afuera en nuestro slackline (¬°Dios m√≠o, el slackline! ¬°Los mejores treinta y cinco d√≥lares que hemos gastado!); est√°n construyendo LEGOS; est√°n leyendo mucho m√°s Tambi√©n est√°n peleando mucho m√°s, as√≠ que, escuchen, no todo es una ventaja.

En cuanto a m√≠, estoy tratando de respirar profundamente. Me preocupa perder tiempo practicando habilidades √ļtiles para la vida futura, y sigo sintiendo una punzada de p√°nico cuando mis amigos me cuentan sobre sus hijos que aprenden tiro con arco y chino mientras mis hijos construyen fuertes de cart√≥n en la sala de estar. Pero para este oto√Īo, me mantengo firme.

No es para siempre Mi hija se queja de que no tendr√° un recital este invierno. Mi intermediario quiere aprender a hacer un backflip y me doy cuenta de que mi capacidad para ense√Īarle esta habilidad en mi sala de estar es, por decir lo menos, limitada. Mi hijo mayor habla de querer aprender a tocar la guitarra. Tengo la sensaci√≥n de que esta primavera volveremos a un horario de inscripci√≥n m√°s completo.

Pero ha sido un gran reinicio. Ha sido una oportunidad para descubrir qu√© queremos priorizar y qu√© podemos dejar de lado. Nos dio tiempo juntos y nos ayud√≥ a recordar c√≥mo se siente interactuar sin que yo grite constantemente: “¬°Sube al auto!” mientras empuja un termo lleno de cena en su direcci√≥n general.

Entonces, aunque estoy bastante seguro de que llegar√° el d√≠a en que volveremos a optar, estoy muy contento de haber aprovechado este oto√Īo para optar por no participar.