Tuve ‘The Porn Talk’ con mi Tween, y esta es la raz√≥n por la que tambi√©n deber√≠as

Tuve 'The Porn Talk' con mi Tween, y esta es la razón por la que también deberías

Hace unas semanas, me estaba desplazando por Facebook cuando me encontr√© con esta publicaci√≥n de Meghan Leahy, una entrenadora de padres y columnista de The Washington Post a quien he estado siguiendo por a√Īos.

Como madre de tres hijos, la publicaci√≥n me detuvo por completo. “¬ŅCrees que tu hijo no ha visto pornograf√≠a?” Leahy escribe. “Ellos tienen. CR√ČEME.”

Mi primera reacci√≥n fue: “Dios, ella probablemente est√° volviendo loca”. Internet est√° saturado de pornograf√≠a y, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, nuestros hijos tienen acceso a gran parte de ella y a edades cada vez m√°s tempranas. A√ļn as√≠, dado que mis hijos est√°n en la escuela primaria, realmente no pens√© que ella me estuviera hablando directamente.

Ni√Īos de secundaria? S√≠, quiz√°s. Ni√Īos de secundaria? Probablemente, definitivamente. ¬ŅPero peque√Īos ni√Īos de primaria? Nah

Y luego, dos semanas después, sucedió.

Recib√≠ una llamada de un amigo m√≠o que se enter√≥ de que en una fiesta reciente de quinto grado, el hermano mayor del ni√Īo que estaba organizando la reuni√≥n les hab√≠a mostrado porno a los ni√Īos m√°s peque√Īos. Los detalles eran confusos, pero el hermano mayor del ni√Īo se los hab√≠a mostrado en su iPad, casi como una broma o una mordaza.

Cuando escuch√© esto, me sent√≠ enfermo y me congel√© en seco. Luego tom√© algunas respiraciones muy profundas y comenc√© a recuperarme. ¬ŅPornograf√≠a? ¬ŅQue tipo? ¬ŅPor cuanto tiempo? Una vez m√°s, los detalles no fueron claros (algunos alumnos de quinto grado lo transmitieron, que claramente no sab√≠an exactamente lo que estaban viendo), pero no se trataba solo de besos o tetas. Estaba lleno de sexo y penetraci√≥n. Atestiguado por ni√Īos de diez a√Īos.

Este fue uno de esos momentos de crianza para los que nadie te prepara. En absoluto. Siempre.

Me sent√≠ afortunado de que mi hijo y yo ya hubi√©ramos tenido varias veces la charla sobre “p√°jaros y abejas”, y esa conversaci√≥n sobre sexo y partes del cuerpo era bastante com√ļn en nuestra casa. Pero porno? ¬ŅC√≥mo se supon√≠a que deb√≠a explicarle eso?

“Oye, chico, el sexo es algo natural y normal que solo se supone que debe suceder entre dos adultos que consienten … excepto que a veces los actores adultos les gusta filmarse a s√≠ mismos haci√©ndolo de maneras poco rentables o c√≥modas para que otros adultos puedan ver ellos. Ah, s√≠, y a veces implica l√°tigos, cadenas, disfraces y / o tapones a tope “?

Realmente no hab√≠a una buena manera de hacerlo, pero sent√≠ que no ten√≠a otra opci√≥n. Lo √ļltimo que quer√≠a era que mi hijo hubiera visto algo gr√°fico, expl√≠cito y posiblemente aterrador y extra√Īo sin alguna orientaci√≥n de mi parte.

Entonces, en una fr√≠a tarde de noviembre, sent√© a mi hijo para “The Porn Talk”.

Curiosamente, dijo que no había visto nada ese día en la infame fiesta (le creo, aunque es posible que haya visto algo por un segundo y no estaba seguro de lo que vio). Cuando comencé a discutir qué es la pornografía con él, me dijo que ya había abordado eso antes cuando hablamos de seguridad en Internet y ciberacoso (¡vaya, yo!).

A√ļn as√≠, pens√© que probablemente deber√≠a aprovechar la oportunidad para hablar de todo esto con un poco m√°s de detalle porque claramente esto no iba a ser el √ļnico momento en que sucediera algo como esto.

Entonces le dije nuevamente qu√© era el porno, en t√©rminos tan simples y realistas como pude. Le dije por qu√© a algunas personas les gusta y por qu√© a otras no. Le expliqu√© que era como un “espect√°culo” sexual y que a menudo no refleja c√≥mo es realmente el sexo para las personas normales. Esto fue importante para m√≠, porque quer√≠a que mi hijo supiera que la forma en que las mujeres y los hombres se ven y act√ļan en el porno puede ser muy diferente del sexo en la vida real.

Por supuesto, también enfaticé que era extremadamente inapropiado que alguien de su edad lo viera, y que si alguien alguna vez se lo mostraba, no debería sentirse avergonzado de decirme.

Despu√©s de unos cuantos ojos y un coro de “Lo s√©, mam√°”, mi hijo cambi√≥ el tema de la pornograf√≠a en l√≠nea a los videojuegos en l√≠nea. Como bien deber√≠a hacerlo.

Fue dif√≠cil encontrar mucha orientaci√≥n sobre c√≥mo manejar este tipo de cosas. Mi esposo coment√≥ que cuando era ni√Īo, este tipo de cosas simplemente no ocurr√≠an. En aquel entonces, se trataba de encontrar viejos problemas de Playboy en el garaje de alguien, o en un canal porno revuelto por cable que t√ļ y tus amigos de la escuela secundaria vieron, riendo, con un ojo abierto.

Nada hardcore Nada violento Nada disponible a tu alcance. Nada como esto.

Resulta que no fracas√© totalmente en mi enfoque de “The Porn Talk” con mi hijo. En un fant√°stico art√≠culo sobre The Huffington Post, Kristen Howerton, terapeuta matrimonial y familiar, bloguera y madre de cuatro, explica cu√°n vital es que todos y cada uno de nosotros hablemos con nuestros hijos sobre el porno, y cuanto antes mejor.

“Es importante recordar que la curiosidad sobre el sexo es normal. Desafortunadamente, lo que no es normal es la naturaleza extrema y a menudo violadora del sexo representado en la pornograf√≠a “, escribe Howerton. “La pornograf√≠a en Internet es una introducci√≥n inquietante a la sexualidad humana, y es razonable sentirse alarmado y decepcionado. Sin embargo, tambi√©n es fundamental que responda con preocupaci√≥n, empat√≠a y raz√≥n en lugar de ira y juicio. Su reacci√≥n podr√≠a dar forma a la visi√≥n del sexo de su hijo, y el paso m√°s importante es abordar la situaci√≥n de una manera que deje la puerta abierta a una conversaci√≥n en curso “.

Howerton describe algunos consejos sencillos sobre cómo abordar la discusión, incluyendo tratar de permanecer lo más neutral emocionalmente posible cuando se discute (es más fácil decirlo que hacerlo, lo sé); asegurándose de mantener la charla positiva; no avergonzar a su hijo; educar a su hijo sobre los problemas con la pornografía; y explicando cuáles son los límites de tu casa en términos de visualización de pornografía.

“Si no ha instalado previamente controles en los dispositivos de su hogar, ahora es el momento”, escribe Howerton. “No puedo decirte cu√°ntos padres me han dicho:” No hicimos controles porque hablamos de eso y confiamos en ellos “. [‚Ķ] La mejor manera de acercarse a la pornograf√≠a en su hogar es ASEGURARSE DE QUE NO EST√Č DISPONIBLE PARA NI√ĎOS EN SU HOGAR “.

Digamos que después de lo que me pasó, estoy tomando muy en serio su consejo. Voy a verificar (y volver a verificar) los controles parentales que tenemos en mi casa, y asegurarme de que todo esté actualizado y funcione de la manera más fluida posible. Y por más incómodo y desagradable que pueda ser, continuaré teniendo este tipo de conversaciones con mi hijo sobre pornografía, sexo y todo lo demás.

Mira, ninguno de nosotros quiere pensar en nuestros hijos viendo porno. Pero va a suceder. Y debemos adoptar un enfoque proactivo, abordando estos problemas de manera temprana, a menudo y con la mayor seriedad.