Terrores Nocturnos AKA “Alguien Llama a un Exorcista”

Terrores Nocturnos AKA

Antes de que nuestra hija tuviera uno, nunca hab√≠a o√≠do hablar de un terror nocturno. O tal vez lo hice, pero mi cerebro simplemente lo tradujo a un sin√≥nimo de pesadilla. Pesadilla, terror nocturno, ¬Ņcu√°l es la diferencia?

Oh, hay una diferencia Lo se ahora. Entonces, mucha, mucha diferencia. Es como la primera vez que escuchas sobre un rape y piensas: “Eh, es un pez. ¬ŅQu√© tan aterrador puede ser? Entonces ves al tonto y piensas: “¬°Santo cielo! Eso es solo no Correcto! “

Nuestra hija ten√≠a 5 a√Īos y hab√≠a estado durmiendo en su habitaci√≥n durante un par de horas. De repente, la escuchamos gritar: “mam√°! Mooommmy! ” Asumiendo que ten√≠a una pesadilla, entr√© para calmarla. Estaba sentada en su cama, llorando y gritando. Intent√© mis m√©todos habituales para calmarla (que ni siquiera eran “m√©todos”, solo cosas de sentido com√ļn), pero esto fue diferente de un episodio normal de mal sue√Īo. Sus ojos estaban abiertos, y estaba totalmente nerviosa. Mi esposo entr√≥ para ver si pod√≠a ayudar. Supusimos que tal vez todav√≠a estaba medio dormida o algo as√≠, as√≠ que encendimos la luz.

¬ŅSabes lo extra√Īo que es tener a tu hijo sentado derecho en la cama, con los ojos bien abiertos y gritando “mam√°! Mooommmy! ” y no poder verte o escucharte? Trat√© de entrar directamente en su l√≠nea de visi√≥n, pensando que tal vez si me ve√≠a, se saldr√≠a de ella. Pero ella me mir√≥ m√°s all√°, como si no pudiera enfocar sus ojos en mi cara, todo mientras gritaba por m√≠ una y otra vez.

No importa lo que hice, no pod√≠a despertarla o sacudirla. Entonces yo comenz√≥ a enloquecer. “¬ŅQu√© hacemos? No s√© qu√© hacer “, le dec√≠a a mi esposo. Sent√≠ que las l√°grimas comenzaron a brotar.

Estaba completamente perdido. Si creyera en la posesi√≥n demon√≠aca, habr√≠a tocado la bocina con un sacerdote y habr√≠a ordenado un exorcismo en ese mismo momento. Si hubi√©ramos vivido varios cientos de a√Īos antes, nuestra beb√© probablemente habr√≠a sido quemada en la hoguera. Nunca hab√≠a visto algo as√≠. Finalmente, se calm√≥ y volvi√≥ a dormir. No lo recordaba por la ma√Īana.

Se lo cont√© a una amiga al d√≠a siguiente, y ella me dijo que sonaba como un terror nocturno. Sus hijos los ten√≠an en alguna ocasi√≥n. Ella dijo una vez que uno de ellos tuvo uno mientras estaba acampando, y tuvo que sentarse en su auto sosteni√©ndolo mientras √©l gritaba “¬°Mami! ¬°Mam√°!” una y otra vez.

Luego tuve otra amiga que me dijo que su hijo tenía terrores nocturnos, luego otra y otra.

¬°Por el amor de Dios, gente! ¬ŅC√≥mo nunca hab√≠a o√≠do hablar de esto? Agregue terrores nocturnos a la lista de realidades de la maternidad que nadie le cuenta, junto con dolor en los ligamentos redondos y co√°gulos de sangre posparto.

Es posible que su hijo nunca tenga un terror nocturno. Ojala. Pero al menos ahora lo reconocer√° si lo hacen, y no hay necesidad de llamar a un exorcista.