Regresi√≥n del sue√Īo: no es solo para beb√©s

Regresi√≥n del sue√Īo: no es solo para beb√©s

Has o√≠do hablar de c√≥mo los ni√Īos eventualmente comienzan a dormir toda la noche, pero esta es una mentira rotunda. As√≠ es, una mentira, una mentira, una mentira, un cuento, como Paul Bunyan y su gran buey azul. El √ļnico lugar donde el sue√Īo existe es en tu vida antes que los ni√Īos. Las regresiones de sue√Īo aleatorias e incre√≠blemente extra√Īas de los ni√Īos peque√Īos y preescolares son reales. En nuestra casa esos han incluido:

1. Terrores nocturnos

Nada te mueve m√°s r√°pido que un ni√Īo que grita a las 2 de la ma√Īana. Cuando intent√© calmar a mi hija suavemente, grit√≥ como Jamie Lee Curtis en cualquier momento. V√≠spera de Todos los Santos pel√≠cula: elige tu opci√≥n. Una vez que logr√© llegar a un “lugar tranquilo”, esta ni√Īa, que parece estar muy despierta, miraba alrededor de la habitaci√≥n como si nunca hubiera estado all√≠ antes. Se mov√≠a con movimientos lentos y nerviosos, y me miraba fijamente, no a m√≠, a trav√©s de m√≠. Esto continu√≥ durante unos dos a√Īos. Si alguna vez tienes la suerte de experimentar esto, no importa el hecho de que estar√°s m√°s despierto que si hubieras tomado una taza de caf√© expr√©s, buena suerte para volver a dormir.

2. Siestas exageradas

Descubrimos que nuestra hija mayor ya no necesitaba siestas cuando su siesta de una hora la recargó con suficiente energía para reconstruir todo un rascacielos en un período de ocho horas.

3. Lost Loveys

Finding Bunny es un juego estrat√©gico de capa y espada que lleva m√°s tiempo que las dos guerras mundiales. Raramente lo encontramos en lugares l√≥gicos, como en la cama, con nuestros hijos o a la vista. Siempre termina en lugares extra√Īos como una caja de herramientas en el garaje, embalado dentro de un buz√≥n de correo prioritario sellado con pegatinas y goma de mascar masticada, o enclavado tan lejos entre los cojines del sof√°, est√° a medio camino del centro de la Tierra.

4. “Tengo sed”

Entre las 11 p.m. y a las 6 a.m. toda nuestra casa viaja en el tiempo a la d√©cada de 1930, justo en el medio de los a√Īos del Dust Bowl con mis hijos jugando el papel de la sequ√≠a, necesitando cuarenta millones de galones de agua en un per√≠odo de ocho horas. Esto se debe principalmente a dos cosas: malas pr√°cticas de hidrataci√≥n antes de acostarse y algunos fen√≥menos biol√≥gicos extra√Īos que los ni√Īos peque√Īos tienen que impiden que sus ojos se cierren.

5. malos sue√Īos

No puedo culpar a ninguno de mis hijos por tener malos sue√Īos. Eso me har√≠a un idiota. sin embargo, el Que esperar los libros hicieron un trabajo bastante pobre para prepararme para las secuelas de las pesadillas, y el hecho de que no me es posible dejar las camas de mis hijos. Podr√≠an estar en el nivel de sue√Īo m√°s profundo que existe (un coma) y en el momento en que mi pie golpea la alfombra, sus ojos se abren de golpe mientras se aferran a m√≠ como un pulpo, gimiendo como si los estuviera abandonando en un McDonald‚Äôs PlayPlace. Me acuesto con ellos para que puedan dormir, en su peque√Īa cama para ni√Īos peque√Īos que tiene suficiente espacio para ellos y una bolsa de galletas Ritz del tama√Īo de un bocadillo.

6. Camas grandes para ni√Īos

Despu√©s de que se escuch√≥ el ruido sordo en toda la casa, se nos indic√≥ que reuni√©ramos camas para ni√Īos peque√Īos para que la pr√≥xima vez, su ca√≠da tenga menos impulso. Esto significa que nuestros ni√Īos tienen una salida accesible desde su peque√Īa c√°rcel para beb√©s, dej√°ndolos dando peque√Īos golpes alrededor de la casa por la noche como caballos en miniatura que abren caminos en el territorio occidental, o el agua del inodoro.

7. sonambulismo

Si alguna vez quieres experimentar c√≥mo ser√≠a ser parte de una escena de una novela de Stephen King, entonces te sugiero esto. Pocas cosas en la vida son m√°s desconcertantes que notar la luz de una sala encendida a las 3 de la ma√Īana, entrar y ver a su ni√Īo sentado en el sof√° dormido con los p√°rpados abiertos.

8. “¬ŅD√≥nde est√° pap√°?”

Papi trabaja duro. Debido a esto, vemos a pap√° menos tiempo durante el d√≠a que a mam√° o los gatos. Entonces, pap√° es una celebridad en nuestro hogar. Todos aman a pap√°. Todos quieren tiempo con papi. Algunas noches, tenemos alrededor de tres horas de ni√Īos que entran a nuestra habitaci√≥n y escalan nuestra cama como mini-alpinistas. Es como tener un grupo de gritos de beb√©s groupies irrumpiendo en nuestra habitaci√≥n para tocar su cabello.

9. No cansado

Algunas noches, nuestros hijos simplemente no est√°n cansados. Es muy desafortunado para nosotros.

10. monstruos

Hemos tenido suerte con este, hasta ahora. Los monstruos no han sido una gran cosa en nuestra casa. Solo hemos tenido un par de noches interrumpidas debido a “acechadores” en las sombras que casi siempre terminan siendo un reflejo de la luz nocturna, la luna o un hombre gigante con forma de babosa que se esconde debajo de la cama. Es una broma. Duerme en el armario.

Entonces, a menos que tengas una m√°quina del tiempo y puedas volver a cuando no ten√≠as hijos, tomar algunas z y luego regresar para preparar la cena, tendr√°s que sobrevivir como el resto de nosotros: caf√© y esperanza. Sue√Īa despierto con un ma√Īana mejor, porque no duermes lo suficiente para tener sue√Īos reales por la noche. Incluso cuando crees que podr√≠as hacerlo, siempre hay alguien acechando por la casa buscando un inodoro para jugar o pidiendo cuarenta millones de galones de agua en un per√≠odo de ocho horas.