¬ŅPor qu√© sigo leyendo en voz alta a mis adolescentes?

read-to-teens

Es un típico lunes por la noche. El reloj marca las ocho. Mi esposo y yo convocamos a nuestro engendro y los escoltamos arriba para que se acuesten.

La mayor√≠a de las noches pasan sin protestar; otros, pisotean, cloqueando como una manada de alpacas miffed. Despu√©s de un per√≠odo interminable de travesuras donde m√°s de una gota de pasta dental llega al pasillo alfombrado, entran a sus habitaciones y nos esperan. Pa√Īales, biberones, sonrisas adormecidas y coros de “mam√°” y “pap√°” se desvanecieron en la memoria hace a√Īos; ojos rodados, actitudes, portazos y “OK, Boomers” los reemplazaron. A√ļn as√≠, en nuestra casa, se destaca una rutina: leer en voz alta con nuestros hijos.

Las personas reaccionan de muchas maneras cuando se enteran de que mi esposo y yo le le√≠mos en voz alta a nuestros adolescentes. En su mayor√≠a, dicen: “No tenemos tiempo para eso”. ¬°Te escucho! Cuando los ni√Īos alcanzan la adolescencia y el ritmo de la vida diaria se acelera m√°s r√°pido que la velocidad de la luz, el tiempo es un bien preciado. Hacemos malabares con demasiadas pelotas. Llevamos demasiados sombreros. Algunos d√≠as luchamos por salir a tomar aire. Sin desanimarse por el caos, mi c√≥nyuge y yo seguimos comprometidos con el ritual nocturno de la lectura en voz alta, y ha sido la decisi√≥n de crianza m√°s satisfactoria que hemos tomado.

La transici√≥n a la lectura en voz alta a los adolescentes ocurri√≥ de la noche a la ma√Īana. Un d√≠a nos despedimos de los dragones de Mull Fablehaven y los magos de Rowling Harry Potter, y al siguiente acompa√Īamos a J. R. R. Tolkien y Neil Gaiman a nuestra casa. De repente, los dos problemas m√°s importantes que encontramos fueron la consistencia y el contenido.

Deberes. Banda de marcha. Clases de piano. Poder de la pluma. V√≥leibol. La lista continua. ¬ŅSuena familiar? Nuestro calendario de Google apilado hace girar mi cabeza. Entonces, ¬Ņc√≥mo hacemos que las sesiones de lectura nocturna sucedan? Como alguien que tiene una personalidad de todo o nada, he tenido que adaptarme a la imprevisibilidad de nuestro horario. Nuestras vidas son agitadas. A veces la pr√°ctica de baloncesto llega tarde. En ocasiones, una presentaci√≥n de jazz en la escuela secundaria nos mantiene fuera de nuestra hora de dormir. Los objetivos y las expectativas evolucionan semanalmente. Nuestro objetivo es leerles a los adolescentes tres noches a la semana. Si lo logramos, consideramos que la semana ser√° un √©xito; si no lo hacemos, pasamos a la siguiente.

Mis adolescentes se saltaron por completo los libros para adultos j√≥venes y pasaron directamente a la ficci√≥n para adultos. Con la ficci√≥n para adultos, obtienes contenido para adultos. ¬°Estar preparado! La ventaja de leer temas maduros es la oportunidad de entablar un di√°logo significativo con sus adolescentes sobre una variedad de temas. Hemos discutido la pobreza, el racismo, el sexismo, la homofobia, la corrupci√≥n en el gobierno, la inmigraci√≥n, la falta de vivienda, el acoso escolar, etc. Los libros nos colocan en una posici√≥n √ļnica para tener conversaciones individuales sobre los problemas importantes que enfrentan el mundo y nuestros j√≥venes en la actualidad. . Esto les permite participar y hacer preguntas en un entorno seguro.

S√© mi “por qu√©”, pero ¬Ņqu√© motiva a mi esposo a continuar con la rutina cuando tantos de nuestros compa√Īeros la han abandonado? Como padre que trabaja largas horas, disfruta de los lazos adicionales que la rutina le brinda. Es parte del d√≠a que se dedica a concentrarse en cada ni√Īo individualmente. Adem√°s, gran beneficio … ¬°√©l tambi√©n lo disfruta!

A medida que los ni√Īos han curado sus propios gustos, √©l ha adoptado un enfoque m√°s dirigido por los adolescentes para las selecciones de texto. Cuando nuestra hija se interes√≥ por el horror, sugiri√≥ que Shelley Frankenstein como una potencial selecci√≥n de libros padre-hija. Frankenstein alineado con sus intereses y le ofreci√≥ una muestra de la literatura cl√°sica de terror. As√≠ que explotaron a trav√©s de la inolvidable historia de creaci√≥n, ambici√≥n y alienaci√≥n. √Čl recomend√≥ el de Tolkien El Hobbit a nuestro hijo mayor cuando el libro circul√≥ en la cultura popular despu√©s de su lanzamiento cinematogr√°fico en 2012. Como fan√°tico emergente de Dungeons & Dragons y RPG, mi hijo mayor estuvo de acuerdo.

Dato curioso: mi cónyuge hace magníficas voces de personajes.
Dato curioso: nunca dej√≥ de usarlos una vez que los ni√Īos salieron de esa etapa y ya no los encontr√≥ divertidos.

D√©jame decirte, voces y acentos sacian las p√°ginas de El Hobbit. El libro le brind√≥ una amplia oportunidad para usar sus talentos superiores de actuaci√≥n de voz. Solo preg√ļntales a mis hijos. Te lo dir√°n.

Nota al margen: El Hobbit fue uno de los dos libros asignados a mi hijo mayor para su lista de lectura de primer a√Īo de verano de 2019. Afortunadamente para √©l, el material le era familiar porque su padre se lo hab√≠a le√≠do. Todo lo que ten√≠a que hacer era mirar m√°s de cerca los temas, los motivos y la construcci√≥n del mundo.

Mi esposo hace entretenidas lecturas para mis hijos. Es una “experiencia”.

Si bien me gusta divertirme tanto como mi esposo, mis estrategias de lectura en voz alta se centran m√°s en el vocabulario, el aprendizaje y la empat√≠a. Adem√°s, mi rango de voces y acentos es pat√©ticamente limitado. Pero soy lo suficientemente articulado, porque mi hijo menor dice: “Tu tono es relajante”. Est√° bien, dejar√© que mi esposo haga la voz.

Hemos estado leyendo juntos durante muchos a√Īos. Tengo un excelente control sobre el vocabulario de mis hijos adolescentes. Cuando nos topamos con una palabra desconocida, les preguntar√© si saben su significado. Si no lo hacen, les pregunto si pueden inferirlo usando pistas de contexto. Por lo general, captan el significado del contexto. La semana pasada, mi hijo menor us√≥ la palabra pl√©tora en la conversaci√≥n como si fuera una palabra como manzana o hierba. No mentir√©: me hizo cosquillas descubrirlo usando su nuevo vocabulario.

Mis lecturas en voz alta provocan discusi√≥n; o m√°s bien, insto a mis hijos a pensar en el material. ¬ŅLo entendieron? ¬ŅTienen preguntas? ¬ŅCu√°les son sus pensamientos sobre X, Y y Z? Quiero que caven profundo. Cuando eran lectores de grado medio, ped√≠ un resumen de la trama una vez que termin√©, ya que su atenci√≥n se desvi√≥. Us√© esos res√ļmenes para identificar cu√°nto tiempo pasaron escuchando activamente. Ahora que son lectores mayores, planteo preguntas m√°s puntiagudas.

Mi tercer hijo y yo le√≠mos Golding’s se√Īor de las moscas juntos. Est√° repleto de vocabulario dif√≠cil y descripciones serpenteantes, pero en esencia, se trata del impulso humano hacia el salvajismo. La atenci√≥n de mi hijo nunca disminuy√≥, incluso durante escenas dif√≠ciles. No pod√≠a entender por qu√© los chicos se volvieron unos contra otros. ¬ŅC√≥mo los hab√≠a llevado el miedo y la desesperaci√≥n a tales fines? Charlamos mucho sobre eso. La lectura hace que los ni√Īos (¬°y los adultos!) Sean m√°s emp√°ticos, m√°s abiertos a diversos puntos de vista y m√°s sabios. Fui testigo de esto mientras mi hijo diger√≠a se√Īor de las moscas.

Mis adolescentes y yo hemos discutido sobre sociedad y clase en Los forasteros, comunidad e identidad en El libro del cementerioy control, manipulación y autoridad en Juego de Ender. Hemos viajado en el tiempo a diferentes épocas, continentes y mundos. Hemos leído poemas, memorias, no ficción y ficción.

El mes pasado empacamos algunas docenas de cajas con libros y las almacenamos en el √°tico. Derram√© algunas l√°grimas antes de pegar la √ļltima caja de libros de cart√≥n. buenas noches Luna adquiere un nuevo significado ahora. En poco tiempo, me despedir√© de mi hijo mayor cuando se vaya a la universidad.

A los nidos vac√≠os les gusta decir: “Disfr√ļtenlo porque crecen demasiado r√°pido”. Antes de tener adolescencia, me re√≠ de ese sentimiento. Era f√°cil decir despu√©s del hecho, ¬Ņestoy en lo cierto? Los d√≠as se sintieron largos. Las horas pasaban en modo perezoso. Ahora que mis hijos son mayores, entiendo.

Eso es todo. Pronto tendr√°n sus propias vidas y sus propios hijos, y nunca recuperar√© sus a√Īos m√°s j√≥venes. Entonces disfrutar√© cada segundo de la adolescencia. Mi esposo y yo leeremos con ellos tanto como sea posible, porque es una de las muchas maneras en que amamos a nuestros hijos. Cuando recuerdan estos a√Īos, espero que recuerden las tardes que pasamos leyendo, riendo y amando.

Espero que recuerden que siempre fuimos #readaloudstrong.