Quizás la crianza en helicóptero no es la epidemia que creemos que es

Quizás la crianza en helicóptero no es la epidemia que creemos que es

Si crees en la publicidad de los medios, los padres de helic√≥pteros son el flagelo de la naci√≥n. Las madres y los padres dominantes, demasiado involucrados que monitorean la tarea de sus hijos como halcones, maestros de arenga por dar una B y supervisan la vida universitaria de sus hijos diariamente. Los padres de helic√≥pteros cr√≠an ni√Īos perezosos, indefensos y con derecho que no pueden hackearlo en el mundo real porque mam√° y pap√° los han estado mimando toda su vida.

Er, verdad? Bueno, no, dice Alfie Kohn, experto en educaci√≥n y crianza de los hijos, en “Desacreditando el mito del ‘padre helic√≥ptero'”. Nos han atrapado dos narrativas durante tanto tiempo: una, la crianza “intensiva” est√° en aumento, y dos , que es da√Īino, que no nos hemos detenido a considerar la evidencia real sobre el tema. Afortunadamente, Kohn lo hace al examinar los datos de ciencias sociales disponibles.

Kohn cita un estudio que utiliz√≥ la Encuesta Nacional de Participaci√≥n Estudiantil (NSSE), que encuest√≥ a m√°s de 9,000 estudiantes en 24 universidades y colegios. Los investigadores encontraron que solo el 13 por ciento de los de primer a√Īo y el 8 por ciento de las personas mayores ten√≠an padres que con frecuencia se involucraban para ayudar a sus hijos a resolver problemas. Claramente, esta no es la gran epidemia de helic√≥pteros que los medios nos han estado contando. Un administrador de la universidad le dijo al Cr√≥nica de la educaci√≥n superior que estos informes de los medios sobre padres excesivamente involucrados, que constantemente masticaban al decano por cada mala calificaci√≥n, son exagerados. En otra encuesta realizada en 2009 a m√°s de 10,000 estudiantes de la Universidad de California, una gran mayor√≠a dijo que sus padres no estaban involucrados en la selecci√≥n de su especialidad o sus clases.

Entonces, la crianza en helic√≥ptero puede no ser la epidemia que pensamos que era. Kohn se√Īala que los padres ciertamente comunicar m√°s con sus hijos que nuestros padres con nosotros, un resultado natural de los tel√©fonos inteligentes omnipresentes. Pero comunicarse no es igual a intervenir.

En segundo lugar, una gran cantidad de investigaciones muestra que los ni√Īos con padres “involucrados” tienen una mejor salud, comportamiento y resultados acad√©micos. La encuesta NSSE, informa Kohn, indic√≥ que los padres involucrados ten√≠an hijos con “niveles m√°s altos de [academic] compromiso y uso m√°s frecuente de actividades de aprendizaje profundo “. El profesor de la Universidad de Indiana que dirigi√≥ la encuesta le dijo al El Correo de Washington: “En comparaci√≥n con sus hom√≥logos, los hijos de los padres de helic√≥pteros estaban m√°s satisfechos con todos los aspectos de su experiencia universitaria, ganaron m√°s en √°reas como la escritura y el pensamiento cr√≠tico y ten√≠an m√°s probabilidades de hablar con profesores y compa√Īeros sobre temas sustantivos”.

La diferencia puede estar en c√≥mo estamos definiendo helic√≥ptero. Kohn se√Īala que “controlar” no es lo mismo que “involucrado”. Involucrado significa el tipo de apoyo que los buenos padres siempre han ofrecido a los ni√Īos: ayuda con partes dif√≠ciles de su tarea, por ejemplo, o sugerencias sobre c√≥mo mejorar un trabajo. Controlar, al menos en mis recuerdos de la universidad hace 25 a√Īos, significaba padres que insist√≠an en cierta especialidad o que retirar√≠an su apoyo, o padres que tratar√≠an cada B como una batalla para pelear personalmente con el profesor. Ese tipo de padres no son tanto helic√≥pteros como son agresivos, y los agresivos no son nada nuevo.

Siempre es divertido hablar de los ni√Īos de hoy y de c√≥mo las cosas son diferentes de nuestras propias infancia y adolescencia. Pero no creo que los padres de helic√≥pteros, al menos los monstruos controladores e infantilizadores que se popularizan en los medios, sean realmente, en realidad, un cosa. Apoyar a nuestros hijos, ya sea que signifique practicar una bandeja en el camino de entrada por la tarde o ayudarlos a resolver una p√°gina de problemas matem√°ticos, siempre ha sido parte de una buena crianza de los hijos. Es bueno para ellos saber que estamos aqu√≠ para ellos, incluso en la universidad y en los a√Īos de j√≥venes adultos. Si eso es helic√≥ptero, entonces cuenta conmigo.